Al final el billete de 100 bolívares los tiene locos

Por José Manuel Rorondaro.-¿De dónde saca el gobernador José Vielma Mora la especie de que el billete de 100 bolívares es utilizado para falsificar dólares? ¿Qué le importa eso a Vielma Mora? Lo importante, para él, es no quedarse atrás en el torneo de irracionalidad en materia económica que encabeza Maduro.


José Vielma Mora, gobernador del estado Táchira.

José Vielma Mora, gobernador del estado Táchira.

Por José Manuel Rotondaro.-Cada justificación, cada argumento, excava más profundo en el pozo de la irracionalidad que está marcando al chavismo gubernamental en su hora de mengua. Antier fue la impudicia con la que el presidente Nicolás Maduro exhibió un reloj elaborado en Suiza por la firma rusa Sturmanskie, réplica del usado por Yuri Gagarin (420 euros en la tienda web de la empresa, 70 dólares en Amazon) y afirmó, no sólo que es “el original que fue al espacio” (en realidad, ese está en el Museo de la Cosmonáutica en Moscú aunque otro fue vendido en 1993 por Sotheby por 26 mil dólares), sino que además el reloj “da la hora de la Luna”. Imagino a varios del entorno consultando nuevamente con el psiquiatra residente, Jorge Rodríguez si ya es hora de “hablar de Nicolás”.

Pero la tentación de lanzar justificaciones absurdas es contagiosa. Ahora el gobernador del Táchira, José Vielma Mora, afirmó ayer que “el billete de Bs. 100 era utilizado para falsificar dólares, por eso era tan buscado”.

Estando tan cerca de la frontera, Vielma Mora podría haberse asesorado con los productores de falsificaciones del otro lado del puente. Esas son personas con elevados estándares de calidad, pues sus productos necesitan pasar ciertas barreras para ser aceptados como genuinos. Ninguno de ellos osaría usar un billete de 100 bolívares como materia inicial para una copia de dólares.

Hay rumores no confirmados de que en los años 70’ eso ocurrió con una de las versiones del antiguo billete de 10 bolívares, aquel con la efigie del mariscal Antonio José de Sucre. ¿Por qué? El papel de lino de ese billete era el mismo al usado en los dólares, elaborado por la empresa Crane. Además las dimensiones eran exactamente las mismas.

El Servicio Secreto de los Estados Unidos, que mantiene desde hace décadas una oficina en Bogotá, investigó el tema y aunque nunca reveló los resultados, de manera informal desechó la idea por lo complejo de eliminar la tinta original manteniendo la estructura del papel lo suficientemente robusta para recibir una nueva impresión.

Hand Holding One Dollar BanknotePero desde hace unas dos décadas esa vía se ha hecho prácticamente imposible.

Primero, los billetes, tanto dólares como bolívares, incorporan elementos de seguridad insertos dentro del papel, como bandas magnéticas y holográficas. Ambos son bastante diferentes entre ambas familias de billetes y quitarlos sin dañar el papel es imposible.

Segundo, el papel en el que se imprimen ahora los bolívares son bastante diferentes a los usados por los Estados Unidos, diferencia que resalta al tacto.

Finalmente, los canales a través de los cuales los falsificadores buscan colocar sus productos se han vuelto cada vez más sofisticados para evitar que esos billetes falsos pasen como genuinos. De allí que usar un material deficiente como un billete de otro país es algo que cualquier falsificador moderno evita. Más eficiente y económico es intentar reproducir el billete estadounidense a partir de un papel en blanco, de un material similar,

Pero, ¿Qué le importa eso a Vielma Mora? Lo importante, para él, es no quedarse atrás en el torneo de irracionalidad en materia económica que encabeza Maduro.