El general Carlos Osorio se viste de verde oliva pero lo que muestra es el rostro de la escasez

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Y decía que  “Todo esto tiene una razón de ser, porque todo aquel que se considere venezolano debe entender que hay corresponsabilidad en la defensa del país, así como lo dice el artículo 326 constitucional”, lo cual parecía una contradicción del tamaño de una montaña de contenedores de comida desaparecida o podrida o adquirida con sobreprecio, porque debido a su pésima gestión en materia alimentaria ahora el país es menos soberano, y más dependiente, y más frágil, y el ambiente es lo más parecido a una bomba de tiempo a punto de estallar, como estallaban los potes de humo en el operativo.


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Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Estaba allí. Anunciaba el éxito de la primera fase del Ejercicio de Acción Integral de Independencia II pero yo no veía al mayor general Carlos Osorio sino al ministro de Alimentación y al rostro de la escasez y el desabastecimiento. Estaba allí hablando de la unión cívico militar y lo que se me aparecían eran la colas en los abastos, en los supermercados, en las panaderías, en los automercados. Y repetía que todo aquel operativo eran ejercicios de soberanía ante las amenazas internacionales, y yo pensaba en aquella vieja consigna de la soberanía alimentaria y el país potencia que el chavismo y Chávez y militares como Osorio repitieron hasta el cansancio sin llevar a cabo, sin cumplir. Y estaba vestido de pie a cabeza de verde oliva y no había majestad en aquel uniforme de alto rango porque lo segundo que evoqué fue el voto de censura aprobada por la Asamblea Nacional y su amenaza de que iba a tomar acciones legales. Entonces supe que es el jefe de la Región Estratégica de Defensa Integral (REDI) Central pero también me confirmé que había sido ministro de Alimentación dos veces y también presidente de CASA y hasta estuvo en PDVAL, y pensé en el hambre, pensé en la corrupción, en la ineficacia, en las importaciones masivas. Y de pronto dijo, desde el Núcleo de Desarrollo Endógeno Fabricio Ojeda de Catia que el despliegue formaba del trabajo “que inició el comandante Hugo Chávez, donde el pueblo y la FANB son responsables de la defensa de la soberanía del país”, y se me ocurrió conjeturar que quien lo ponía al frente estaba cometiendo un error estratégico en política porque, locuaz, al militar  y ex ministro no podía identificársele con otro asunto que el de los niños sin leche, y la gente con las despensas vacías, pese a que él mismo prometió cierta vez que pronto se le pondría fin a la escasez. Y la imagen mostraba un poco de humo y fuego allá atrás en un terreno donde se realizaba la jornada militar, y no dejaba de pensar más bien en las oportunidades en las cuales se llenaba la boca anunciando la venta de productos a precios solidarios cuando ni productos había ni precios solidarios tampoco, pues la inflación se ha montado en niveles siderales desde donde luce imposible de bajar. Y decía que  “Todo esto tiene una razón de ser, porque todo aquel que se considere venezolano debe entender que hay corresponsabilidad en la defensa del país, así como lo dice el artículo 326 constitucional”, lo cual parecía una contradicción del tamaño de una montaña de contenedores de comida desaparecida o podrida o adquirida con sobreprecio, porque debido a una pésima gestión en materia alimentaria ahora el país es menos soberano, y más dependiente, y más frágil, y el ambiente es lo más parecido a una bomba de tiempo a punto de estallar, como estallaban los potes de humo en el operativo. Y después leí en el Correo del Orinoco que “Osorio detalló que las acciones que se efectuaron ayer son el resultado de años de entrenamiento, constancia y trabajo por parte del pueblo organizado en dos sectores definidos: el pueblo en armas, bajo la figura de la Milicia y el pueblo organizado para prestar apoyo logístico a los combatientes”. Y en tanto afirmaba esto, el pueblo estaba en sus colas; gente que se había levantado ese sábado a las tres de la madrugada para llevar a su casa, luego de ocho y 10 horas de espera,  un paquete de harina, o una bolsa de arroz, o un tarro de mantequilla o margarina. Y el Correo del Orinoco lo puso en foto de primera página, y la conjetura regresó: ¿Es a propósito? ¿Qué representa Carlos Osorio? ¿Quién lo defiende? Porque no dejaba de hablar de Chávez, y no dejaba de hablar de Nicolás Maduro, y no se entiende, verdad, cómo es que este dialogaba, entre pase y pase en TV, con el mayor general de la discordia; tanta discordia que otro general, ahora retirado, como Clíver Alcalá Cordones, no tiene empacho en poner su paso por el Ministerio de Alimentación en tela de juicio. Sin embargo, Osorio insistía, y según cita del mismo Correo del Orinoco, apuntaba que “Chávez no aró en el mar. La semilla está ahí y con el despliegue y el desarrollo práctico de la Puesta en Completo Apresto Operacional (PCAO). La unión cívico-militar es una de las columnas de esta Revolución que comanda el presidente Nicolás Maduro”. Y la verdad es que no sabemos a cuáles civiles se refería porque también los militantes del PSUV no valoran en positivo la gestión de Maduro, ni se creen el discurso de la guerra económica, un discurso que el propio Osorio compró y vendió cuanto y más.   “Misión cumplida”, dice Osorio en su cuenta de Twitter. Y surge esta  pregunta, la más sencilla de todas: ¿Cuál, general Osorio?