El poder chavista miente y usa sus medios para cumplir con el doble objetivo de ser voz de la farsa y censor de la verdad

Por Angel Medina Devis @AngelMedinaD.- Mienten y se mienten, porque abusando del poder que nadie les regaló, disponen de los recursos y avanzan en acciones públicas sin sentido en medio de un cuento de Guerra Económica que se inventaron para justificar lo injustificable, o en todo caso, para poder tener una salida más o menos digna ante el apuro de confrontarse con la realidad de los problemas. Se mienten porque es imposible controlar la vida de más de 33 millones de venezolanos.


Angel Medina Devis

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Por Angel Medina Devis @AngelMedinaD.- Profanan, agreden, amenazan, televisan el chisme, acusan sin sentido, pero sobre todo mienten. Mienten porque es el mejor recurso que todo equivocado puede utilizar. Mienten porque no queda otra opción frente al desmadre en que se ha convertido la Nación, pero, además, utilizan este recurso porque cuentan para ello con todo un aparato comunicacional que sirve para presentar esas historias fraudulentas, que sirve para ocultar las reales historias, esa de los saqueos, de la desnutrición, del mango como nueva carne, de la profunda tristeza que da caminar por las calles de cualquier ciudad y ver los rostros del hambre.

El poder miente y usa sus medios para cumplir con el doble objetivo de ser voz de la farsa y censor de la verdad

Utiliza la mentira porque es perfecta para amalgamar a sus seguidores. Saben que mantienen un 20% de la población con ellos, saben que cuentan con la infraestructura del Estado para promoverse en sus cuentos; carros, nominas, tarimas, toldos, presupuestos, todos insumos para estructurar una trama digna de cualquier escritor de telenovelas. Por ello todas las semanas marchan, al mejor estilo Mussolini, las amas de casa (de ellos), los estudiantes (de ellos), los motorizados (de ellos), los sindicatos (de ellos) y las “demás facciones” que conforman el cuadro de apoyo a la revolución.

Con parada casi que obligada en los alrededores de la Asamblea Nacional, llevan dos meses desfilando hacia Miraflores para reverenciar al Presidente, para decirse entre ellos que todo está bien, que todo sigue tal cual lo dejó Chávez, y con ello, cubren toda actividad con un manto de alegría. Sus manifestaciones terminan siendo una especie de fiesta donde el baile, el pito y la orquesta cara ponen el tinglado. Muestran un país que disfruta a plenitud el momento y se desborda en medio de una felicidad que dista en años luz a la trágica situación que se vive. Combinan perfectamente y sin ningún pudor, el encuentro y la fiesta del poder en medio del padecer de una Nación que está sobreviviendo, convirtiéndolo todo en una sátira cruel e inhumana.

Mienten y se mienten, porque abusando del poder que nadie les regaló, disponen de los recursos y avanzan en acciones públicas sin sentido en medio de un cuento de Guerra Económica que se inventaron para justificar lo injustificable, o en todo caso, para poder tener una salida más o menos digna ante el apuro de confrontarse con la realidad de los problemas. Se mienten porque es imposible controlar la vida de más de 33 millones de venezolanos. No existe sistema de inteligencia que hoy pueda determinar la aspiración de cada uno de los ciudadanos que habitamos este país, mucho menos que pueda determinar las necesidades reales de cada persona.

Se engañan entre sí cuando anhelan que con los Clap van determinar qué, cuánto y por qué come lo que come una persona. Pretender un sistema donde todo este centralizado, en el cual todo dependa de un solo botón que otorga o niega, pero por aún, pretender un sistema que niega la interconexión y la presencia de un mundo de realidad virtual, donde el tiempo real es norma, es el peor de los engaños que estos presos del fanatismo sufren en este momento.

La historia está plagada de estas revoluciones, todas fracasadas en el tiempo. Qué mentira es creerse el cuento de que luego de varias décadas y en medio de un mundo globalizado, puedes intentar el mismo error y que no conlleve esto un desastre de magnitudes.

La reconciliación y la unidad de nuestra nación pasa por sacar la mentira y el engaño como arma para mantenerse en el poder, solo la verdad nos hará libres.