En España no ha cambiado nada pero cambió todo

Por Carolina Abrusci @caroabru.- Las recientes elecciones en España evidenciaron cambios para las fuerzas políticas particulares, pero en el escenario general, las dificultades que existían en diciembre en torno a las posibilidades de investidura se mantienen. Ni la derecha ni la izquierda reúnen en el seno de sus bloques la cantidad de escaños suficientes para conformar Gobierno. Es necesario un pacto que haga posible la investidura. ¿Será posible alcanzarlo o veremos unas terceras elecciones?


Carolina Abrusci

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Por Carolina Abrusci @caroabru.-  A pesar de la similitud con los resultados electorales obtenidos en diciembre, las elecciones del  pasado 26 de junio en España tuvieron unos matices que deben ser considerados. No ha cambiado nada, pero cambió todo. Contra todo pronóstico,  el Partido Popular (PP) fue el único en aumentar -más de lo que se pensó- sus apoyos, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) logró aferrarse a la segunda posición, Unidos Podemos se estancó (contrario a lo que reflejaban las encuestas) y Ciudadanos perdió músculo electoral. ¿Y cómo queda el juego ahora? 

El único que se salvó de dar explicaciones a la militancia fue Mariano Rajoy. Tanto a Pedro Sánchez del PSOE como a Pablo Iglesias de Podemos y a Albert Rivera de Ciudadanos les correspondió explicar reveses. El gran derrotado, sin duda, fue el equipo de Pablo Iglesias luego de que apostara a un “sorpasso” que terminó siendo sorpresa. Los embates que hoy sufre el status quo del bipartidismo español son el resultado de un largo proceso de décadas que, como todos los procesos, ha llevado a la necesidad de cambios. Pero a Podemos le tocó sobrellevar su primera turbulencia bastante temprano en un calendario de apenas un bienio de existencia. Una turbulencia que ya amenaza con fugas y fracturas en medio del impacto de las expectativas frustradas. Fracturas y facturas: no han faltado quienes señalen que la alianza con Izquierda Unida tuvo su peso en el resultado adverso. Entre ellos Íñigo Errejón, secretario político de Podemos y número dos de la organización.

RajoySea como sea, del dicho al hecho, militancia y simpatizantes han quedado sorprendidos con unos resultados que evidencian que, entre diciembre y junio, Unidos Podemos dejó 1,2 millones de votos en el camino. Según sus cálculos y proyecciones, contaban con 14 escaños adicionales que les permitieran superar al PSOE y establecerse como no sólo la principal opción de izquierdas sino como el principal partido de la oposición española. Resulta paradójico que hayan sido exactamente 14 escaños los que, distinto a lo que se pensaba, lograra consolidar más bien el PP respecto a su resultado de diciembre.

Si bien es cierto que en Podemos han apuntado a la necesidad de analizar demoscópicamente el resultado para poder contar con un análisis riguroso que explique, con datos duros, el por qué de éstos resultados, la verdad es que hay elementos que pudieran pensarse como influyentes en este revés electoral de la actual tercera fuerza política en España. Uno de ellos, de carácter externo pero no menos importante, fue el Brexit. Iglesias afirma que en Podemos se defiende a la Unión Europea pero se plantea la necesidad de cambiar a Europa. Queriendo o sin querer, su crítica alimenta a los argumentos de los que se nutren al populismo  y la ultra derecha europea euroesceptiscista. ¿Los extremos han llegado a ser tan extremos que se tocan?

Pedro Sánchez1Otra interrogante: ¿Qué pasará en los próximos días en España? ¿Cuáles son los escenarios? Hay algunas líneas generales que hay que tener en cuenta para plantear el camino de lo que viene.

Primero: aún con los escaños adicionales logrados, el PP se mantiene en minoría pero existe una ampliación de los apoyos con los que se cuentan. En este sentido, la ganancia en dicho resultado ha llevado a Mariano Rajoy a asegurar y reclamar que tiene derecho a gobernar en función de lo que han reflejado los resultados. Esto pudiera complicar la posibilidad de alianzas, pues en el caso de Ciudadanos, por ejemplo, uno de los puntos fuertes –antes y ahora- era precisamente que no fuera Rajoy quien estuviera a la cabeza del gobierno.

Pablo IglesiaSegundo: Los números del PP y del PSOE dan para gobernar, incluso superando los escaños necesarios, pero esta opción no pareciera viable. Se está hablando de un pacto entre el PP, Ciudadanos y algunos factores regionales, pero los números siguen sin dar. El pacto PP, PSOE y Ciudadanos lleva a una amplia mayoría pero tampoco parece posible por la incompatibilidad de los programas. Por su parte, el PSOE tampoco la tiene sencilla con la pérdida de 5 escaños que los aleja de la investidura en una posible alianza con Unidos Podemos. Se reitera lo dicho al principio de este artículo: los resultados cambiaron mucho, pero en realidad no cambiaron nada. O sí que hubo un cambio: los resultados se presentaron para muchos como un terremoto que los lleva, instintivamente, a apostar por el bloqueo político, con lo que la cosa se complica.  Mal por ellos y mal por España.

Albert Rivera1Tercero: Estos escenarios plantean entonces una nueva posible ausencia de pactos que obligaría a los españoles a llamar a elecciones en una tercera oportunidad. Los partidos ya se preparan para las rondas de negociaciones, y muchos analistas apuntan al fortalecimiento del papel del Rey Felipe VI como mediador para evitar la realización de una nueva elección.  De hecho, ha cobrado fuerza la posible figura de un independiente en caso de falta de entendimiento, escenario que coloca al Rey en una posición de mayor protagonismo.

Y mientras tanto, vale la pena preguntarse ¿Quién hará el sacrificio de las posiciones partidistas en nombre del país? Es lógico que en ese proceso haya que hacer concesiones incómodas, ruidosas. Pero quién sabe si un sacrificio como ese sea bien valorado en una sociedad que está cansada de los rifirrafes y de los “chorizos” (corruptos). Quizá la salida a una crisis de liderazgo sea precisamente renunciar al “yo”, dar el paso al frente al simplemente hacer un valioso esfuerzo, en vez de volver a pedirle el sacrificio a los españoles…