Francisco Rodríguez no cree en el FMI y pronostica crecimiento para Venezuela en 2017

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- El economista Francisco Rodríguez desestima en dos oportunidades las proyecciones que sobre Venezuela ha hecho el FMI: No cree que la inflación haya llegado a 800 puntos y piensa que habrá crecimiento del PIB en 2017, porque se van a recuperar -dijo- por mil millones de dólares las importaciones. Y tiene dos índices de variación de precios: Uno econométrico, y el otro, es muy parecido al “Índice Big Mac”. Si se cruzan las cifras de Rodríguez con la variación anualizada del salario mínimo, entonces en este país no hubo caída del poder adquisitivo sino una recuperación real del mismo.


Francisco Rodríguez, economista jefe de Torino Capital.

Francisco Rodríguez, economista jefe de Torino Capital.

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Francisco Rodríguez fue economista jefe para la región andina del Bank of America, y actualmente es jefe de la firma Torino Capital. Rodríguez ha sido vinculado en reiteradas oportunidades con el régimen de Nicolás Maduro. Y ofreció una entrevista exclusiva para KonZapata con la periodista Ascensión Reyes. Los temas fundamentales: El PIB, la inflación, la deuda, las casas de cambio y Ricardo Sanguino al frente del Banco Central de Venezuela (BCV).

En cuanto al PIB y su comportamiento, Rodríguez ha preferido desestimar de manera indirecta las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) -y de muchas firmas- al respecto. Rodríguez cree que este año habrá recuperación: “El producto por habitante va a crecer un poco más del 1%. Si lo comparamos con 2016 va a ser un mejor año 2017 (…) pero va a estar por debajo de 2015”.

Después aclara su razón de teoría que presuntamente soporta la estimación: Una recuperación de las importaciones por mil millones de dólares. Dijo Rodríguez: “La subida de los precios del petróleo va a permitir mayores ingresos. El país va a aumentar las importaciones. Estamos previendo importaciones para 2017 por 18,9 mil millones de dólares, lo cual es un incremento de más de mil millones con relación a 2016 que fueron 17,8 mil millones de dólares”.

Pero si en algo ha coincidido Rodríguez con el resto de los analistas, es en el tema de las casas de cambio. No hay quien se atreva a pronosticar el éxito de la “creación” del régimen. Sigue siendo un control. Y los controles generan focos de corrupción, para que unos pocos puedan efectuar arbitraje con el diferencial. Por eso respondió Rodríguez lo inexorable: “Podría estabilizar el dólar paralelo si el Gobierno permitiese que el tipo de cambio llegara a un nivel razonable. Sin embargo, ha comenzado con una paridad de 4 pesos por bolívar, una tasa de cambio muy diferente a un peso por bolívar que es como se transa realmente en la frontera. Es una tasa de cambio preferencial y eso quiere decir que va a haber altos niveles de demanda y bajos niveles de ingresos porque el Gobierno debe ser alimentándola”.

Sobre el tema de la inflación, Rodríguez ha sido la única voz -la única realmente- que tiene unas cifras diferentes de variación de precios en Venezuela para el año 2016. Y es aquí cuando desestima -pero ya de forma directa- las proyecciones del FMI. Y discrepan sus cifras de las ofrecidas por firmas venezolanas como Econométrica, y economistas de elevada reputación y trayectoria. Todos coinciden en un rango para 2016 de inflación que va desde 654% hasta 800%. El FMI había pronosticado originalmente 720%.

Así que Rodríguez hace tienda aparte y lanza sus propias cifras. Tiene dos índices: Uno econométrico y el otro, es un índice parecido al famoso “Big Mac”, pero utilizando una arepa:

-El problema con la inflación es que el BCV no ha publicado la información desde 2015. El FMI decía que la inflación iba a llegar a 700% en 2016 y otras agencias también vaticinaron una alta inflación que el Gobierno ha negado. Nosotros en Torino Capital tenemos un modelo econométrico y ese modelo arroja una inflación de 404% para 2016, más bajo de lo estimado por el FMI. El Índice Octavio Arepa es la continuación de un trabajo que hacía el bloguero venezolano Miguel Octavio. Octavio medía el precio de la arepa todos los días en la misma arepera de Caracas y era la misma arepa de queso de mano. Ahora nosotros continuamos ese trabajo. Vamos a la misma arepera de Caracas y en enero una arepa costaba 4.850 bolívares cuando en diciembre se pagaba a 3.400 bolívares. Hubo un incremento de 38,4% en un mes. Pero si analizamos el costo anualizado de enero de 2016 a enero de 2017, la arepa ha subido de precio 453%. Aun no podemos decir que hay hiperinflación.

De lo señalado por Rodríguez se desprende, entonces, que el poder de compra del salario mínimo se ha recuperado, algo insólito que nadie creería. Si utilizamos su modelo econométrico de 404% de inflación, y cruzamos el dato con la variación anualizada del salario mínimo integral en 2016 (450% según estimaciones de Econométrica), entonces el salario se ha recuperado. Todos los estudios de opinión arrojan que los consultados creen que su poder de compra se ha deteriorado, y es esta una de las razones que han empujado hacia el sótano la popularidad de Nicolás Maduro.

Finalmente, y en cuanto a la presidencia de Ricardo Sanguino en el BCV, Rodríguez discrepa indirectamente del diputado José Guerra, presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, quien recientemente afirmó que Sanguino no poseía el más mínimo de los recaudos para ejercer como Presidente del BCV: “No se le conoce ni un estudio de economía”, dijo indignado Guerra. Per contra, Rodríguez tiene “mucho respeto” por Sanguino, porque “es economista y tiene una larga formación y experiencia en el sistema financiero”.

Pero matiza al final: “No me parece que Sanguino vaya a ser muy diferente de Nelson Merentes, los dos comparten el mismo enfoque pragmático y en la medida que puedan harán una política económica más pragmática. No veo que eso vaya a generar un cambio. No es una reacción positiva o negativa, sino que es neutra”.