En el diálogo todos los caminos conducen a Roma

Por Pedro Pablo Peñaloza (@pppenaloza).- No es lo mismo la Santa Sede que el Gobierno cede. El chavismo juega duro, mientras la Oposición se enreda en su laberinto. Negociar no es un pecado y el camino para solucionar esta crisis es un misterio.


Pedro Pablo Peñaloza.

Pedro Pablo Peñaloza.

Por Pedro Pablo Peñaloza (@pppenaloza).- El presidente Nicolás Maduro perpetra el diálogo con premeditación y alevosía. Mientras con una cara liquida el Referendo Revocatorio y desata una ola de persecuciones, con la otra recibe al enviado de El Vaticano y dice tender la mano a la Oposición. “Creo profundamente en el amor como el arma más poderosa para ir a un proceso de consolidación de paz”, dijo el líder de la revolución siempre armada. De regreso de su última gira internacional por cuatro naciones petroleras, Maduro hizo una parada estratégica en Roma para entrevistarse con el Papa Francisco. El encuentro “coincidió” con el inicio formal de las conversaciones en Caracas, bajo el auspicio de Monseñor Emil Paul Tscherrig. Para completar el movimiento propagandístico, el ministro de Comunicaciones, Ernesto Villegas, se apuró a desempolvar una imagen de archivo que publicó en las redes sociales en la que Francisco aparece bendiciendo a Maduro. “Lo cierto es que el Papa tuvo la deferencia de recibir al mandatario venezolano, pasándole por encima a la costosa campaña de satanización desplegada en su contra”, respondió Villegas a quienes le criticaron por publicar una foto vieja. No mentirás, reza el octavo mandamiento.

El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y si ese hombre milita en la oposición venezolana y la piedra se llama “diálogo”, puede golpearse hasta tres o cuatro veces seguidas. El chavismo juega duro. Lejos de utilizar la negociación como un instrumento para acordar una salida pacífica a la crisis venezolana, el Gobierno la emplea para sembrar confusión y debilitar a sus adversarios, que terminan enredándose por sus fricciones internas y falta de transparencia. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tiene que acudir al diálogo por muchas razones. Una de ellas: Porque no tiene alternativa. La MUD es una plataforma de partidos creada para avanzar en el ámbito electoral. Su única arma es el voto. Consciente de esta situación, Maduro cierra esa vía y se ubica en el terreno que controla, donde se siente más cómodo, gracias al apoyo irrestricto de la Fuerza Armada Nacional y de bandas paramilitares. En este escenario, el diálogo con mediación internacional se presenta como una opción para exigirle al régimen chavista que respete la Constitución. El objetivo es que las urnas sólo sean electorales. Al saludar la intervención de El Vaticano, el líder opositor Henrique Capriles Radonski recordó que él también se reunió con el Santo Padre en su despacho. Francisco, ora pro nobis.

Papa Francisco.

Papa Francisco.

Las delegaciones del Gobierno y la Oposición no pudieron escoger un mejor lugar para celebrar su primer contacto este domingo 30 de octubre. La cita se desarrolló en La Rinconada, donde está ubicado el principal hipódromo del país. Azar y apuestas riesgosas. ¿Quién ganará esta carrera? Los cuatro jinetes del Apocalipsis (hambre, escasez, violencia y corrupción) galopan por la República Bolivariana. La Oposición no puede confundir diálogo con apaciguamiento. Conversar no implica un “cese de hostilidades”. Sin embargo, hasta la fecha, la MUD no ha demostrado tener la capacidad de organizar y movilizar a los ciudadanos para enfrentar al régimen autoritario. Maduro, entretanto, recibe en palacio al subsecretario de Estado, Thomas Shannon, se abraza con el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero y exhibe su mejor sonrisa. Pese a todo, sigue montado en el caballo. Las partes ya definieron una agenda con cuatro “ejes temáticos”. El último de los anunciados es, en realidad, el primero: Cronograma electoral. Sin voto no hay paraíso. Para eso se pidió la intercesión milagrosa de Francisco, experto en exorcizar demonios.