Ha llegado la hora del diálogo y el fin de la polarización

Por Ángel Medina Devis @AngelMedinaD.- Hoy el mundo apuesta a un dialogo en Venezuela. Lo privilegian frente a cualquier otra acción, lo estiman porque ven en ese esfuerzo el mecanismo para lograr avances y soluciones. Y esto no sucede por capricho, sino precisamente porque el mundo está plagado de experiencias, de historias, de desencuentros, de torbellinos que han sumergido a naciones durante años y décadas en terribles conflictos internos.


Angel Medina Devis

Angel Medina Devis

Por Ángel Medina Devis @AngelMedinaD.- Es evidente que se hace necesario construir acuerdos que permitan resolver los principales problemas que afectan al país. En medio de una polarización que nutre a los factores más radicales y de una tremenda crisis que aniquiló la calidad de vida de los venezolanos, que pone especialmente el acento en el hambre que se siente, padece y se ve en amplios sectores, es casi que obligada tarea hacer el esfuerzo que permita construir espacios para conversar y establecer acciones frente a este drama.

Hoy el mundo apuesta a un diálogo en Venezuela. Por más que se le soliciten acciones más contundentes o declaraciones más enérgicas a los organismos multilaterales y a las instituciones internacionales, se deja claro en cada declaración que el mundo juega y duro a favor del diálogo. Lo privilegian frente a cualquier otra acción, lo estiman porque ven en ese esfuerzo el mecanismo para lograr avances y soluciones. Y esto no sucede por capricho, sino precisamente porque el mundo está plagado de experiencias, de historias, de desencuentros, de torbellinos que han sumergido a naciones durante años y décadas en terribles conflictos internos, donde la única vía demostrada para salir de ellos fue el aceptarse el uno al otro, en encontrarse en aquello que nos une y no en lo que nos divide y en fortalecer las diferencias que separan bajo el manto de una institucionalidad fuerte pero a la vez flexible a los cambios.

Todo el período de post guerra, la guerra fría y su fin definitivo, las transiciones democráticas de América Latina, la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el acuerdo de paz en Colombia, son todos eventos que sin duda han marcado y van a marcar etapas en las naciones, pero que sólo fueron posibles alcanzarlos mediante la comprensión y aceptación del momento y las dificultades que se estaban atravesando, pero sobre todo, en la necesidad de entenderse como distintos en una sola Nación.

Nuncio Aldo Giordano.

Nuncio Aldo Giordano.

El debate del dialogo se encuentra en pleno fervor. Los actores que hacemos vida en la nación planteamos, proponemos, levantamos la voz, criticamos, nos acusamos, exhortamos y exigimos. Todos sin ninguna excepción nos sumergimos en ese complejo momento que se da cuando se establece la voluntad política para salir de años de polarización, de incomunicación y de pérdida de todas las formas que pueden contener una democracia mínima.

Por supuesto que no puede ser un proceso fácil. Por el contrario, es complejo y duro, pero sobre todo requiere de tiempo y de espacios, porque la palabra es más efectiva en tanto exista un lugar para decirla y que sea esta entendida como oficial o la representación formal de una posición.

Hoy estamos en ese momento y el mejor de los aportes es que nadie niega la necesidad del diálogo. Nadie ha dicho de esta agua no beberé. Por el contrario, todos ponemos sobre la mesa nuestros mecanismos, las agendas posibles, los temas y las acciones a considerar. Eso, más que verlo como un problema, es un gran avance, más que entenderlo como un fin, es un comienzo. La propia experiencia de nuestras naciones hermanas latinoamericanas así nos hablan. Nada de lo que sucedió en Chile, Argentina, Brasil o Centroamérica se dio de la noche a la mañana, se conquistó  por arte de magia, nada de eso. Costó muchos esfuerzos. Noches y días. Reflexión y acción.

Embajador de Alemania en Venezuela, Andreas Herzberg.

Embajador de Alemania en Venezuela, Andreas Herzberg.

Por ello, entendiendo el momento complicado que atraviesa nuestra historia es que desde la presidencia del Parlatino – Venezuela, apostamos al acuerdo por el país y nos esforzamos por resaltar los puntos donde somos iguales y donde podemos encontrarnos. Hemos dispuesto un espacio el próximo 26 de julio para recibir en un foro al Nuncio Apostólico, Monseñor Aldo Giordano y al embajador de la República Federal de Alemania en Venezuela, excelentísimo señor Andreas Herzberg, para que expongan las experiencias de la Iglesia Católica en tantos momentos difíciles de las naciones y todo el proceso que permitió la reunificación de Alemania.

Esto es un aporte a ese encuentro y ese acuerdo necesario, es un espacio para encontrarnos como Nación. La cita es el Centro Cultural Chacao a las 9:00am, y usted amigo lector, está totalmente convocado.