Cuba ya no es el ejemplo: Venezuela va rumbo a ser otra Nicaragua

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- Con la pareja presidencial funcionando como dictadores, la partidización del ejército, la destrucción del estado de derecho y la perversión del poder electoral, el gobierno de Nicolás Maduro parece seguir la ruta de Daniel Ortega, quien ya lleva diez años en el poder y tan campante. Aunque, a decir verdad, Maduro solo ha copiado lo peor de ese gobierno porque en manejo de la economía y la seguridad, Ortega le gana de lejos.


Elizabeth Fuentes.

Elizabeth Fuentes.

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.-  Impresiona leer el balance del gobierno de Daniel Ortega luego de 10 años en el poder. El ex guerrillero podría fácilmente inscribirse en el Psuv y viceversa. Es decir, cualquier funcionario del gobierno de Nicolás Maduro podría militar en el partido de los Ortega sin mayor problema. La izquierda- por definirla de algún modo-  les ha funcionado a ambos para sostener unas banderas facilitas de defender teóricamente -la lucha por la igualdad, la justicia social, etc. etc.etc. -, mientras ambos gobiernos, en la práctica, se han convertido en dictaduras de derecha, gobernantes que alguna vez fueron electos por la vía del voto y a partir de allí se han dedicado a impedir que la democracia se les cuele en el camino.

El diario opositor nicaragüense  La Prensa publicó una nota, “Un decenio de Orteguismo” donde analiza punto por punto los errores y aciertos del presidente Ortega. Y angustia leerlo porque resulta casi  una fotocopia de lo que ha hecho  Nicolás Maduro y sus aliados con miras a mantenerse en el poder para siempre.

En la lista de errores, La Prensa destaca: a) Fracaso en combatir la pobreza, b)Partidización de la policia y el ejército   c)Destrucción del Estado de Derecho: “Estos 10 años ha utilizado el poder judicial para eliminar partidos políticos, rechazar recursos por inconstitucionalidad de las leyes aprobadas, utilizar procesos penales para frenar a quienes se le oponen a su proyecto de Gobierno”. ¿Les suena?

Como Maduro, Ortega ha sido aplazado en  Educación y Salud: “La calidad de la Educación es cuestionada por organizaciones que trabajan en el tema…el Gobierno  incluyó planteamientos partidarios en el sistema educativo, tergiversando la historia para presentar a Ortega y Murillo como únicos personajes destacados de la Revolución y promoviendo el culto a la personalidad”. Les volvió a sonar.

Daniel Ortega

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua y Rosario Murillo, la primera dama.

Y como Maduro, los Ortega también ocultan  los informes epidemiológicos y  la salud es un instrumento de propaganda.  La copia al carbón entre uno y otro (porque quizás Ortega se copió inicialmente   de Chavez), incluye  la falta de transparencia pública.

“En diez años de orteguismo, los resultados de investigaciones de la Contraloría General de la República son escasos… Por ejemplo, la compra de canales de televisión por parte de altos funcionarios del partido- en Nicaragua y Venezuela-, no han sido investigadas en absoluto”.

También señala el informe de La Prensa que en Nicaragua  se ha demolido  la institucionalidad (“Para el abogado constitucionalista  Gabriel Álvarez, en el orteguismo se estableció una clara voluntad política de desmontar el sistema democrático e imponer un proyecto dinástico”).

Y si se quieren asustar aun más, lean la lista de Álvarez identificando los  hechos graves contra la institucionalidad democrática nicaragüense:

1. La instauración de la política sistemática de irrespeto a los derechos humanos.2. Política de opacidad y corrupción de los recursos públicos.3. Ataque y represión al derecho a la libertad de información y prensa que se evidencia en la compra y control de la mayoría de canales y radios, discriminación, ahogo y ataque a los medios independientes y la violación expresa a la Ley de Acceso a la Información.4. Destrucción del sistema electoral y judicial.

Sobre este último renglón, el diario destaca que el Consejo Supremo Electoral de Nicaragua “se convirtió en un arma para fabricar fraudes, impedir la observación electoral nacional e internacional, imponer y bloquear candidaturas, derogar diputaciones, eliminar partidos opositores y garantizarle espacio a partidos y candidatos  afines al partido de gobierno”.

Las diferencias entre ambos gobiernos, son igual de preocupantes para los venezolanos  porque resulta que Ortega, en menos tiempo de lo que ha durado el chavismo en el poder,  al menos ha logrado estabilidad macroeconómica y ha sabido combatir la inseguridad.

“Ha mantenido inalterable la política cambiaria brindando  estabilidad a los agentes económicos. La inflación se ha mantenido bajo control, ha duplicado las reservas internacionales”, señala el diario.

Pero lo más sorprendente es que  ha habido un sostenido nivel de crecimiento económico, no solo empujado por  la construcción, el turismo o la agroexportación, sino  porque   Nicaragua se ha visto favorecida por factores externos “como la obtención de financiamientos de la cooperación de Venezuela”.

Es decir, Ortega sí aprovechó la ayuda venezolana en tiempos de vacas gordas, cosa que no hizo el chavismo en su propio país. Aseguran que ha mejorado la estructura vial y se ha multiplicado la inversión extranjera entre otras razones, porque la inseguridad ha sido combatida. “En 2015 la tasa de homicidios se redujo a   8.6 homicidios por 100,000 habitantes, considerado por organismos de seguridad como una de las más bajas de América Latina”.

Y en eso sí que no lo copia el gobierno de Maduro. Como mal estudiante, llegó tarde al examen  y ya su tiempo había pasado.