Por qué el canje de bonos de PDVSA no termina de concretarse

Por Juan Antonio Avellaneda (Londres).- Los asesores de PDVSA creyeron que colocar  el 50,1% de las acciones de Citgo como garantía era suficiente. El pésimo manejo de la información continúa hasta el punto de que Eulogio Del Pino ofreció unas declaraciones el pasado viernes 14 de octubre contribuyendo a la desinformación en los mercados. Para este vital canje era determinante la asesoría de firmas reconocidas.


Por Juan Antonio Avellaneda (Londres).- Hoy 17 de octubre en horas de la noche se puede estar decidiendo el futuro financiero de PDVSA. Como se sabe, el canje de bonos fue diferido por segunda vez del pasado 12 de octubre hasta esta noche a las 11:59pm,  hora de Nueva York que en estos momentos es la misma de Caracas. De no darse la operación, la estatal tendría que, en menos de tres semanas, pagar el vencimiento del bono PDVSA 2016 que no está incluido en el canje y otros 2.500 millones de dólares de amortización del bono PDVSA 2017, con cupón de 8,5%, monto que se buscaba canjear por un nuevo papel. En consecuencia, las debilitadas finanzas de PDVSA podrían verse en serios aprietos y el fracaso del canje podría pasarle factura al ministro y presidente de la empresa, Eulogio Del Pino, dado que una de sus principales metas este año era lograr el refinanciamiento de la abultada deuda de la corporación.

Eulogio Del Pino, presidente de Petróleos de Venezuela.

Eulogio Del Pino, presidente de Petróleos de Venezuela.

Tal vez podamos acercarnos a algunas causas por las cuales el bono no termina de concretarse:

La estructura. Los riesgos que implican hoy Venezuela y PDVSA ocasionan que cualquier bono que se emita obliga a una alta tasa de rendimiento o cupón. El bono 2020 propuesto conlleva un cupón de 8,5%, lo cual es bajo para el riesgo. Como ejemplo, veamos que Citgo emitió el año pasado bonos y su cupón fue de 10,5%. Los asesores de PDVSA creyeron que colocar el 50,1% de las acciones de Citgo como garantía era suficiente. Pero el papel de Citgo, en cambio, tenía colateral 100% de las acciones de la empresa y de allí la diferencia del cupón. Este nuevo bono PDVSA 2020 debió ofrecer un cupón por lo menos equivalente a ese 10,5% ofrecido por Citgo.

El mito de papeles en entes del Estado. Este canje derrumba todas esas especulaciones nacidas dentro de la misma administración de Nicolás Maduro de que entes relacionados al Estado tenían posesión de gran parte de los bonos. Esto ocasionó que muchos inversionistas privados no se sumaran al canje debido a que consideraban que dentro del Estado había más de 50% de la emisión que sería canjeada, quedando el remanente no canjeado (PDVSA 2017) en una franja manejable por parte de la empresa, garantizando su pago en el 2017.

El pésimo manejo de la información. Ya dediqué una columna a este punto. Pero hay que insistir. El pésimo manejo de la información continúa hasta el punto de que Eulogio Del Pino ofreció unas declaraciones, el pasado viernes 14 de octubre, contribuyendo a la desinformación en los mercados. Del Pino descartó mejorar las condiciones. Dijo que había que aceptar las condiciones pues “la alternativa es peor”. Un tono, si se quiere amenazante. (http://konzapata.com/2016/10/una-radiografia-a-las-declaraciones-de-eulogio-del-pino-sobre-el-canje/).

La falta de una banca de inversión reconocida. Para este vital canje, era determinante la asesoría de firmas reconocidas y sin embargo los asesores son desconocidos en el mercado, lo cual creó mayor incertidumbre. Parte del trabajo de un banco de inversión en un canje es informar y aclarar dudas. Al día de hoy no ha habido ningún comunicado de los asesores de PDVSA en esta transacción.