Entre el reloj chimbo de Yuri Gagarin y las toninas de Nelson Merentes

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- En su carrera feroz a favor del desempleo, el Gobierno quiere expropiar ahora el derecho a hacer reír que, al menos hasta ayer, parecía estar en manos de la Oposición. Casi como un ataque personal contra Laureano Márquez o Claudio Nazoa, con la misma arbitrariedad con que el Superintendente de nosequecosa obligó a los comerciantes a bajar los precios y la Canciller se declaró Presidenta del Mercosur, ayer, 7 de diciembre, el Gobierno resultó vencedor en la dura batalla por hacer reír a los venezolanos y nada menos que el mismo día en que hacia añicos al bolívar y al futuro económico en general.


Elizabeth Fuentes.

Elizabeth Fuentes.

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- El stand-up comedy que protagonizaron ayer el presidente Nicolás Maduro y el presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Nelson Merentes, merecen aplausos de pie y la exigencia clásica del público agradecido (“otra, otra, otra”), que seguramente tomarán en cuenta en los días por venir.

Luego de una agónica espera sobre lo que sería su exposición para poder justificar la emisión de nuevos billetes, que han convertido 100 bolívares en una moneda y 20 mil en el pago por tres kilos de azúcar, finalmente apareció Merentes y se expresó como si se tratara de un arqueólogo que dentro de mil años descubriera esos “nuevos” billeticos venezolanos. Con los billetes de 500, magnificó a Francisco de Miranda y al artista francés que le hizo el retrato reproducido en el billete. Después lo volteó y comenzó a defender a las toninas (“que es un mamífero”) y al gusano de flor, “que es una especie marina que está en El Caribe y otras partes”. Cuando le tocó el turno al billete de mil, por supuesto que echó el cuento del Negro Primero, habló pestes del tráfico de personas y, en el reverso, explicó , “está el cachicamo gigante… que tiene una significación importante para nuestra parte de las especies… el cachicamo en algunos casos los investigadores lo han usado para contrarrestar algún tipo de enfermedades…” (Ay Jacinto Covit, te habrías reído tanto…).

poderometro01Dicen que Laureano Márquez lloraba desconsolado viendo aquello, porque se sentía incapaz de superar semejante performance, mientras Claudio Nazca buscaba explicaciones eróticas al tamaño de los bigotes de Merentes, más grandes ahora.

Ya cuando el Presidente del BCV comenzó a describir el billete de cinco mil donde aparece Luisa Cáceres de Arismendi por delante y la tortuga carey por detrás, cuando inició las alabanzas a Simón Rodríguez y al oso frontino, cuando culminó con el billete de 20.000, que por delante tiene a Simón Bolívar y por detrás al cardenalito, cuando finalmente entró en materia para explicar que lo bueno de los nuevos billetes es que con cinco de 20 mil se tienen 100 mil, a Laureano le llegó un Twitter que definitivamente lo devastó: “Me acaban de regalar el primer reloj que salió al espacio, fuera del planeta tierra (…) Lo llevó el primer cosmonauta ruso Yuri Gagarin al espacio. Este reloj llegó al espacio y mira, lo tengo yo ahora aquí (…) No te llevo nada Ramos Alluuuuup”, acababa de decir el Presidente de la República, mostrando a cámara lo que a todas luces era una réplica porque, como ha debido saberlo, el reloj original está en el Museo “Zvesdny Gorodok”, cerca de Moscú y ni siquiera a Fidel Castro los rusos le  dedicaron semejante honor.

-Miren, nos ha rendido el tiempo… el reloj hace que rinda el tiempo, miren, miren mi reloj. Mira Cilia, ¿Qué te parece mi reloj?” (…) Aquí está el reloj que le regalaron a Maduro, el regalo que llegó a la Luna, llegó a Carabobo y lo llevó a la victoria final”, insistía en hacernos reír el Presidente y los tuiteros porque, como ha debido saber, Gagarin nunca estuvo en la Luna.

Mientras, Laureano y Nazoa apagaban la computadora y los celulares para rendirse ante el enemigo, los administradores del blog Relojes del Chavismo  ni se molestaron en agregar el regalo ruso a la larga lista de relojes de lujo que lucen los chavistas, descritos y fotografiados minuciosamente uno tras otro en su portal, donde desfilan las muñecas de Jacqueline Faría, los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, el Ministro de la Defensa, alcaldes, gobernadores, José Vicente Rangel, etc.,  todos luciendo parte de su valiosa colección de relojes carísimos en eventos, ruedas de prensa y mítines, una fortuna incalculable es la que se han gastado en mirar la hora los militantes del PSUV, sólo superada por el Señor de los Relojes, como llaman a Diego Salazar, el primo de Rafael Ramírez quien, como publicó The Wall Street Journal, ha amasado tanto dinero estos 18 años que en algunas fiestas regala Rolex de lujo a los invitados, previa ceremonia de destruir el reloj viejo, como quien entra a un culto maligno que quiere destruir el tiempo.

Falta en la colección los relojes de Nelson Merentes, quizás porque el suyo se quedó paralizado por allá en 1961, cuando Yuri Gagarin salió al espacio y la Unión Soviética imperaba y el joven Merentes soñaba con hacer una revolución igualita a aquella, que tan exitosamente terminó.