Maduro adelanta la Navidad como si eso le ayudara a ganar tiempo y evadir el destino

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Mejor apurar el tiempo. Para que no llegue el RR. No hay mayor vergüenza que ser revocado. Porque lo peor es que en ese universo que se llama chavismo también quieren que Maduro sea revocado. De modo que hay que apurar el paso. Que para eso Maduro es de tranco largo. Un esfuerzo en el próximo tranco y ya se llegó a la Navidad.


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Juan Carlos Zapata.

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Llegaron los fuegos artificiales. Y los regalos. Y hay luz en El Ávila. Y habrá pernil y productos para las hallacas, anuncia el ministro de Alimentación Rodolfo Marco Torres. Y el ministro José David Cabello rompe el silencio para apuntar que arribaron a Puerto Cabello más de 800 contenedores con artículos navideños. El Gobierno anuncia así la Navidad. Navidad segura, pues. Navidad ya, porque los operativos de reparto y venta comienzan ahora y se extenderán hasta el 22 de diciembre. Y esto es como adelantar el tiempo. Un mes es mucho en crisis. La crisis pesa. La crisis acogota. Crisis y sin dinero. Crisis y sin dólares. Crisis y con El Vaticano en casa. Crisis y con la mediación internacional en casa. Alguien quiere que esto acabe pronto. Que esta pesadilla termine. Al mal tiempo, buena cara. Buena cara y baile. Pero es mentira. Porque la solución a la crisis se cifra en la subida del precio del petróleo y este no se mueve hacia los niveles que el Gobierno aspira. El riesgo es que reviente la economía. Porque las medidas no han funcionado. Ni el llamado plan exportador. Ni el  plan productivo. Ni el Arco Minero. Ni los acuerdos de PDVSA con empresas locales y multinacionales cuyos detalles van lentos en la conformación. Más rápido se mueve el dólar negro. Más veloces son la inflación, y la caída del PIB. Y no hay confianza. No hay entrada de capitales. El canje de PDVSA fue un pujo. Caen las reservas internacionales. Y los aliados “bolivarianos” se alejan; ya casi no responden, por lo menos no dan señales públicas de tomarse la foto con Nicolás Maduro. Por el contrario, la observación internacional acecha. Son cada vez más los que presionan. Desde el Sur hasta el Norte. Desde América hasta Europa. ¿Dónde está Correa? ¿Dónde Dilma? ¿Dónde Cristina? Con los regalos de Navidad, Maduro aspira a levantar unos puntos adicionales en las encuestas. Los CLAP le dieron un respiro. Pero puede entender que no sea un repunte que se pueda sostener. Y allí está la MUD. La Oposición. La MUD no se divide. Allí está Henrique Capriles quien insiste en el Referendo Revocatorio. Y están los de PJ, UNT y AD que hablan navidadde elecciones generales, adelanto de elecciones, cronograma electoral. Y está Henry Ramos Allup, un adeco con apetito de poder. Y están los de Voluntad Popular, esos “terroristas” que quieren llegar al Palacio de Miraflores. Y allí está Diosdado  Cabello, de quien ya no se sabe qué pensar. Y está Rafael Ramírez, con un pie en Nueva York y el otro en La Campiña. Y están los hermanos Chávez, dispuestos para la operación más conveniente. Y está la boliburguesía, que en aras de la supuesta estabilidad, se olvidó de que los dineros y las fortunas la hicieron con Chávez y en cambio ahora coquetean con grupos opositores. Entonces, mejor adelantar la Navidad. Mejor apurar el tiempo. Para que no llegue el RR. No hay mayor vergüenza que ser revocado. Porque lo peor es que en ese universo que se llama chavismo también quieren que Maduro sea revocado. De modo que hay que apurar el paso. Que para eso Maduro es de tranco largo. Un esfuerzo en el próximo tranco y ya se llegó a la Navidad. Otro tranquito, y ya se está en enero. 2017. Falta poco. Quién fuera dueño del tiempo.