¿Tiene Nicolás Maduro un plan maestro para mantenerse en el poder? 

Por Pedro Benítez. @PedroBenitezF En los próximos días sabremos a ciencia cierta si Nicolás Maduro tiene un infalible plan maestro.  Si el decreto que saca drásticamente de circulación los billetes de 100 bolívares es parte de una muy bien pensada movida para someter a los venezolanos, estamos ante la consolidación de su régimen por muchos años.  Si por el contrario, ha sido un paso en falso pondrá en evidencia que Maduro es lo que aparenta ser, un mandatario torpe y débil que se mantiene en el poder no por méritos propios.


Pedro Benítez.

Pedro Benítez.

Por Pedro Benítez. @PedroBenitezF.- En una sana actitud de nunca subestimar al adversario muchos observadores se han planteado que, tal vez, Nicolás Maduro no es tan tonto como aparenta. No lo puede ser alguien que pese al desastre de su gobierno sigue en el poder. Todas sus decisiones (o ausencia de las mismas) han sido parte de un muy bien concebido propósito destinado a destruir la economía a fin de someter a la población. Al fin y al cabo otros tiranos han hecho lo mismo.

Su más reciente jugada exitosa parece haber sido la del diálogo. Engañó al Papa, desmovilizó la presión de calle en su contra, desmontó el referéndum revocatorio, dividió a la Oposición y ganó tiempo para llegar a la fecha mágica del 10 de enero de 2017 sentado en el despacho presidencial. Hasta subió seis puntos en las encuestas. ¿Qué más se puede pedir? Lo lógico es pensar que ha sido subestimado.

Por consiguiente, en esa lógica, su decreto de sacar de circulación los billetes de 100 bolívares en 72 horas tiene que ser parte de una jugada maestra para terminar de consolidar su control sobre los venezolanos. Luego del diálogo pasa a la ofensiva.

Pero, en cuestión de horas comenzaron las aclaratorias por parte de Ernesto Villegas y de Nelson Merentes.

frontera01Parece que nadie le había advertido que para castigar a unos misteriosos mafiosos la medida le mete la mano en el bolsillo a los pensionados que acaban de cobrar en efectivo con el aguinaldo incluido, a los kioskeros (sic), a los pregoneros, perrocalenteros, buhoneros, bodegueros, choferes de por puesto, mototaxistas, etc. A toda la economía de emprendimiento popular. Algún tuitero ingenioso ha comparado la situación como una en la cual para castigar a los que se roban la electricidad se deja a todo el país sin luz.

A la población más pobre, a los que no están bancarizados, poco les importa quién es Víctor Vargas, porque a ellos Maduro los amenaza con que sus billetes no tendrán valor en cuestión de días. Como si la gente no tuviera suficientes problemas.

Se suponía que este sería un diciembre (en las palabras del propio Maduro) en el que habría que conquistar la paz. El hombre se empeña a amargarle la Navidad a los venezolanos.

Maduro intentaría con una acción precipitada y no bien pensada tapar el caos económico que él mismo ha creado.   Una barajita repetida.

En agosto de 2015 acompañado (y apoyado) por el Alto Mando Militar cerró la frontera con Colombia. Entonces se dio una demostración de fuerza, de poder, de determinación, amplificado por toda la red de medios públicos. Se alegó entonces que del otro lado de la línea fronteriza venían todos los males que azotaban a Venezuela. Entonces no faltó quien sospechara que esa era otra jugada genial, milimétricamente calculada. Se explotaba la baja pasión de la xenofobia y las simpatías hacia el oficialismo subirían de cara a la elección parlamentaria de ese diciembre.

Pero ese golpe de efecto y la hegemonía comunicacional de nada sirvieron para ahorrarle al chavismo su más catastrófica derrota electoral. Un año duró la frontera “cerrada” hasta que la mano invisible del mercado, la presión del desabastecimiento generalizado y de los gobernadores rojos Francisco Arias Cárdenas,  José Vielma Mora y Francisco Rangel Gómez confluyeron para que se levantara la heroica medida. Entonces oleadas de venezolanos cruzaron hacia el otro lado y comenzó la masiva entrada de productos con precios internacionales. Se alivió algo la escasez, pero eso más el pago de los aguinaldos salariales de fin de año hicieron el resto; el precio del dólar negro se fue de control luego de un periodo de relativa estabilidad.

billetes-de-100Así, volvimos a donde empezamos, al cierre de la frontera con Cúcuta por 72 horas. Como que si el problema estuviera allá y no en el Palacio de Miraflores y en el Banco Central de Venezuela.

Mientras usted este leyendo esta nota, la inmensa mayoría de los venezolanos no se estarán acordado de quién fue la culpa de que el diálogo fracasara, si la Oposición está o no divida y si hicieron lo correcto o no en sentarse. Sus pensamientos estarán centrados en cómo sobrevivir este diciembre, qué hacer con el fajo de billetes de 100 bolívares y recordando al responsable de nuestras desventuras colectivas: Nicolás Maduro.

Si en los próximos días no se cumple el decreto de sacar de circulación los billetes de 100 bolívares el anuncio de Maduro quedará como una colosal metida de pata y él personalmente como un tonto. Y si lo cumple será todavía peor.

Los adversarios de Maduro no tienen que generarle ninguna crisis al Gobierno. Simplemente tienen que capitalizarla.