Rafael Poleo dice que los cubanos aceleraron “el tránsito” de Chávez para que no estorbara en las negociaciones con  EE.UU (I Parte)

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- “Uno no posee las pruebas. No obstante hay que preguntarse por qué hubo tanto diagnóstico equivocado con Chávez”, apunta el periodista Rafael Poleo, el primero en anticipar las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos, en las que Venezuela es la joya que el poder de La Habana está entregando a cambio de estabilidad económica e impunidad. “De  pronto Chávez se les alzaba. Se les desquiciaba”, remata Poleo.


OBAMAPor Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- En septiembre de 2014 Rafael Poleo escribió que en diciembre comenzaba la capitulación de lo que él ha llamado Cubazuela.  Los hechos le dieron la razón. Este periodista de 78 años, editor de la revista Zeta, no tuvo que esperar una nueva vida para comprobarlo. Fue el primero en anunciarlo. En advertirlo. En escribirlo. Y repetirlo pese a la incredulidad de actores chavistas y no chavistas.  De allí en adelante, las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos han tomado un tiempo de vértigo. ¿Vertigo?, refutará el lector. Pues sí: el reloj corre. No se ha detenido. Murió Hugo Chávez, y como se sabe, es por esa época –antes, inclusive- que comienza a recorrerse el camino que ha tenido como expresión última el aterrizaje de Barack Obama y el concierto de los Rolling Stones en La Habana. De ese mediados de 2014 a este marzo de 2016 el lapso de historia es corto. Lo que confirma que alguien lleva prisa por redondear el arreglo. En este caso no es Obama, aunque se sabe que su mandato tiene fin a la vuelta de poco más de medio año. Pero Obama es joven. Y verá los resultados de su gestión. La prisa la tienen los Castro. Raúl Castro y sus más cercanos colaboradores. A Raúl Castro, y también a Fidel Castro, la implacable biología los ha alcanzado. Esto se llama término. En historia y vida. Y cuando los elementos se juntan, hay que preparar el legado, el testamento. Ya hace un año que Obama y Castro se encontraron en Panamá en la VII Cumbre de las Américas. Obama dijo entonces que Estados Unidos veía hacia el futuro. Y el futuro ya llegó. Por ello, insisto, este tiempo es de vértigo. Las negociaciones avanzan. ¿Qué pasará?

Habría que reivindicar la visión de Poleo. ¿Información? Desde su refugio en Miami, se inclina por afirmarse en la “intuición” del periodista que lleva más de medio siglo en el oficio, cercano al poder, analizando el poder, conviviendo con el poder, y que con escasos 23 años subió el peldaño de director de un periódico: el vespertino El Mundo. Después fundó Zeta, que lleva 42 años de circulación. Entonces: es cierto que la intuición funciona, “en los temas que han ocupado toda mi vida”, apunta.

Sin embargo, si se revisa lo escrito, se concluye que se parte de un dato muy preciso. La fecha. Y es que el 17 de diciembre de 2014, Cuba y Estados Unidos  anunciaban al mundo un proceso de normalización de relaciones. De modo que Poleo andaba en la pista. Y anticipó los hechos. Lo que nadie podía prever –se dijo entonces- es que las conversaciones tomaran el “buen” curso que adquirieron, cuyos resultados están a la vista. Tal vez la bendición de la Iglesia y el Papa Francisco han contribuido a conjurarlo casi todo.    

Raul CastroLos comentarios que publicaba en la sección Corto y Profundo en El Nuevo País –diario del que es propietario- dejaban atónito a cualquiera. ¿Será verdad? Porque entre las hipótesis que manejó desde un principio y aún maneja Poleo, es que Venezuela forma parte del arreglo. Es decir, la entrega de Venezuela y sus riquezas, pues Cuba tiene poco que ofrecer; o ya ofreció lo que podía brindar. En cambio, Venezuela es la joya de la corona. De allí el concepto de Cubazuela. Y de allí su insistencia de que Castro usa al gobierno de Maduro como fórmula de presión para sacar más provecho y ventaja de Estados Unidos. Esta versión es compartida por el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup.

-Obama y Castro hablaron de Venezuela. Donde están los negocios importantes –dice Poleo. Y ahora hay que tomarla la palabra.

El punto de partida es la crisis venezolana. La crisis de los ingresos del petróleo. Los cubanos, metidos en el país, no solo están al tanto de las cuentas nacionales sino del manejo que se hizo de los ingresos y de la inexistencia de ahorros. Además, adictos a las cifras y al análisis internacional, seguían de cerca las nuevas tendencias de explotación y producción petrolera, previendo el escenario de derrumbe de los precios. Por ello, Cuba debía buscar una alternativa. Observó hacia los lados, encontrando un ambiente proclive en la administración Obama, quien ha acuñado una frase que no dejará de retumbar en los ambientes políticos: el bloqueo no funcionaba. Era tiempo de cambiar la política hacia Cuba.

Según Poleo, la estrategia saltaba a la vista: Cuba requería del arreglo a cambio de la estabilidad económica, y también reclama impunidad para la dirigencia que ha gobernado el país desde 1959. El 18 de febrero de 2015 escribió: “Esas negociaciones  están en su fase política –ya fue acordado que Castro recibirá inversiones y préstamos, pero debe restablecer los derechos humanos y las libertades individuales”…. “Castro ha dicho que sí pero no tan rápido…”.  ¿Y qué ha dicho la historia? ¿Cómo han evolucionado los hechos? ¿En qué punto estamos? Poleo volvió a anticiparse.

Pero había un detalle. Un  aspecto por demás polémico. Pues lo económico no lo era todo. Ya Fidel Castro había reconocido que el comunismo no les había funcionado ni siquiera a ellos. Ya se percataban de que el modelo chavista no funcionaba y no funcionaría, lo cual luce evidente en 2016. El “detalle” polémico era Chávez. Hugo Chávez. Según Poleo, mientras los Castro venían de cuestionarse, en cambio Chávez era un convencido de su revolución. Además, Fidel Castro lo había ungido como el sucesor. Y Chávez se lo creía. En consecuencia, Hugo Chávez podía convertirse en un estorbo.

-Hay que conocer a los hermanos Castro. Eliminan todo lo que estorbe –sentencia Poleo, y la sentencia obliga a la pregunta.

-Pero Chávez ya estaba enfermo, ¿qué peligro entrañaba?

-Uno no posee las pruebas. No obstante hay que preguntarse por qué hubo tanto diagnóstico equivocado con Chávez.

-¿Estás asegurando que los hermanos Castro contribuyeron con la muerte de Chávez?

-Al menos le aceleraron el tránsito.

Hugo chavez1Es un señalamiento muy grave…

-Todo indica que fue así. Son las costumbres y la naturaleza del régimen castrista.

-¿Por qué hacerlo?

-De  pronto Chávez se les alzaba. Se les desquiciaba.

Así, Chávez pasaba a ser un elemento que no ofrecía garantías en el marco de lo que en Cuba se cocinaba a fuego lento. Después apareció la opción llamada Nicolás Maduro. Y en ello estamos.

(Esta historia tiene una II Parte)