Los aumentos salariales señalan la ruta de la hiperinflación

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Decir que los salarios suben por las escaleras y los precios por el ascensor, es materia vista. Incluso para el Gobierno. Eso lo sabe Nicolás Maduro. Pero el Presidente de la República, con este y todos los incrementos, le está hablando a la galería. A su galería. Aquella galería incauta que todavía no alcanza a comprender la magnitud de la dinámica en la que introdujo al país Nicolás Maduro: La hiperinflación.


José Guerra, diputado.

José Guerra, diputado.

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Decir que los salarios suben por las escaleras y los precios por el ascensor, es materia vista. Eso lo sabe Nicolás Maduro. El Presidente de la República conoce de las cifras de inflación. Entiende que la variación anualizada de 2016 sobrepasó los 500 puntos. Y que la caída real del ingreso de los trabajadores fue de 20 puntos, según un documento publicado por el economista y diputado a la Asamblea Nacional, José Guerra (PJ).

También señala Guerra informe que en el “trienio perdido” (2014-2016), “con relación a 2012, la economía perdió más de 20,0% de la producción de bienes y servicios, registró una tasa de inflación acumulada de 2.940% y las reservas internacionales se redujeron en US$18.887 millones (…) que en términos del PIB por habitante, la disminución fue de aproximadamente 24,0% (…)  y que la deuda consolidada de la República y PDVSA alcanza 150 mil millones de dólares”.

Todas esos índices y cifras y más, los maneja Nicolás Maduro. La opacidad en la publicación de indicadores macroeconómicos es un asunto. Pero el BCV y el INE siguen trabajando. Ocultan los datos, pero lo más seguro es que los tengan. Y porque sonescandalosos, los datos, es que los ocultan.

De manera tal que partiendo de la premisa anterior, y añadiendo la hipótesis no confirmada (repetimos: no confirmada) que Nicolás Maduro entiende que la interrelación de las variables macroeconómicas citadas  arrojan como resultado una economía prácticamente de guerra, entonces podemos aproximarnos a la causa por la cual continúan los incrementos salariales como el de ayer (50% para todas las escalas) sin el más mínimo asomo de rectificación de asuntos tan elementales como el tipo de cambio, las políticas fiscal y monetaria, y otros controles arcaicos que solamente funcionan en las mentes calenturientas del trasnocho del chavismo.

La aproximación a la verdad es que vamos camino de una hiperinflación porque, tal como argumenta José Guerra –y lo hemos señalado además en KonZapata-, el hecho de que técnicamente no hayamos entrado en hiperinflación (para ello se requieren, según la teoría, de 50 puntos de variación mensual por un año), lo cierto es que ya entramos en una dinámica hiperinflacionaria. O como la denomina Guerra, una “espiral”.

En consecuencia, los aumentos de Maduro reconocen la espiral inflacionaria. Son un mea culpa. Y en segunda instancia, son motivo para hablar a la galería. A su galería. Aquella galería incauta que todavía no ha logrado caer en cuenta de la desgracia en la cual nos introdujo Nicolás Maduro desde el día en el que pudo rectificar y no rectificó. Y en la desgracia en la que nos introdujo Hugo Chávez cuando pudo hacer muchas cosas para corregir la estructura del problema y no hizo ninguna.