Bloquear las elecciones es profundizar la crisis que sufre Venezuela

Por Pedro Pablo Peñaloza (@pppenaloza).- Cabello lo predijo en 2011: Una “revolución madura” no necesita el voto. Ahora el PSUV considera que consultar al pueblo es una pérdida de tiempo que le impide recuperar la economía. Pero al final, ni sufragio ni comida.


Pedro Pablo Peñaloza.

Pedro Pablo Peñaloza.

Por Pedro Pablo Peñaloza (@pppenaloza).- Alejado del mundanal ruido, el diputado Héctor Rodríguez (PSUV-Bolívar) asume que llegó la hora del pensar profundo y propone la siguiente pregunta: ¿Para qué sirve el voto? “El tema es si los problemas que hoy tenemos los va a solucionar una elección”, desliza el reflexivo jefe de la bancada del Gobierno en la Asamblea Nacional.

Puede que sea pura casualidad, pero desde que el chavismo recibió una paliza en los comicios legislativos del 6 de diciembre de 2015, sus principales voceros han devenido teóricos de la irrelevancia del derecho al sufragio. El mismísimo presidente Nicolás Maduro ha brindado valiosos aportes a esta tesis -sin duda- revolucionaria. “La prioridad no es hacer elecciones, la prioridad en Venezuela es recuperar la economía”, expresó dos semanas antes de liquidar el Revocatorio.

Al final, ni lo uno ni mucho menos lo otro. Son las cosas que tiene esta vibrante democracia participativa y protagónica. Ya no se trata de escoger entre candidatos, sino entre permitir o no que haya elecciones. Y el chavismo vota No.

Héctor Rodríguez, diputado.

Héctor Rodríguez, diputado.

En comparación con el de Maduro, el dedo de Hugo Chávez era un meñique. Gente por la que nadie votó dirige los destinos de seis estados del país. Caracas manda y la provincia calla. ¿Poder constituyente? ¿Renovación de liderazgos? ¿Primarias? El Partido Socialista Unido de Venezuela se burla de su propia militancia. Lo advirtió con absoluta honestidad su primer vicepresidente, Diosdado Cabello, en marzo de 2011:

“En realidad, en una revolución madura, donde todos tengamos un nivel de conciencia justo, no debería haber elecciones internas porque éstas son un método burgués que nos han inyectado”. Y tan “madura” se puso la revolución seis años después, que ya ni elecciones internas ni externas. Palabras premonitorias.

Diosdado Cabello, diputado.

Diosdado Cabello, diputado.

En su argumento contra las elecciones, el diputado Rodríguez destaca que la celebración de las legislativas no condujo a la superación de los males del país. Falso. En realidad, lo que agravó la crisis fue la decisión del Gobierno de desconocer los resultados. Su determinación de desconocer y aplastar la voluntad popular. Porque los venezolanos sí saben para qué sirve el voto. Y lo utilizaron para expresar su rechazo a las políticas del chavismo, castigar a una cúpula gobernante totalmente desconectada de la realidad y apoyar una propuesta de cambio político, económico y social. Todo esto, además, de manera pacífica y civilizada. Por eso las elecciones no son una “prioridad”. No. Son una obligación, un compromiso ineludible que impone la Constitución y el principal instrumento que tiene la sociedad democrática para derrotar a un régimen autoritario. Aunque el filósofo rojo no se quiera dar por enterado, la solución a la crisis de Venezuela pasa por el voto. Sin duda.