Que no se engañe la oposición si llega a ganar la Asamblea Nacional

Por Nicmer Evans @NicmerEvans.- La oposición debe entender que si llega a ganar por votos o escaños, no será para llegar “a cobrar” como si le debiera alguien algo. Son el Gobierno y la oposición los que se deben al pueblo y quienes tendrán que pagar con hechos concretos los desmanes, desfalcos y estafas a la nación.


41Por Nicmer Evans @NicmerEvans.- ¿Hace cuánto tiempo no se ve un acto o una foto donde los líderes opositores estén juntos planteando algo en conjunto al país? ¿Cuál ha sido la última propuesta de la MUD al país desde el punto de vista programático?

El resultado que suceda este 6 de diciembre, sea el que sea, va a ser un claro mensaje de castigo al Gobierno por su incapacidad e ineptitud, pero la oposición debe tener mucho cuidado de atribuirse el derecho de creer que los votos que saque y el resultado que pueda obtener es un apoyo directo a la MUD.

La gente está molesta, y ante la imposibilidad, producto del sistema electoral del que la MUD ha terminado siendo cómplice, de poder tener una alternativa distinta al PSUV y MUD, algunas personas se van a abstener, las otras votarán nulo en protesta consiente antisistema, y otro tanto votará castigo por lo que sea que adverse al Gobierno, con tal de que éste acuse castigo por lo antidemocrático, antichavista y antisocialista de su gestión.

Pero sigue siendo dramático que tengamos la oposición de derechas que tenemos, no sólo por la ausencia de propuestas al país, sino por la disputa a muerte por el protagonismo. Detrás de Henri Falcón una nueva casta económica se erige para tratar de formar una tercera vía que muere al nacer por culpa de quien la representa: un traidor, por otra parte la más pura y casta representación de una clase social con poca calada en las mayorías, la tradicional oligarquía representada en Capriles, López y Machado, y por último lo que queda de la vieja guardia adeca: Ledezma y Ramos Allup, es lo que hoy lidera lo que por accidente de la historia tendrán que ponerse de acuerdo, si llegan a ganar la Asamblea Nacional o por lo menos llegan a obtener mayoría de votos a pesar de los escaños, para discutir el rumbo de país con un Poder Ejecutivo en cuestionamiento.

Mientras esto puede pasar después del 6 de diciembre, un pueblo cansado de diatribas fraccionales y partidistas, al que se le han generado falsas expectativas sobre una solución económica que no llegará el 7 de diciembre, será el auditor, censor y castigador de un gobierno y una oposición que juegan con sus aspiraciones.

Que no se engañe la oposición si gana, porque un pueblo cansado, no ve triunfo electoral, ve hechos, y si el Gobierno no cumple y el Legislativo tampoco, deberá tomar el poder en sus manos para reencausar el camino correcto de su destino. Es por ello que la oposición debe entender que si llega a ganar por votos o escaños, no será para llegar “a cobrar” como si le debiera alguien algo. Son el Gobierno y la oposición los que le deben al pueblo y quienes tendrán que pagar con hechos concretos los desmanes, desfalcos y estafas a la nación.

Esperaremos con ansia los resultados y con paciencia la reacción popular, y dejemos de lado cualquier tentación autoritaria o desestabilizadora que ponga en juego el destino forjado por un pueblo que reclama nuevamente transformación de la forma de hacer política.