Esas lecciones que llegan desde Ecuador

Por Oscar Medina @oscarmedina1.- Escasa es la confianza que los ecuatorianos tienen en su Consejo Nacional Electoral. Pero aun así, el mensaje de cambio es evidente y en la segunda vuelta tendrán la última palabra. El oficialismo se la jugó en un escenario adverso y corre el riesgo de quedar desbancado, aunque todavía no se pueda cantar victoria. Y en medio de las tensiones actuales el Ejército envió una señal clara: Hay que respetar la voluntad de los votantes. ¿Qué podemos aprender de esto?


Por Oscar Medina @oscarmedina1.- Nuevamente los venezolanos miramos hacia otro país del Continente para suspirar por lo que no ocurre aquí. No está exento de complicaciones el escenario electoral en Ecuador donde un aliado del chavismo está a punto de dejar la presidencia por la sencilla razón de que ya le tocó su turno a respetar el principio de alternancia democrática. Rafael Correa no pudo ser candidato por tercera vez. Y pronto le tocará el turno a Evo Morales en Bolivia.

Rafael Correa, presidente del Ecuador.

Rafael Correa, presidente del Ecuador.

¿Estaría Ecuador a la expectativa de una segunda vuelta con Correa en la contienda? Probablemente no. Pero por más cosas que se le cuestionen, Correa se mantuvo dentro de la formalidad de las reglas de juego. ¿Evo Morales se atreverá a inventar una nueva maniobra para optar otra vez al cargo? Ya hizo una consulta y la mayoría de los bolivianos le dijeron que no aceptaban reformar la Constitución para complacerlo en este aspecto. De modo que mucho arriesgaría si intenta forzar las cosas.

En Venezuela el cambio de presidente no fue precisamente democrático: Lo impuso una enfermedad. Fue consecuencia de la muerte del líder que hizo lo que debía hacer para perpetuarse en el poder hasta donde pudo. Sólo por eso Nicolás Maduro está donde está, aunque todo parece indicar que no será el aspirante indicado para sostener a la revolución en pie cuando toque medirse con votos.

Y en Ecuador debe estar fijándose ahora mismo el poder chavista. En la inconveniencia de contarse en medio de un escenario adverso.El último año del mandato de Correa ha sido el peor en cuanto a resultados económicos a lo largo de su mandato. Eso le ha pasado factura al oficialismo. Lo mismo que los escándalos de corrupción. Y el hecho de que no lograron hacer de Lenin Moreno el mejor de los candidatos. Aquí Maduro heredó una crisis económica y la convirtió en un desastre de proporciones descomunales, como ya sabemos. Al lado de Venezuela, la economía ecuatoriana es un paraíso.

Que el Consejo Nacional Electoral de ese país haya pedido plazo hasta el miércoles para informar si hay o no segunda vuelta es, claramente, una mala señal. Las explicaciones técnicas no son satisfactorias y el temor a una maniobra sucia es comprensible. Los ecuatorianos, de hecho, anticipaban algo de esto. Un sondeo de la firma Giacobbe & Asociados, realizado entre el 6 y el 10 de febrero, arrojó que 30,3% de los ciudadanos estaban “seguros” de que habría fraude y 35,9% creía que era al menos “probable”. 66,2% es mucha sospecha.

Y aquí los venezolanos volvemos a suspirar por lo que no tenemos. Ante el curioso anuncio del CNE y el tenso ambiente que ha generado, los militares respondieron con celeridad. Los altos oficiales del Ejército Ecuatoriano pidieron a las instituciones del Estado que se respete la voluntad de los votantes y exigieron un “ágil y transparente escrutinio electoral”. En pocas palabras: Que el CNE tenga mucho cuidado y que no queden dudas. Eso, en lugar de un uniformado cuadrándose con un gobierno y lanzando desplantes contra la oposición debe tomarse como elemento tranquilizador. Al menos en primera instancia.

El caso de Ecuador da lecciones para bando y bando. Algunas son obvias, pero conviene recalcarlas: La necesidad de instituciones que sirvan al Estado y no a un gobierno; la de una Fuerza Armada libre de ideologizaciones; la de una oposición que preserve la unidad (si logran unirse en caso de la segunda vuelta la opción de triunfo es mayor) y la necesidad de una sociedad civil activada en defensa de su derecho a elegir.

Mañana conoceremos el primer tramo del desenlace de esta historia.