Carlos Osorio: la historia del mayor general censurado y cuestionado hasta por los suyos

Por Pedro Benítez @PedroBenitezF.- El general en condición de retiro, Clíver Alcalá Cordones, no vaciló en afirmar: “Osorio, nos fallaste con la comida…tus subalternos están presos…en los cuarteles el comandante es responsable de lo que pase y deje de pasar. Usted tiene que asumir su responsabilidad también”. Pero el general Carlos Osorio se paga y se da el vuelto. Es uno de los responsables directos de la actual crisis alimentaria nacional pero también unos de los encargados de reprimir las protestas. Corrupción y poder de fuego en su sólo individuo.


Pedro Benítez

Pedro Benítez

Por Pedro Benítez @PedroBenitezF.- El 12 de enero de este año  el Mayor General Carlos Alberto Osorio Zambrano fue designado por Nicolás Maduro como comandante de la Región Estratégica de Defensa Integral (REDI) Central, que abarca los estados Aragua, Carabobo, Miranda, Vargas, Yaracuy y el Distrito Capital. Un mes después, el 15 de febrero, 49 empleados de Abastos Bicentenario son detenidos bajo la acusación de desviar alimentos a una “red privada” en el marco de la denominada “Operación Ataque al Gorgojo”, según indicó el propio ministro de Relaciones Interiores Justicia y Paz, Gustavo González López, compañero de armas (además) de Osorio.

Según la información suministrada por el ministro González López, entre los detenidos se encontraban el coronel Heber Aguilar, presidente de la Corporación Venezolana de Alimentos (CVAL), Bárbara Neidy Figueroa, administradora de ese organismo público y su mamá Bárbara Estela González Clemente, presidenta de Abastos Bicentenario.

Por esos días, en el portal Aporrea.org uno de sus articulistas habituales, Reinaldo Quijada, en una columna titulada “Presos Presidentes de CVAL y Abastos Bicentenarios ¿Y el ex-Ministro Carlos Osorio?” (Martes, 02/02/2016) recordaba que esos funcionarios, también desempeñaron cargos de confianza cuando el general en cuestión dirigió la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) entre los años 2013 y 2014.  Es decir, eran de su equipo.

Pocos días después, Neidy Rosal, diputada del Consejo Legislativo de Carabobo, solicitó ante la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional auditar los procesos de compra de alimentos realizados al exterior en la gestión del Osorio como ministro de Alimentación. Las denuncias de la diputada Rosal ya tienen varios años y se dieron a conocer nacionalmente cuando denunció el escándalo de las toneladas de comida descompuesta importada  por PDVAL a mediados del 2010. Por ese caso tres personas fueron detenidas e imputadas, pero posteriormente recibieron el privilegio de ser juzgados en libertad.

Por supuesto, aquellas compras nunca fueron auditadas.

El general Osorio fue ministro de Alimentación del 2010 al 2013 cuando pasó a la CVG. Luego lo volvieron a traer para el 2015. Sus dos gestiones al frente de las políticas dirigidas a garantizar la seguridad alimentaria de la Nación se caracterizaron por un colosal fracaso y los sucesivos escándalos de corrupción nunca bien aclarados.

En agosto de 2012 aseguró que 16 millones y medio de venezolanos (61% de los hogares) compraban sus alimentos en los 22 mil 300 establecimientos de la red pública creada para ese fin: Mercales, Pdvales, Bicentenarios, Casas de Alimentación, Panaderías, Areperas, Bodegas Móviles y Comedores Populares. Así, el gobierno de Venezuela se aseguraba el control directo sobre la distribución de la comida en el país, incluyendo la aportada por los productores privados.

Según datos del propio Ministerio, en el año  2010, año de la entrada de Osorio en escena, ese despacho adquirió 3,9 millones de toneladas de alimentos, de los cuales 3,1 millones fueron importados.

No obstante, en 2014 las tasas de escasez reportadas por BCV alcanzaron un máximo histórico y cuando Osorio retornó al despacho de Alimentación cesaron de informarse.

A estas alturas del relato todo parece muy evidente.

Al mayor general Carlos Osorio por los menos habría que investigarle su gestión, por aquello de la presunción de inocencia. Pero no, Nicolás Maduro lo designó como jefe de la REDI Central. No fue preso como sus colaboradores, ni siquiera investigado, le dieron poder de fuego. Algo así como decir, sí la Asamblea pretende interpelarte, aquí tienes tu pistola.

Carlos Osorio

Carlos Osorio

Obsérvese lo perverso del asunto. En plena crisis de escasez de alimentos con saqueos y disturbios todos los días, al responsable directo y sospechoso señalado le entregan el mando militar encargado de reprimir en la zona más poblada del país.

Te dejó sin comida, pero si te amotinas reprimo.

Mobutu Sese Seko e Idi Amin Dada (en el top de los dictadores más ladrones e inescrupulosos de África) no tienen nada que envidiarle a esta gente.

El precio de la lealtad de Osorio hacia Nicolás Maduro es la impunidad. Y viceversa. Olvídense del legado, la revolución y de quién es más chavista. Si el general del hambre se mete en cosas raras, de esos rumores que suenan por ahí, le sacan su respectivo expediente y va preso por corrupción. Y si es Maduro el que sale de la Presidencia van por Osorio. Así de simple.

Aunque esto lo podemos ver desde otro ángulo: ¿Qué tan leal puede ser un sujeto como Osorio?

Carlos Osorio es una vergüenza para toda la institución militar, es el tipo de oficial con ese estilo descarado que provoca el desprecio de los civiles por los hombres de uniforme. Tanto es así, que el general en condición de retiro, Clíver Alcalá Cordones, no vaciló en decir públicamente: “Osorio, nos fallaste con la comida…tus subalternos están presos…en los cuarteles el comandante es responsable de lo que pase y deje de pasar. Usted tiene que asumir su responsabilidad también”.

Se sospecha que esa no es una opinión estrictamente personal sino que más bien expresa la de muchos otros, activos y con mando, compañeros de oficio Osorio.