Haga lo que haga Maduro la inflación se disparará

Por Ricardo Villasmil.- Este es un análisis sobre lo que Maduro no anunció. Mintió otra vez. No dijo que el chavismo dilapidó la mayor bonanza petrolera. La crisis no comenzó ahora. Comenzó tal vez en 2012, pero como reconoció Jorge Giordani, había que ganar elecciones y por ello la ocultaron. Entonces, los precios el petróleo no habían bajado.


37Por Ricardo Villasmil Bond.- El 1ro enero de 1990, Vaclav Havel ofreció su primera alocución pública como Presidente de Checoeslovaquia. Después de saludar a sus conciudadanos, el aclamado escritor les recordó “cómo cada año, durante cuarenta años, ellos habían escuchado de presidentes anteriores distintas variaciones sobre un mismo tema: cómo habíamos prosperado, las millones de toneladas de acero que habíamos producido, lo felices que éramos y el hermoso futuro que teníamos por delante”.  Luego interrumpió para afirmar: “Imagino que no me eligieron para que yo, también, les mintiera”.

Lamentablemente, todos sabemos que Maduro no es Havel y todos sabemos que él, también, nos mintió:

1. El Gobierno Bolivariano dilapidó la bonanza petrolera más grande y prolongada de nuestra historia (698 mil millones de dólares en exportaciones petroleras entre enero 2004 y octubre 2013, según el Banco Central de Venezuela). De eso gastó mucho, invirtió poco y no guardó nada. Corrijo: no solo no guardó nada, sino que además se endeudó, y mucho. Según el BCV, cuadruplicó la deuda externa al llevarla de 29 a 113 mil millones de dólares. Y no contento con eso, le debe miles de millones más a importadores, contratistas, socios, dueños de empresas expropiadas y un largo etcétera que sólo conoceremos bien cuando esto acabe y vengan a cobrarle a un nuevo gobierno.

2. Nos dedicamos a importar y dejamos de producir. Nunca produjimos mucho a decir verdad, ya que desde hace bastante tiempo somos un país importador. Pero nada como ahora. De 18 mil millones de dólares en el 2004, saltamos a 65 en el 2012. Y a lo largo de ese tránsito, nuestras cadenas productivas se han ido reduciendo a cadenas de uno o dos eslabones. Hoy importamos el producto casi terminado, lo ensamblamos o lo empacamos, lo comercializamos y lo llamamos producción nacional.

3. La crisis comenzó al menos en el 2012, pero como dijo Giordani, había que ganar elecciones. La ocultaron con endeudamiento no tradicional (con China en particular), financiamiento monetario y atrasándose en los pagos. En 2013 siguieron los atrasos, se endeudaron un poco más (ya nadie quería prestarles), volvieron a monetizar el déficit fiscal y redujeron las importaciones de 65 a 58 mil millones de dólares. Y más recientemente las redujeron aún más (de 44 mil millones en los primeros tres trimestres del 2013 a 36 mil millones en el mismo período del 2014), restringieron las asignaciones de CADIVI, dejaron de vender en el SICAD, y se dispararon la escasez, la inflación y el dólar paralelo.

4. Es muy probable que la caída de los precios del petróleo -y por ende de los ingresos en divisas- se extienda al menos hasta el 2016.En julio el precio de la cesta venezolana estaba en 96 dólares por barril, hoy, en 36. Y lo que es peor, la mayoría de los expertos considera que continuarán bajos en 2015 y 2016 (JP Morgan, por ejemplo, pronostica precios para la cesta venezolana de 39 y 45 dólares para 2015 y 2016, respectivamente). Pero el problema no termina allí: con este nivel de precios, el acceso a los mercados financieros tradicionales se reduce aún más. Eso explica –y dado el hoyo en el que está metido incluso justifica- que Maduro haya salido a buscar financiamiento no tradicional (China, Qatar) y a tratar de coordinar un recorte de producción petrolera (Arabia Saudita, Rusia) que provoque un aumento en los precios.

385. La escasez se agudizará y el gobierno la atenderá a través de  múltiples mecanismos de racionamiento (ej. Días de compras por número de cédula, cupos de compra por persona, etc.). A un precio promedio de 40 dólares por barril, el ingreso neto petrolero (sustrayendo importaciones petroleras prácticamente obligadas) caerá a 28 mil millones de dólares. A esta caída se unirán este año compromisos de deuda externa por casi 15 mil millones de dólares. En ausencia de fuentes de financiamiento extraordinariamente elevadas, ello obligará a una contracción en las importaciones de más de 20 mil millones de dólares (más de 50 por ciento de las importaciones totales de 2014). El gobierno buscará sostener las  importaciones oficiales, luego las importaciones privadas por vía Cencoex, pero reducidas más o menos a la mitad de las del 2014, y a bienes en extremo prioritarios, y finalmente una minúscula oferta en el SICAD II y/o en el paralelo.

6. La contracción en las importaciones es independiente del tamaño de la devaluación. En primer lugar porque la devaluación no genera dólares, sino bolívares, y en segundo lugar, porque aunque devaluaran 100 o 200 por ciento, la demanda de importaciones sería más o menos la misma en virtud del exceso de bolívares en la economía y las expectativas de inflación y tipo de cambio.

7. La contracción en las importaciones es independiente del aumento de la gasolina. Las razones son similares. El aumento de la gasolina no genera dólares, sino bolívares, y aunque la aumentaran 100 o 200 por ciento, el consumo se mantendría más o menos igual. El racionamiento del mercado interno (un chip, por ejemplo) sería por tanto la única manera de desviar barriles del consumo interno hacia la exportación. En ningún caso, sin embargo, serían muchos. Una vez sustraído el consumo del sistema eléctrico y el transporte de carga y de pasajeros (que difícilmente pueden racionarse), no es mucho lo que puede liberarse para la exportación.

8. La contracción en las importaciones traerá consigo caídas significativas en el producto y en el consumo. Ello producto de la dependencia que ambos tienen de las importaciones. En otras palabras, sin importaciones no habrá producción ni consumo (ver punto 2).

9. Haga lo que haga el gobierno, la inflación se disparará a niveles récord. El gobierno enfrenta un dilema: si devalúa de manera importante, ocurrirá un salto de precios casi proporcional como consecuencia de la dependencia por importaciones, pero reducirá el déficit a ser financiado con emisión monetaria. Si por el contrario decide no devaluar de manera importante, elevará el déficit a ser financiado con emisión monetaria Aunque resulta muy difícil estimar niveles de inflación a los actuales niveles de monetización, racionamiento y controles de todo tipo, alcanzará en cualquier caso un récord histórico.

3910. En ausencia de un cambio de dirección importante en la política económica, el 2016 será muy parecido al 2015. No vemos en el gobierno la disposición de atender las causas de la crisis, y por tanto, continuaremos padeciendo sus consecuencias.

11. Todos somos parte del problema y de la solución. No fue solo el gobierno el que gastó mucho, invirtió poco y no ahorro nada. Nosotros también. Anestesiados por la bonanza económica, dejamos que nos arrancaran a pedazos la República y el Sistema Democrático por los que tanto lucharon nuestros antepasados: la Fuerza Armada, PDVSA, el Banco Central, la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo, el CNE, la Fiscalía, los medios de comunicación y la libertad de prensa, empresas privadas, alcaldes electos, presos políticos y un largo etcétera. Ahora nos toca reflexionar, aprender la lección y asegurarnos de que esto no nos vuelva a suceder jamás.

12. El futuro está en nuestras manos. Muchos países han pasado por situaciones parecidas. Muchos de sus ciudadanos pensaron que todo estaba perdido y emigraron. Los peruanos azotados por la hiperinflación y por Sendero Luminoso. Los colombianos por la guerrilla y el paramilitarismo. Los chilenos, por las políticas de Allende y la dictadura de Pinochet. Y así como ellos muchos otros. Veamos donde están hoy e inspirémonos para construir, nosotros también, nuestro propio camino.