Mientras EEUU apuesta al diálogo el gobierno de Maduro juega a ganar un poco de tiempo

Por Carolina Abrusci @caroabru.- Apenas media hora estuvieron reunidos la canciller venezolana, Delcy Rodríguez y el secretario de Estado de los EEUU, John Kerry. La ocasión: reunión anual de la Asamblea General de la OEA. El motivo: una necesaria apertura de un canal de diálogo entre ambos gobiernos en medio de una tensa situación que protagoniza Venezuela. El resultado: más tiempo para el gobierno de Nicolás Maduro. ¿Podrá este país-polvorín esperar que propios y extraños se pongan de acuerdo?


Carolina Abrusci

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Por Carolina Abrusci @caroabru.- Ver la foto es escucharlos. Los gestos de ambos evidencian la tensión que existió en ese paréntesis puntualísimo de respeto. Y digo paréntesis porque apenas minutos antes del encuentro,  Kerry abrió la Asamblea con su declaración, y bastó apenas un llamado a la liberación de los presos políticos y al  respeto a la libertad de expresión, para que la representante de la República Bolivariana de Venezuela catalogara semejante declaración como característica del “amo del mundo”. Delcy Rodríguez volvió a llamarlo “bully”. Esos son los antecedentes inmediatos del ambiguo apretón de manos  que tuvo lugar en medio de la notable ausencia de sonrisas “colgate”.  Pero …. apretón de manos al fin.

La administración Obama, experta en la construcción de puentes entre trincheras (caso Irán, caso Cuba), no se rinde en su apuesta al diálogo y a los deshielos. Aseguran que la escasez de comida y de medicinas son áreas en las cuales los Estados Unidos pudieran colaborar con asistencia. Suena bien. Mientras tanto, no es sencillo explicar un vaivén que puede resultar confuso. La Orden Ejecutiva y declaración de Venezuela como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de los EEUU  no van precisamente en sintonía con esta nueva movida.

Por otra parte, una misión tan compleja convierte en necesaria la participación de un veterano. La tarea ha caído sobre Thomas Shannon, quien ya había protagonizado hace un tiempo titulares por la famosa foto  de la reunión con la canciller venezolana, Diosdado Cabello y Michel Martelly  en Haití (sobre ello escribí para KonZapata: http://konzapata.com/2015/06/los-antecedentes-clave-de-la-reunion-de-diosdado-cabello-con-thomas-shannon-en-haiti/). Su primera tarea será, lógicamente, equilibrar las tensiones que existen en las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos. Y Shannon sabrá como hacerlo. Estuvo en Caracas en el cuerpo diplomático y ha sido llamado varias veces como una suerte de  “apaga fuegos”.

Kerry aseguró que la participación de Shannon busca romper la retórica y alcanzar finalmente una vía constructiva que contribuya a la superación de la crisis. Una apuesta fuerte para lograrlo es precisamente este acercamiento entre ambos países, aunado a los esfuerzos hechos por José Luis Rodríguez Zapatero en el seno de UNASUR, según reconoció el propio John Kerry. Este hecho, por cierto, resulta contradictorio, en tanto que otorga gran relevancia a los esfuerzos hechos en un foro en el cual Estados Unidos no participa. Se acepta, aunque sea de manera tácita, el fracaso de la OEA en ese sentido.

John Kerry y Delcy Rodriguez2

Y ahora se le suma la siguiente variable: ¿Puede leerse la apuesta de Kerry como un deslinde de la propuesta de Almagro? En su intervención enfatizó que el contexto amerita diálogo constructivo sobre cualquier posibilidad de aislamiento. Esto no significa que el gobierno venezolano se haya librado de la enorme cantidad de ojos que lo vigilan. Aún se encuentra entre la espada  y la pared: hoy más que nunca depende de sus radicales (votos duros), pero los niveles de tensión le obligan a replantearse temas que parecían no negociables, como tomarse la foto con los Estados Unidos, sin que esto signifique un viraje.  La jugada pareciera una apuesta a una “ñapita” de tiempo, aunque le enredará la tesis del supuesto plan de dominación imperial que respalda a la violencia “bachaquera” y “fascista”.

La sonrisa forzada en la foto con Kerry fue diametralmente opuesta a la emotiva sonrisa oreja a oreja que tuvo Rodríguez frente al anuncio de  los resultados de la votación de ayer. Una votación “a favor de la institucionalidad” en el seno de la OEA, según la catalogó paradójicamente la canciller que es voz de un país cuyas instituciones han sido secuestradas. Otra paradoja: horas antes del encuentro, Luis Almagro declaró que el tema de la crisis en Venezuela no debió estar en la agenda, y probablemente ya sabía que sería precisamente un punto en la agenda. 12 países votaron en contra de la evaluación del desempeño del ejercicio de sus funciones, mientras 19 votaron a favor.

Rodríguez catalogó la votación como “histórica”. Asegura que Almagro se ha excedido en el ejercicio de sus funciones. Mientras el pueblo venezolano sobrevive comiendo mango ante la ausencia de alimentos, ella no iba a “pelar el mango bajito” que supuso esta oportunidad, por lo que aprovechó para conectar con los intereses del gobierno y sentenciar frente a la región: “sabemos que ésta es una ratificación al gobierno de Venezuela, que ha sabido poner las cosas en su lugar, con respeto. Exigimos que el presidente de la República,  Nicolás Maduro, sea respetado”.

Así, ganó tiempo el Gobierno cuya canciller aseguró ayer que “Venezuela es campeona en materia de derechos humanos”, dándole una bofetada con semejante declaración a un pueblo que se encuentra en colas para comprar alimentos y medicinas que le permitan vivir, o incluso sobrevivir en muchos de los casos. Ha ganado tiempo  el Gobierno cuya canciller aseguró ayer que los indicadores socioeconómicos en Venezuela superan a los del hemisferio, pretendiendo amparar con números fabricados y bien maquillados una posición que se cae cuando se miran las  realidades que dominan a Venezuela de punta a punta.

Cierro con una reflexión que es el resultado de un ejercicio de pura lógica. Si todos los encuentros previos de acercamiento han fracasado ¿Por qué razones habría de ser distinto en esta oportunidad? Sólo el tiempo –ese que ha ganado el Gobierno- dará la respuesta.