La lección que Aristóbulo Istúriz debería traer a Venezuela tras su gira por Sudáfrica

Por Carolina Abrusci @caroabru.- Aristóbulo Istúriz tuvo en este viaje la oportunidad de conocer de cerca la historia de un país que logró superar profundas divisiones internas para avanzar en la búsqueda del progreso y armonía. ¿Podrá, como maestro que es, enseñar algunas de esas lecciones a sus compatriotas? Con o sin esas enseñanzas del Vicepresidente, los venezolanos  tenemos el deber de revisar procesos como el sudafricano para buscar a esta crisis una pronta y necesaria salida que nos pueda salvar de los caminos de la intolerancia y del odio.


Carolina Abrusci

Carolina Abrusci

Por Carolina Abrusci @caroabru.- Estamos atravesando la turbulencia que suponen los tiempos de las vacas flacas y en el gobierno nacional lo saben. Satanizan a quien plantea la idea de cualquier tipo de ayuda internacional, aunque sea remota,  pero ya han caído en cuenta de la magnitud de la situación a lo interno. ¿Una de tantas evidencias? Aristóbulo Istúriz viaja a Sudáfrica en el marco de la “consolidación del mundo pluripolar”, buscando fortalecer la relación con el estratégico bloque de los BRICS. Saben que se necesita no poca ayuda y la lista con posibles puertas por tocar no pareciera ser numerosa.

El chavismo debe entender que de su ecuación populista y rentista desaparecieron dos variables fundamentales: Hugo Chávez y los elevados precios del petróleo. Que no se sepan medir los tiempos ni las palabras en foros internacionales, no en nombre de una alternativa política sino de un Estado, ha sido uno de los factores que ha minando poco a poco esa fuerza que caracterizó a los lazos con otros países aliados en tiempos de Chávez. Hoy vivimos tiempos de Delcy Rodríguez dando discursos en la OEA que parecieran haber sido elaborados para el Congreso de la Patria, así como también tiempos de un Rafael Ramírez espantando al Secretario General de la ONU gracias a irresponsables declaraciones que prácticamente comparan al Estado de Israel con el régimen nazi.

Ese par de  reveses del chavismo que hace rato secuestró al Estado y habla en su nombre en foros internacionales son tan sólo un ejemplo de tantos. Pero ¿Cómo le fue al vicepresidente Ejecutivo AristóbuloIstúriz en Sudáfrica?

En una declaración –según nota de prensa oficial-, el vicepresidente aseguró que era necesario “retomar la agenda” que les dejó Chávez. ¿Ha habido abandono de la misma? A confesión de parte, relevo de pruebas. Unos meten mucho la pata y otros intentan apañar, sin mucho éxito, con medidas que no tocan el fondo de los problemas, sino que se constituyen en un montón de pañitos de agua tibia. A continuación algunos ejemplos:

– A su llegada, Istúriz fue bien recibido por un gobierno ideológicamente afín, y un Primer Mandatario que parece haber estado muy en sintonía con la versión chavista de la actual situación venezolana, por razones que resultan evidentes para quienes conocen su trayectoria.

– Sostuvo reuniones con destacados empresarios del sector farmacéutico. Allí, nuestro Vicepresidente manifestó que en Venezuela hay seis plantas productoras de fármacos activas, confesando a su vez que ninguna de ellas se encuentra en capacidad productiva plena. En Venezuela no hay medicinas. Y el Gobierno sabe bien que no es porque los venezolanos seamos “fármaco-compulsivos”, como alguna vez pretendieron hacer ver. La situación en materia de salud es un punto al que el Ejecutivo tiene que poner reparo, urgentemente, sí o sí, y realmente no tienen muchas alternativas para lograrlo en el corto plazo.

– También se tocó el tema turismo como parte de la activación de la comisión mixta Sudáfrica-Venezuela. Llama la atención que la propia nota de prensa difundida por la Vicepresidencia venezolana resalta una declaración en la cual la Ministra de Turismo Sudafricana enfatiza que “En Sudáfrica decimos que el turismo es el nuevo oro….Venezuela tiene mucho potencial turístico…. podríamos ayudar a revertir problemas económicos (en Venezuela) con el turismo”.

¿Sabrán en Sudáfrica que los bachaqueros son la consecuencia, y no la causa? ¿Se entenderá que no hay mucho turismo para promover en un país con un gobierno que no puede dar solución al racionamiento eléctrico, a la escasez de alimentos y al problema de la inseguridad? Tres temas fundamentales que deben ser resueltos para poder “encender” cualquier motor turístico que se pretenda impulsar.

aristobulo

– Y hablando de “oro”, la minería también estuvo en agenda para promoción de alianzas. Un tema que también ha sido objeto de polémicas noticias recientemente en la República Bolivariana. ¿Qué acuerdo puede hacer un Estado en relación a una materia sobre la cual ha perdido el dominio y control?

– Finalmente, uno de los temas más sensibles fue la reconciliación nacional. El polémico Presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, recibió en su despacho a la vocera del Comité de las Víctimas de la Guarimba, hecho que llama poderosamente la atención. Aseguró que su país prestaría todo el apoyo para que la evaluación de los hechos de 2014 que tuvieron lugar en Venezuela pudieran llegar a instancias internacionales.  Hubo un intento por parte de la delegación venezolana de posicionar a la recientemente creada Comisión Presidencial de la Verdad, la Justicia, la Reparación de las Víctimas y la Paz, frente a iniciativas que existieron y marcaron la historia de la nación sudafricana, como lo fue la famosa Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica creada en 1995.

Esa Comisión para la Verdad y Reconciliación fue un espacio para visualizar dos caras de una moneda: las victimas ofrecieron sus testimonios, así como también los autores de los crímenes confesaban la verdad, buscando el perdón que era necesario para reconciliar a un país.

Una famosa frase de Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz (1984), fue esclarecedora en relación a este hecho histórico. “Sin perdón no hay futuro, pero sin confesión no puede haber perdón”. La promoción de la búsqueda de la verdad caracterizó a dicha comisión, pues el perdón es fundamental para la reconciliación. Esa reconciliación que, por cierto,  seguirá estando muy lejos en Venezuela mientras desde el gobierno nacional se siga promoviendo la división, el atrincheramiento y el odio, así como también se ha promovido lo mismo desde algunos sectores radicales y minoritarios de la oposición.

Aristóbulo Istúriz tuvo en este viaje la oportunidad de conocer de cerca la historia de un país que logró superar profundas divisiones internas para avanzar en la búsqueda del progreso y armonía. ¿Podrá, como maestro que es, enseñar algunas de esas lecciones a sus compatriotas? Con o sin esas enseñanzas del Vicepresidente, los venezolanos  tenemos el deber de revisar procesos como el sudafricano para buscar a esta crisis una pronta y necesaria salida que nos pueda salvar de los caminos de la intolerancia y del odio. Caminos que por cierto  dejan cicatrices indelebles en el alma de los pueblos.