El candidato chavista perfecto es el que no hace colas, tiene escoltas y muchos privilegios

Por Nicmer Evans @NicmerEvans.- Ninguno de los viejos o nuevos aspirantes habla del pueblo legislador ni de la necesidad de los referendos consultivos. Tampoco hacen el balance de si la Asamblea Nacional cumplió o no. La “revolución madurista” proscribió los referendos consultivos y el Estado Comunal.


72Por Nicmer Evans @NicmerEvans.- Para las elecciones parlamentarias del 2010, las paredes, los medios y los discursos se llenaban de consignas a favor de “El pueblo pa’ la asamblea” y se empezaba a hablar de “El pueblo legislador”, como estrategia de implosión de la arcaica y tradicional forma de legislar de nuestra Asamblea Nacional.

Hoy, cinco años después, algunos de los que ayer eran candidatos del Psuv hoy vuelven a serlo, y otros nuevos aspiran a ser parte de la Asamblea Nacional (incluyendo a ex ministros que afirman no saber si alguien puede vivir con un sueldo mínimo, pero dicen haber vivido con su sueldo de ministro de 11 mil bolívares, con niñera incluida), pero ninguno de los viejos o nuevos aspirantes hablan de ese pueblo legislador que ya deberá estar mandando en El Capitolio, y menos aún ninguno hace el balance de si la promesa del 2010 se cumplió o no.

Diputados con escoltas, muchos privilegios, ropa y accesorios de marca adornan hoy los pasillos de la Asamblea Nacional y, en campaña, muchos otros candidatos viven sin hacer colas, como es el caso de todos los venezolanos que sí viven de su trabajo. Se excusan, aquellos,  aduciendo un problema de seguridad.

Mientras tanto, está otro grupo de aspirantes, con mucho dinero para la campaña, prometiendo que el 7 de diciembre, cuando ellos ganen, se acabaran todos los problemas del país. Estos ofrecen como primera ley una de amnistía, como si para el pueblo esa fuese la primera demanda popular.

Pero ni unos ni otros le ofrecen al pueblo que él sea quien decida qué leyes son las prioritarias para salir de la crisis, y ninguno le ofrece al país que discuta y aprueba de manera refrendaría aquellas de importancia terminal. Parece que a la polarización al final no le importa la democracia participativa, al menos que sea útil para ponerlos a ellos a representar.

Uno de los logros de Chávez fue la utilización de referendos consultivos, incluso para poner en cuestionamiento su propio mandato. Sin embargo hoy, así como el concepto del “Estado Comunal”, hablar de referendos consultivos para leyes estáproscrito en la fraseología “revolucionaria” madurista.

El presidente Maduro debe terminar su mandato por alguna de las vías  establecidas en la Constitución, pero mientras esto pasa, el pueblo no puede esperar que rectifique o que se genere un pacto de gobierno MUD-PSUV con el fin de tomar medidas económicas que privilegien a aquellos que viven del trabajo de otros en detrimento de aquellos que viven de su trabajo.

Una movilización refrendaria, que con iniciativas populares mantenga a raya los intereses de las cúpulas de la polarización impuesta, es por ahora la única manera que el pueblo sea realmente un pueblo legislador, pero eso sólo será posible con la activación política de ese Poder Popular y Comunal que ha sido proscrito por el gobierno y la oposición.

Gran reto de esos sectores independientes que queden en la Asamblea Nacional, para poder facilitar que la verdadera habilitación legislativa la tenga el pueblo y no un presidente o una oposición que no le consulta a su pueblo.