El padre Arturo Sosa planteó hace dos años el diálogo, el encuentro y el rescate de la política

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- El nuevo “Papa Negro” ha señalado que “dialogar es negociar y negociar es reconocer al otro”. En su opinión, el problema no es si se dialoga o no, sino cuándo comienza el diálogo. “Mientras más tarde es peor”. Aquí explicamos la Propuesta Sosa.


Juan Carlos Zapata.

Juan Carlos Zapata.

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Premonitorias las palabras de Arturo Sosa Abascal. De esto hace más de dos años. Sucedió cuando partía a Roma a donde había sido llamado a nuevas funciones, las cuales ha coronado con la designación como nuevo jefe, “Papa Negro”, de la Compañía de Jesús a nivel mundial.  Digo premonitorias porque entonces, en Medellín, en el Centro Fe y Cultura, planteó el diálogo y la necesidad de que Gobierno y Oposición pasaran a una etapa de reconocimiento mutuo. Coincide con lo que viene repitiendo desde hace ya medio año el ex presidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero.

Arturo Sosa invocó en aquel encuentro la necesidad de recuperar la confianza en la “palabra”, y “hablar para superar heridas y resentimientos”; heridas y resentimientos que se retroalimentan, profundizándose unas y otros. Zapatero ha dicho que hay que bajarle el tono al discurso porque el lenguaje es clave en política. En este punto también se anota el ex presidente de República Dominicana, Leonel Fernández.

Arturo Sosa, designado como nuevo jefe, “Papa Negro”, de la Compañía de Jesús a nivel mundial.

Arturo Sosa, designado como nuevo jefe, “Papa Negro”, de la Compañía de Jesús a nivel mundial.

Arturo Sosa dijo que “hay que reconocer al otro”, aspiración que se ha cumplido a medias, puesto que, como ha venido informando KonZapata, a raíz de la marcha del Primero de Septiembre, se sentaron en tres oportunidades los grupos del Gobierno y la MUD http://konzapata.com/2016/09/ver-para-creer-pero-el-dialogo-ya-tiene-sus-resultados-y-van-tres-reuniones/ y puede ubicarse como un logro precisamente eso: el haberse mirado a la cara, y el haber establecido línea directa con el hombre clave de parte del chavismo, el alcalde Jorge Rodríguez. KonZapata adelantó que octubre será clave para el diálogo. El Vaticano mueve piezas y entre otras, el mismo Sosa. http://konzapata.com/2016/09/preven-que-octubre-sera-clave-para-el-dialogo-entre-gobierno-y-mud/

Según Arturo Sosa el problema no es si se dialogaba o no. El problema es el “cuándo”. Es que el tiempo juega en contra por la tensiones, por la crisis, por la falta de legitimidad del Gobierno y el proyecto chavista, y por la carencia de un proyecto alternativo de parte de la Oposición.

-Mientras más tarde es peor –apuntaba el  sacerdote.

¿Y qué ha recomendado Zapatero? Que no hay que esperar que estalle el conflicto porque luego todo “será más costoso”.

-Dialogar es negociar, y negociar es reconocer al otro –planteó el padre Arturo Sosa-. Hay que sanar las heridas.

Es útil ubicarse en el tiempo. Es mediados de 2014. El país salía del episodio de lo que se llamó La Salida. Las heridas estaban más que abiertas aun cuando se había celebrado  la cita aquella en el Palacio de Miraflores. Pero ni el Gobierno ni la Oposición podían atribuirse legitimidad alguna, aunque más tarde, el 6-D, cambia la tendencia electoral con la victoria opositora en las parlamentarias, lo cual tampoco indica que la MUD se ha impuesto de manera rotunda en lo político. Cierto, las encuestas hoy señalan que entre un 70 y un 75% del país quisiera revocar a Nicolás Maduro. ¿Y después qué? Esa era la preocupación de Arturo Sosa que, creo, sigue vigente. Preocupación que se traduce en un concepto: Legitimidad. O sea, la pregunta subsiguiente es: ¿Tendrá suficiente legitimidad la fórmula que emerja de un Referendo Revocatorio? En vista de que la interrogante es de difícil respuesta,  aquí va el quid de lo que podemos designar como la Propuesta Sosa:

arturo-sosa-papa-Hay que hacer el proceso de reconciliación para que la legitimidad tenga pie y sustento.

O sea, ninguno de los sectores, por separado, podrá alcanzar esa legitimidad. Hay que reconocerse. Hay que dialogar. Hay que negociar. Sí, negociar. De hecho, hay quienes de lado y lado admiten que una fórmula sería convocar en 2017 antes que a un Referendo Revocatorio a unas elecciones generales anticipadas. Elecciones para todos. Para Presidente, gobernadores, alcaldes y Asamblea Nacional.

Esta fórmula –repito, no es un planteamiento formal sino de voces aisladas- cabe dentro de la Propuesta Sosa. ¿Qué decía el sacerdote? Que la legitimidad pasa por la construcción de un horizonte que legitime. Hoy no existe ese horizonte. En el afán de construirlo hay que salir al encuentro y “hacer política”.

-El encuentro es una necesidad para construir el horizonte –enfatizó.

Pero este horizonte debe ser democrático. Y la urgencia de Arturo Sosa responde a la preocupación de que si no se construye el horizonte sobre la base de la legitimidad y la democracia puede que “se imponga” la “legitimidad” de un régimen “no democrático”.

-En la Compañía de Jesús queremos un régimen democrático.

Esta Propuesta, con mayúscula, era la de un sacerdote que abandonaba la rectoría de la Universidad Católica del Táchira e hizo escala en Medellín. Hoy, desde su nueva jerarquía, cobra vigencia, contundencia.