Cae la recaudación tributaria y se agrava el déficit fiscal 

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Hace un año, la recaudación tributaria interna alcanzaba los 12,3 millones de salarios mínimos. Hoy, la cifra es de 3,6 millones de salarios mínimos. Este efecto, conocido como Olivera-Tanzi, produce una caída en términos reales de la recaudación tributaria y, en consecuencia, agravará la comprometida situación fiscal de Venezuela, según estimaciones de la firma Econométrica.


Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Hace algunas semanas, señalábamos en KonZapata que el denominado “Efecto Olivera-Tanzi” produce una caída real en la recaudación tributaria como consecuencia de una elevada inflación y que, en consecuencia, en los primeros tres meses de 2016, la contracción real de este ítem era de aproximadamente 35%.

Nelson Merentes,  presidente del Banco Central de Venezuela (BCV).

Nelson Merentes, presidente del Banco Central de Venezuela (BCV).

Es la recaudación tributaria –basándose en el Efecto Olivera-Tanzi- una de las categorías de análisis que la firma Econométrica estudia en su último informe mensual, orientado a los “nodos” de desequilibrios económicos en Venezuela.

Señala Econométrica que:

-El déficit fiscal se agravó durante la crisis financiera internacional. En 2009 sobrepasó el 10% del PIB y llegó a alcanzar 13,3% en 2011. Luego de mejorar en el año 2012, el déficit se profundizó desde 2013, hasta llegar a 17,5% en 2015, fecha a partir de la cual estimamos que retroceda hasta 15,1% en 2016. Un déficit de esta magnitud tiene impactos negativos sobre el desempeño económico. A estos niveles la única manera de financiar los déficits es mediante financiamiento monetario por parte del BCV; lo que ha contribuido a generar un aumento en los medios de pago y colocar presiones adicionales a una oferta agregada en declive. 

Las causas del déficit fiscal en Venezuela son múltiples 

Entre las causas que originan el déficit fiscal –que estiman en 15,1% al cierre de 2016-, se encuentran “el esquema cambiario, que obliga a Pdvsa a vender la mayoría de sus dólares a una paridad extremadamente baja (…) el mantenimiento de precios deprimidos en los servicios públicos genera pérdidas en diversas empresas del Estado (y) los precios regulados de los bienes producidos por empresas públicas como el acero, cemento, gasolina, lubricantes, etc., también generan presiones financieras en estas empresas”.

Buena parte de las empresas estatales operan frecuentemente a pérdida, a pesar de que en forma reiterada el Presidente de la República ha “exhortado” a los “administradores” de estas empresas a producir, bajo la consigna de “eficiencia o nada” (sic).

También se incluye como una causa la política de aumentos salariales, cuya magnitud incide “no solo en el balance fiscal del Gobierno Central, sino también en todos los entes públicos”.

Y la otra causa: La erosión de la recaudación tributaria. Sobre este ítem, Econométrica advierte:

-Hace un año la recaudación tributaria interna cubría poco más de 12,3 millones de salarios mínimos. En la actualidad esa cifra es alrededor de 3,6 millones. La recaudación tributaria interna real se ha contraído severamente, y las razones fundamentales son la contracción económica y el efecto Olivera-Tanzi (la inflación junto con los rezagos en la recaudación). La caída en la recaudación tributaria interna agrava la ya de por sí delicada situación fiscal.

El Gobierno ha recurrido al señoreaje para financiar el déficit fiscal y es una práctica que debe ser eliminada.

Finalmente, Econométrica explica que la magnitud del déficit fiscal es tan grande, que resulta imposible financiarlo a través de los mecanismos tradicionales, tomando en cuenta, además,  que la recaudación tributaria real interna se desinfla de manera inversamente proporcional a la inflación:

-El BCV ha tenido que monetizar el déficit. El aumento del señoreaje es el resultado del aumento en la creación de dinero para financiar al Gobierno y a diversos entes públicos. Esta modalidad de financiamiento se intensificó desde finales de 2012, llegando a su máximo en noviembre de 2015; pese a la moderación del primer semestre de 2016, se ha retomado con fuerza nuevamente en los últimos meses. Esta práctica es una de las mayores fuentes de desequilibrio en la economía venezolana y debe ser eliminada.