Barlovento y Cariaco interpelan a Maduro: ¿Quién frena la violencia del Estado?

Por Pedro Pablo Peñaloza (@pppenaloza).- Las policías son intervenidas y reestructuradas. ¿Será que ahora el Presidente ordenará militarizar a la Fuerza Armada?


Pedro Pablo Peñaloza.

Pedro Pablo Peñaloza.

Por Pedro Pablo Peñaloza (@pppenaloza).- Tumeremo. Cariaco. Barlovento. La revolución chavista es una sucesión de “hechos aislados”. Eventos absolutamente fortuitos donde asesinan a 17, 12, 9 personas y luego -al descuido- arrojan sus cadáveres en fosas comunes. Accidentes de la naturaleza. Militar. Tampoco hay de qué preocuparse. La profunda investigación concluye que detrás de estas masacres no existe ningún factor de desestabilización. Obvio. El imperio no mata pendejos. “¡Garantizaremos la paz de nuestra patria!”, exclamó el ministro de Relaciones Interiores, Néstor Luis Reverol, el 6 de octubre. Ese día arrancó una nueva fase de la Operación de Liberación del Pueblo (OLP) con 19 muertos en cinco estados del país. Un éxito rotundo. Víctimas que caen como moscas en el marco de la lucha contra la violencia “importada” desde Colombia. Ya se sabe que del otro lado de la frontera se consigue de todo. Golpistas. Conspiradores. Narcotraficantes. Paramilitares. Y también terrorismo de Estado y “falsos positivos”. A quien pueda interesar.

“Chávez vive, la patria sigue”. “Independencia y patria socialista, viviremos y venceremos”. Así firma su declaración el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López. Sin duda, un uso excesivo de la palabra “vivir” en un comunicado que se refiere al asesinato de 12 ciudadanos inocentes en Barlovento. El general en jefe aclara que se trata de un “hecho aislado”. Otro más. Como cuando agarraron a un primer teniente del Ejército con 500 panelas de marihuana en el estado Zulia. O cuando atraparon a un mayor del Ejército con 450 panelas de cocaína en el estado Mérida. Pasa en las mejores familias, dirán en Miraflores. Los cuerpos policiales son intervenidos y reestructurados. Pero, ¿Quién le pone el cascabel a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana? Mientras inspecciona las plantas productoras de huevos, Padrino López debe cavilar al respecto.

Néstor Luis Reverol Torres,  actual Comandante General de la Guardia Nacional.

Néstor Luis Reverol Torres, ministro del Interior, Justicia y Paz.

La Guardia Nacional Bolivariana anuncia con bombos y platillos que detuvo a un joven que intentó robar cinco auyamas en el estado Zulia. Si se hubiera llevado 20 mil millones de lechugas, no le pasa nada. Historia de Venezuela. Los generales Padrino López, Carlos Osorio y Rodolfo Marco Torres saben que con la comida no se juega. Cariaco no vale un comunicado. En 2014, el pueblo realizó un paro cívico para exigir seguridad. Dos años más tarde, siguen recogiendo cadáveres. El Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, aplaude la actuación del Estado. En la IV, dice, mataban a las personas y el crimen quedaba impune. En la V los matan también, pero alguien cae preso. El soldado desconocido termina en la tumba, mientras el general famoso hace negocios. Militarizaron la seguridad, en lugar de civilizar al país. Resultado: Un hecho aislado. Antes de que llegue la hambruna, la revolución devora a sus hijos.