Si Nicolás Maduro considera que no tiene suficientes problemas puede cerrar la Asamblea Nacional

Por Pedro Benítez. @PedroBenitezF.- El conflicto político en Venezuela no ha terminado, solo cambia.  Si Nicolás Maduro se quiere agregar más problemas de lo que ya tiene puede utilizar otra sentencia más del TSJ para cerrar la Asamblea Nacional. Si se siente tan poderoso puede combinar la inédita conflictividad social que nos espera en este 2017 con una crisis política nacional de dimensiones internacionales.


Pedro Benítez.

Pedro Benítez.

Por Pedro Benítez. @PedroBenitezF.- Si Nicolás Maduro considera que no tuvo suficiente con su desastroso y al final fallido intento por retirar de circulación los billetes de 100 bolívares; que no se ha agregado más rechazo de los venezolanos (del que ya tenía) sometiéndonos a la peor época decembrina que recuerde la memoria colectiva nacional; si la retirada de la presidencia de Mercosur con el rabo entre las piernas no es muy clara señal del adverso ambiente internacional que le rodea; si a todo lo anterior le quiere agregar la combinación de la inédita conflictividad social que nos espera en este 2017 (diciembre sólo fue una muestra adelantada) con una crisis política, pues entonces puede utilizar una sentencia del TSJ para terminar de cerrar por la vía de los hechos a la Asamblea Nacional.

¿Puede hacerlo? Claro que puede. También mandó a retirar los billetes de 100 bolívares, puso al país en vilo y todavía no los retira. Hace año y medio mandó a cerrar la frontera, pero no se detuvo el contrabando de gasolina hacia Colombia y la terminó por reabrir. Sigue luchando contra DolarToday y ordenó que todas las bolsitas de los Clap llevaran su respectivo pernil para Navidad.Según algunos analistas de Aporrea, a los fulanos perniles se los robaron en el camino. Esa es la magnitud de su verdadero poder.

Al sobrevivir en el Palacio de Miraflores en 2016 ganó una batalla pero no la guerra.

Julio Borges, diputado.

Julio Borges, diputado.

Maduro no manda ni gobierna, sobrevive; lo que pasa que con lo de la mesa del dialogo se le ha olvidado. Considera que es el momento oportuno de pasar a la ofensiva y someter (o terminar de barrer) a sus opositores. Pero él se sostiene en el poder no por méritos propios, sino por una confluencia de intereses políticos corruptos, militares e internacionales que apuestan más por la estabilidad que por el cambio en Venezuela.

Ciertamente se le ha subestimado, pero también él está subestimando el sentimiento opositor a su régimen que es mucho más que la MUD. Sigue siendo un gobernante rechazado por la inmensa mayoría y no hace por cambiar esa opinión. Todo lo contrario. Hasta los más sanguinarios dictadores intentaban ganarse el favor de la población o mantener alguna legitimidad social.

Es el grupo de poder chavista quien mantiene a Maduro en el poder y no al revés. Son ellos los que decidirán al final del día si él sigue los próximos 24 meses como su presidente-candidato a la reelección en diciembre de 2018 o si prueban con otro (u otra) o por el contrario optan por el camino de suspender los procesos electorales indefinidamente, al menos como lo hemos conocido hasta hoy en Venezuela.

Todas esas posibilidades existen puesto que a partir del próximo 10 de este mes Nicolás Maduro es políticamente prescindible para el chavismo. De modo que desde ahora la pelea es entre ellos.

Si al cuadro anterior le quiere agregar una dosis adicional de conflictividad porque se siente superpoderoso, lo vamos a saber en las próximas horas.

Desde el 6 de diciembre de 2015 la Asamblea Nacional es un estorbo que Maduro intenta sacarse de encima. Ha logrado neutralizarla, es cierto, pero por los visto eso para él no es suficiente. Lo del desacato es un pretexto; si la mayoría opositora en el Parlamento vota la desincorporación definitiva de los tres diputados de Amazonas, al día siguiente Diosdado Cabello o Herman Escarrá se inventarán otra excusa para seguir desconociendo a la Asamblea. ¿Por qué? Porque el chavismo es así.   Cuando pierde arrebata.

Asamblea Nacional

Asamblea Nacional

Uno de problemas de la Oposición es que en cierta manera su política se la dictan Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Ellos son en la práctica los encargados de mantener la Unidad opositora. Si deciden proceder de mutuo acuerdo (o porque uno se imponga sobre el otro) por la calle del medio, inhabilitando definitivamente a la Asamblea y sin más elecciones, de es decir, por la dictadura abierta, pues me arriesgo a afirmar que le harán un tremendo favor a la MUD.

Por cierto, más de uno de quedó esperando por las “sorpresas” del diputado Cabello los días 24 y 31 pasados. Otra muestra de que en esta vida se hace lo que se puede y no lo que se quiere.