Guyana va rumbo a ser potencia petrolera con el silencio de Venezuela

Por Juan Antonio Avellaneda (Londres).- Destaca el silencio tanto del gobierno de Nicolás Maduro como de la Oposición. Recordemos que en la Mesa de Diálogo uno de los puntos de acuerdo fue defender la zona en reclamación, lo que incluye la costa afuera. Días después de este criticado acuerdo hay una oportunidad de oro para formular una política al respecto.


David Granger, presidente de Guyana.

David Granger, presidente de Guyana.

Por Juan Antonio Avellaneda (Londres).- Guyana, el pequeño país de habla inglesa fronterizo con Venezuela parece ser la próxima joya de la corona en la industria petrolera mundial, luego de las noticias de esta semana sobre inmensos descubrimientos de petróleo y gas en los campos costa afuera Liza y Paraya, aguas en disputa ubicadas en la zona en reclamación.

Un consorcio conformado por las norteamericanas ExxonMobil y Hess, más la empresa estatal china CNOOC, ha hecho el descubrimiento y será el encargado de su explotación y exportación. Guyana probablemente exporte la mayoría de lo encontrado en virtud de su pequeña economía y población. Se estima que esas aguas en disputa almacenan unos 4 billones de barriles de gas natural mezclado con petróleo, que valorados a precios de hoy estarían en unos 200-300 billones de dólares con expectativas de comenzar su producción en el 2020. Y esto es solo en los campos Liza y Paraya. Se estima que en otros 18 campos que serán abiertos a licitación los resultados sean parecidos.

Esta noticia tiene varios aspectos curiosos en relación con Venezuela. En primer lugar, el consorcio encargado de este negocio en Guyana, ExxonMobil, Hess Guyana ExplorationCNOOC Nexen Petroleum Guyana. Las dos primeras norteamericanas y con una larga historia con Venezuela. ExxonMobil, casa matriz de lo que fue alguna vez la Creole, de la familia Rockefeller de estrechos nexos con Caracas.

En segundo lugar, ExxonMobil fue la primera gran trasnacional que se negó a aceptar las políticas del chavismo, ocasionando una disputa en tribunales internacional aún vigente. Adicionalmente, su líder y ex CEO Rex Tillerson será a partir del próximo viernes el nuevo Secretario de Estado de los Estados Unidos de América, de hecho el presidente de Guyana, David Granger, esperaba  este viernes por él para ofrecer los anuncios sobre los campos, pero al ser ratificado por el Congreso, dejó de ser CEO de ExxonMobil.

Tercer punto clave: Que ExxonMobil sea el líder de este consorcio y se mantenga la relación directa con Guyana de Tillerson ahora como Secretario de Estado, hacen cada vez más lejana, en mi opinión, una solución favorable para Venezuela sobre la zona en reclamación.

En cuarto lugar, Hess ha sido socio histórico de PDVSA con la refinería Hovensa en El Caribe, historia que también terminó en malos términos por las decisiones de Hugo Chávez. Para Hess debe ser una pequeña venganza sobre el poder de Caracas el ser socio de uno de los mayores descubrimientos de crudo en esas aguas en disputa.

En quinto lugar, hay que anotar el caso de China. Los chinos, a través de CNOOC, están demostrando que ellos son amigos de los negocios y no de ideologías, y que así como prestan dinero e invierten en la Faja del Orinoco, paralelamente llegan a estos acuerdos con Guyana.

Ante todo lo anterior, destaca el silencio tanto del gobierno de Nicolás Maduro como de la Oposición. Recordemos que en la Mesa de Diálogo uno de los puntos de acuerdo fue defender la zona en reclamación, lo que incluye la costa afuera. Días después de este criticado acuerdo hay una oportunidad de oro para formular una política al respecto.

Al escribir esta Kolumna no ha habido ningún pronunciamiento de ambas partes. ¿Por qué el silencio?