La discordia energética en España tiene sus números

Por Gustavo Sánchez Guerrero (Madrid).- La polémica comienza en Canarias, pero domina el debate en Madrid y toda España. El interés general está por encima de visiones regionalistas.


Por Gustavo Sánchez Guerrero (Madrid).- La balanza energética española es altamente deficitaria: 40.997,6 millones de euros, enero-diciembre de 2013. Las importaciones de petróleo y derivados alcanzan 45.029,2 millones de euros, cerca del 4% del PIB, más las importaciones de gas natural que representan 10.744,4 millones de euros. A pesar de esa dependencia de las importaciones de hidrocarburos, el Parlamento Autonómico de Cantabria sanciona el pasado año una ley anti “fracking” declarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional (TC); La Rioja, en el 2013, aprueba una ley que prohíbe los permisos para su uso, decisión recurrida ante el TC; igualmente Navarra se suma contra el “fracking” que es igualmente recurrida. El gobierno de Aragón anuncia que no autorizara proyectos que utilicen esta técnica, sin oponerse a los que apruebe el Estado; finalmente, Cataluña le prohíbe a través de un cambio en la ley de urbanismo; solamente Castilla y León está abierta a su uso de esta técnica, hay 31 permiso de investigación solicitados y uno concedido.

El “fracking” consiste en la inyección de agua a alta presión en la roca para liberar el gas atrapado en rocas a unos 3.000 metros de profundidad, algo posible gracias a los avances técnicos que permiten perforar a profundidades donde antes no era posible. Esa técnica se emplea en los Estados Unidos desde hace años y ha hecho posible que se convierta en el primer productor de gas del mundo y se pronostica que lidere para el 2019 la producción global por delante de Rusia, a la que presumiblemente adelantará este año e igualmente a Arabia Saudita. En los Estados Unidos, en el 2012, el 49% de la producción se conseguía a través de “fracking” y la importación de este hidrocarburo se redujo un 32% respecto a 2007, esperándose que hasta el 2040 la producción de “shale gas” , gas pizarra, crezca un 50%.

En cuanto a España, los expertos consideran como probables reservas de gas de 2.450 bcm (miles de millones de metros cúbicos) y 2.000 corresponderían a gas no convencional encerrado en rocas poco porosas para cuya extracción se hace necesario el “fracking”. Reservas que de ser certificadas por la perforación, podrían satisfacer a lo largo de 70 años la demanda anual de gas que se sitúa en algo más de 30 vcm, alterando significativamente el cuadro gasífero actual, el 99% del gas consumido se importa básicamente de Argelia. Deloitte considera que los hidrocarburos tienen potencial para aportar hasta 44.000 millones de euros al PIB en el año que tendría su máximo impacto sobre el crecimiento que sitúa en el año 2040, correspondiendo unas tres cuartas partes al gas natural no convencional.

A pesar que la legislación nacional, a través de la reforma de la Ley de Hidrocarburos y de la nueva Ley de Impacto Ambiental, admite la posibilidad de emplear el “fracking”, se exige una declaración de impacto ambiental positiva (DIA) y una larga lista de requisitos que hacen que pasen años antes que una empresa pueda perforar. Se suma a ello la postura populista y anti progreso del presidente de la Comunidad Autónoma de Canarias a las prospecciones petrolíferas que Repsol iniciara a final de año en aguas próximas a las costas de Lanzarote y Fuerteventura, anunciando, por otra parte, la convocatoria de una consulta para que el 23 de noviembre, los habitantes del archipiélago decidan si aceptan o no la prospección petrolífera que Repsol ante sus costas. La pregunta será: ¿Cree usted que Canarias debe cambiar su modelo medioambientalista y turístico por las prospecciones de gas o petróleo?.

Por supuesto, cualquier Comunidad en el ámbito de sus competencias puede consultar a sus ciudadanos, pero no puede consultar sobre algo que no le compete. El interés general está por encima de visiones regionalistas y carentes de toda base argumental; en cuanto la prospección de hidrocarburos, de ser positiva, contribuiría a reducir el déficit energético nacional y aportaría materia prima para la industria petroquímica y, Canarias jamás vería en peligro el desarrollo de su industria turística.