Hugo Chávez ya no entusiasma ni como holograma

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- La ridícula y carísima idea de resucitar al presidente mediante un holograma que “caminó” por Caracas, no fue más que dinero botado a la basura, otra de las especialidades del chavismo. No generó aplausos ni “vivas” destemplados a su paso, aunque algunos se asustaron de su regreso. Y con razón. Otra cosa sería en una fiesta boliburguesa.


Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- El chavismo, esa rara combinación de ideas viejas y tecnología de última generación, gasta buena parte del tiempo y el dinero de las arcas nacionales en mantener viva la figura del presidente Hugo Chávez. O, al menos, bien iluminada.

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El más reciente derroche en semejante intento fue el de poner a “caminar” un holograma de Chávez desde El Cuartel de la Montaña hasta la Plaza Venezuela, 6 kilómetros por donde la figura del ex presidente se paseó en solitario durante 22 minutos sin que ni siquiera la cámara amiga de Ernesto Villegas lograra hacer ver que semejante fantasma entusiasmó a nadie. De hecho, al lado del holograma proyectado entre edificios y potes de basura (“pleno como la Luna llena”, como lo describía Villegas en un ataque feroz de cursilería), sólo se lograba ver una Caracas desolada, desierta, donde sus habitantes de esconden antes de que llegue la noche y sus aliados, los delincuentes. Si acaso un fotograma dejó ver a cuatro gatos viendo la imagen, pero ninguno sin mayor entusiasmo.

Los costos de semejante idea -que necesita al menos tres semanas de planificación para llevarse a cabo-, sólo se pueden adivinar apelando a empresas especializadas y eventos más o menos similares. Por ejemplo, la empresa Endless Entertainment, de Estados Unidos,  calcula un promedio de 5.000 dólares para crear sólo 30 segundos de un mapping video, que es como se llama la técnica empleada. “Cuanto mayor sea el espacio, más proyectores necesitará y más costará”. Otra empresa, esta vez en México, llamada Creatividad y Espectáculos llegó a cobrar el equivalente a 600 mil dólares por el video mapping que se proyectó sobre la Catedral de Puebla en abril del año pasado.

“Un ‘mapping’ en exteriores es mucho más caro, explica en su Web la empresa Dotcorp, ya que requiere mayor luminaje de los proyectores, como mínimo 15.000 lúmenes en adelante, ya que casi siempre hay luz que contamina el espacio de proyección… Esto quiere decir, que entre más luz contamine el espacio (luz de la calle, coches, luz de la Luna, etc.) mayor tendrá que ser el luminaje de los proyectores… Además, en exteriores hay cuestiones de las cuales no se tiene control, como por ejemplo el clima (que llueva), o que pasen carros y autobuses… Entonces, se puede decir que el ‘mapping’ en exteriores es una proyección mucho más compleja y costosa, pues no se tiene control sobre los factores ambientales y urbanos, lo que exige una excelente coordinación, resolución de imagen, etc.”.

En todo caso, valga un consejo a Villegas y sus aliados empeñados en mercadear la imagen del fallecido Presidente: Traten de alquilar el holograma para la próxima fiesta boliburguesa  que se realice en el Eurobuilding o el Tamanaco, porque Hugo Chávez caminando entre champañas y langosta, entre chicas desnudas dentro de una gigantesca copa de vidrio o  coleándose entre los strippers, será una atracción difícil de superar. Y, claro, como siempre, algunos dólares les quedarán en su cuenta bancaria, otra de las especialidades de Hugo Chávez, hasta después de muerto.