La donación de medicinas en Madrid para Venezuela termina en un lío sin precedentes 

Por David Placer @dplacer (Madrid).- El éxito inesperado de la recolección de medicinas en Madrid para los hospitales venezolanos ha terminado en un enorme conflicto entre todas las partes involucradas en la recolección y almacenamiento de siete toneladas de medicamentos que, tras un mes de su recolección, siguen en Madrid.


Por David Placer @dplacer (Madrid).- Lo que debía ser un acto de unión para ayuda a los hospitales venezolanos se ha transformado en una dura confrontación y denuncias cruzadas entre los organizadores y quienes prestaron ayuda para almacenar los medicamentos recolectados en Madrid para los enfermos venezolanos.

Lilian Tintori

Lilian Tintori

La ingente cantidad de medicinas recibidas, que podrían alcanzar las siete toneladas según los organizadores, desbordó a los miembros de la Asociación Civil Venezolanos en España y al proyecto Una Medicina para Venezuela, responsables de la convocatoria y la recolección. La tensión incluyó una denuncia policial. Y la mayoría de las medicinas recibidas continúan, un mes después, en Madrid.

Todo empezó con un éxito desbordante. A la recolección acudió el cantante Carlos Baute y la esposa de Leopoldo López, Lilian Tintori. Su presencia obtuvo un enorme impacto mediático al que también se sumó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, una de las líderes emergentes del Partido Popular de Mariano Rajoy y a Albert Rivera, que hizo campaña electoral en Venezuela.

Los venezolanos y también ciudadanos y empresas españolas se movilizaron para una donación sin precedentes. Hubo fotos, se hicieron selfies, repitieron consignas en favor de declarar la situación de emergencia humanitaria y gritos contra el gobierno de Nicolás Maduro. Llegaron los líderes políticos, acudieron los partidos. La donación de medicinas también es un excelente lugar para hacer espectáculo político. Y toda la movilización dio resultados. Se calculan entre cinco y siete toneladas aunque nadie sabe a ciencia cierta cuánto se recogió. La cantidad es tan elevada que ni siquiera se puede pesar.

Al final de la jornada, los organizadores se dieron cuenta de que no disponían de un lugar para almacenar la ingente cantidad de medicinas y hasta de pañales. Las cajas no cabían en ninguna casa ni en ningún carro particular. Había que transportarlo en vehículos de cargas pero nadie sabía dónde se debía almacenar la mercancía.

Entonces, el director de un diario opositor en España, El Correo del Orinoco (que lleva el mismo nombre que la versión venezolana pero que no guarda ningún tipo de relación con el chavismo), ofreció su local para el almacenamiento de las medicinas. Fue el inicio de una retahíla de confusiones que, unidos a la falta de logística, terminaron por estallar el conflicto.

“Los organizadores decidimos aceptar la ayuda del señor Pedro Aparicio, pero luego quería protagonismo, pidió entrevistas con Lilian Tintori y le dijimos que no estábamos en capacidad de gestionar esa petición. Entonces, comenzó a mover los medicamentos sin nuestra autorización”, explica Vanessa Pineda, una de las organizadoras de la jornada.

KonZapata se puso en contacto con Pedro Aparicio, pero no obtuvo respuesta. Sin embargo, desde su entorno aseguran que Aparicio comenzó a enfrentarse con los organizadores porque las medicinas permanecieron en su local más tiempo del previsto y, al ver que algunos medicamentos comenzaban a caducar, urgió a los organizadores a enviar con rapidez los medicamentos a Venezuela. Aparicio también publicó un video donde denuncia la falta de organización en la clasificación de medicamentos.

En medio de las confrontaciones, Alberto Casillas, conocido por su obra social especialmente a la comunidad venezolana necesitada en Madrid, recogió una parte de los pañales donados para entregarlos a los venezolanos sin recursos que viven en España.

-El señor Luis Manresa, de Acción Democrática, me dijo que podía llevarme los pañales. El señor Alberto Pérez (responsable de Voluntad Popular en Madrid y presidente de la Asociación de Venezolanos en España) había autorizado que los repartiera entre los venezolanos que lo están pasando mal en Madrid, explica Casillas.

Carlos Baute

Carlos Baute

Casillas también recurrió a Facebook para colgar videos y fotos donde entrega pañales a madres venezolanas sin recursos en Madrid. Es decir, algunos de los pañales que fueron donados para los hospitales venezolanos terminaron en el mismo país. Entonces comenzaron los cruces de acusaciones. Aparicio señaló a los organizadores de ser incapaces de culminar el operativo de forma eficiente. Los organizadores acusaron a Aparicio de chantajista y hasta acudieron a la policía a denunciar insultos y agresiones. Y Casillas tuvo que devolver los pañales que se había llevado de los almacenes.

Finalmente la Comunidad de Madrid donó un local para el almacenamiento temporal de los medicamentos. Pero allí siguen. Nadie sabe dónde ni cómo los medicamentos llegarán a Venezuela. “No vamos a publicar cómo vamos a ingresar los medicamentos para que el régimen no pueda impedir su ingreso”, explica Pineda.

Pero hasta ahora la única vía de ingreso parecen las empresas de mensajería que cobran unos siete euros por kilo enviado. Es decir, los organizadores necesitarían unos 50.000 euros para enviar las medicinas, una enorme cantidad que seguramente será difícil de recaudar si no aparecen grandes donantes.

Los organizadores aseguran que cuentan con dinero para enviarlas e incluso dicen que algunas medicinas ya están en Venezuela. Pero las dudas crecen en la comunidad venezolana. ¿Será posible que toda la buena voluntad de los donantes termine a tiempo en los hospitales venezolanos? Incluso el propio Carlos Baute lamentó que las medicinas todavía se encuentren en Madrid.

Esfumado el temor de que gobierne Podemos, los medios españoles prestan cada vez menos atención al conflicto venezolano. El show y la campaña electoral terminaron mientras los enfermos en Venezuela continúan esperando.