Las seis realidades con las que PDVSA chocará en 2017

Por Juan Antonio Avellaneda (Londres).- Varios acontecimientos, algunos inesperados, están ocurriendo en estos últimos días de lo que queda del año que marcarán el ciclo de como el chavismo ha llevado el negocio petrolero y colocará este sector de la economía con altas interrogantes hacia el futuro. He aquí estos sucesos.


Por Juan Antonio Avellaneda  (Londres).- Entonces, con el acuerdo en el que Venezuela se compromete a disminuir en 95.000 barriles diarios, la producción de petróleo aceptada por PDVSA será de 1.972.000 barriles diarios. Esta es la realidad número Uno a partir de 2017. Venezuela deberá vivir con una producción por debajo de los 2 millones de barriles diarios. Volumen no visto en casi 30 años.

Eulogio Del Pino,  presidente de Petróleos de Venezuela.

Eulogio Del Pino, presidente de Petróleos de Venezuela.

-Acuerdo de la OPEP. Más allá de lo que suceda con el precio del crudo, en el futuro este acuerdo desnudará una gran mentira del chavismo sobre la producción petrolera nacional. Desde hace ya un tiempo, inclusive con Chávez como Presidente, se negaba rotundamente la disminución de la producción de PDVSA. El acuerdo de la OPEP obligó a Venezuela a aceptar una realidad y es que antes del acuerdo la producción de PDVSA apenas llegaba a los 2,1 millones de barriles diarios. Entonces, con el acuerdo en el que Venezuela se compromete a disminuir en 95.000 barriles diarios, la producción de petróleo aceptada por PDVSA será de 1.972.000 barriles diarios. Esta es larealidad número Uno a partir de 2017. Venezuela deberá vivir con una producción por debajo de los 2 millones de barriles diarios. Volumen no visto en casi 30 años.

-Deuda Financiera por cancelar. El 2016 se va con un intento de canje de deuda que no resultó como se esperaba, por lo que en 2017 PDVSA deberá cancelar alrededor de seis mil millones de dólares en capital e intereses por concepto de deuda. Realidad número Dos: 2017 es año de vencimientos de deuda y los mercados perdieron toda confianza en PDVSA.

-El fallecimiento repentino e inesperado de Bernardo Álvarez. Fue embajador de Venezuela en Estados Unidos desde el 2003 hasta el 2010 cuando se decidió la retirada de embajadores. Pero Álvarez permaneció en Washington. Álvarez que viene del mundo energético, amigo de Rafael Ramírez, en sus 13 años en la capital de Estados Unidos había desarrollado un círculo de relaciones importantísimas. Era el hombre del lobby petrolero, su trabajo en silencio ayudó muchas veces a PDVSA y Citgo. Realidad número Tres: En el cambio de poder que se viviría en los Estados Unidos un conocedor de la política de Washington es invaluable. El inesperado fallecimiento de Bernardo Álvarez deja a Venezuela y PDVSA sin un enlace clave entre el chavismo y el poder en Washington.

-Apertura petrolera en México. Se anunció la creación de una empresa conjunta entre Pemex, ExxonMobil y Chevron con miras a la licitación de campos de aguas profundas en el Golfo de México. Esta alianza da por entendido que el país azteca va en serio en asociarse con empresas de primera línea mundial para explotar sus reservas en aguas profundas. A esta noticia podemos agregarle los cambios en Chevron Corporation. El retiro del ejecutivo Ali Moshiri amigo de Venezuela, y la llegada de su sucesor, un ejecutivo con experiencia en África, como explicó Juan Carlos Zapata en este medio, podría indicar la pérdida de importancia de Venezuela en esta multinacional. Realidad número Cuatro: Venezuela pierde encanto como negocio ante las multinacionales.

-Los casos de corrupción y narcotráfico que generan desde una mala imagen hasta la salida de bancos de primera línea, caso Citibank, como gestor de pagos de PDVSA. En 2017 se esperan resultados en Houston en los casos de Roberto Rincón y en Nueva York sobre los “narcosobrinos”. Realidad número Cinco: PDVSA podría vivir multas y escándalos internacionales que deteriorarían aún más su mala imagen internacional.

-Por último, el enfriamiento de las relaciones con China. Desde que Nicolás Maduro tomó el poder, no es secreto que las relaciones con China no son lo que eran en la época de Hugo Chávez. No es casualidad que en las últimas giras del presidente chino por Latinoamérica Venezuela no haya estado en la agenda.Realidad número Seis: China que figuró como prestamista de último recurso de la revolución bolivariana, parece que ya no va a realizar más ese papel. O al menos jugará un papel más discreto.

Con un bajo nivel de credibilidad en los mercados financieros, una producción escuálida de crudo, pocos amigos en el principal comprador que es los Estados Unidos y el alejamiento del principal prestamista; PDVSA vivirá un 2017 lleno de incertidumbres.