El Gobierno y la MUD coinciden en un punto: El caos

Pedro Pablo Peñaloza (@pppenaloza).- La revolución debe estar penetrada por el imperio, así como la oposición por el chavismo. Si no, no se entiende. Maduro sabe que él es una raya. “Ya Julio Borges me envió un mensaje, ojalá cumplas, tu mensaje me llegó. Le deseo suerte en la presidencia de la Asamblea Nacional”, ensaya el beso de la muerte. Intriga, confusión. El Gobierno promueve el desconcierto. Y la MUD tampoco ayuda.


Pedro Pablo Peñaloza.

Pedro Pablo Peñaloza.

Pedro Pablo Peñaloza (@pppenaloza).- ¿Por qué retiran el billete de 100 bolívares? ¿Qué está pasando en el estado Bolívar? ¿Qué se esconde detrás del ataque contra Banesco? Para conocer la verdad verdadera, habrá que esperar la próxima cadena de Whatsapp. Aquí nadie entiende nada. Mientras el país se hunde en el caos, el chavismo se divierte. “Señores escuálidos, no vayan a dormir el 24 y 31 porque les va a tocar San Nicolás la puerta con su sorpresita”, amenaza el primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello. Y se ríe. Incertidumbre. Angustia. Desasosiego. Burla. Así, así es que se gobierna. Al no sentir la obligación de tener que explicar sus acciones, el Gobierno se convierte en una máquina dispensadora de consignas. Su relato es insuperable. Lástima que sea mentira. Los malos contra los buenos. Listo. No piense y repita. Antes que el billete de 100, el Ejecutivo eliminó la razón por decreto. Hoy se consigue más comida que argumentos. El presidente Nicolás Maduro celebra otro triunfo. Las manos de las mafias están tan quemadas como las tiendas del estado Bolívar. Venceremos.

La oposición brinda una certeza: está mal. El gobernador Henrique Capriles instala el estado general de sospecha. El chavismo ha penetrado a la oposición. ¿Seré yo, maestro? Todos son culpables antes de que se demuestre lo contrario. Unos van a Miraflores a exigir la renuncia de Maduro, a la misma hora que otros se acercan al Banco Central de Venezuela para solicitarle que rectifique. La Asamblea Nacional llega tarde a la renovación del Consejo Nacional Electoral. Y no llega. ¿Por qué? Nadie sabe. Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular se acusan mutuamente de debilitar a la Mesa de la Unidad. Ambos tienen razón. La MUD se declaró en “sesión permanente” hace un mes. Cuando se levanté, quizás ya el pueblo no esté allí. En su condición de presidente de UNT, Enrique Márquez, primer vicepresidente de la Cámara, explica que “esta Asamblea no es para derrocar a Nicolás Maduro”, sino para “ponerla al servicio de la gente”. Ahora, encuentre las cinco diferencias.

Julio Borges, diputado a la Asamblea Nacional.

Julio Borges, diputado a la Asamblea Nacional.

Maduro sabe que él es una raya. “Ya Julio Borges me envió un mensaje, ojalá cumplas, tu mensaje me llegó. Le deseo suerte en la presidencia de la Asamblea Nacional”, ensaya el beso de la muerte. Intriga, confusión. El Gobierno promueve el desconcierto. Y la MUD tampoco ayuda. Azotado por el vendaval, el ciudadano no tiene de dónde agarrarse. La gente quiere saber por qué decidieron de la noche a la mañana abrirle un hueco en su bolsillo. Pero, sobre todo, desea saber si podrá comer mañana. Sin alimentos. Sin medicinas. Sin dinero. Y sin una conducción política clara. De esta manera cierra 2016 que, según dicen, tampoco es un año tan malo. Si se compara con 2017. Feliz Navidad. ¡Jo!