La estrategia y los instrumentos del Gobierno para cercar a los medios

Por Ángel Medina Devis @AngelMedinaD.- Cuando el poder transita su peor momento, cuando la necesidad de cambio es irreversible, se fortalece la política de “democratizar el espacio radioeléctrico”. Con organismos como Conatel y la Corporación Maneiro, los medios de comunicación en Venezuela están hoy asediados por una política de Estado persecutoria, coercitiva y de enorme chantaje.


Angel Medina Devis.

Angel Medina Devis.

Por Ángel Medina Devis @AngelMedinaD.- La “democratización del espacio radioeléctrico”. Esta es la frase cuidadosamente elaborada por quienes están en el poder para establecer una política sobre los medios de comunicación, tanto públicos como privados de la nación. Con tan hermosa frase que pudiera motivar por su semántica una acción proclive a la libre expresión, se hizo forma un proceso sostenido y firme para aniquilar de a poco los medios de comunicación del país, para presionarlos y llevarlos a una situación límite, que hoy provocan cierres de medios, censura sobre sus contenidos y programación, y el peor de todos los males, que destruye cualquier democracia, como lo es la autocensura que por enorme miedo se aplican editores y periodistas.

La actual situación de la prensa nacional pudiéramos calificarla de grave: La venta forzada, el cierre de muchos periódicos y revistas, los cambios de formato y disminución de páginas de muchos, el salto a la Web de otros y las constantes interrupciones en el tiraje, son los dramas cotidianos de la prensa libre que aún queda en nuestro país.

Todo esto motivado por el chantaje que aplica el poder por medio de la discreción real de la asignación de papel periódico a los medios impresos, que por medio de la Corporación Maneiro centraliza la venta, compra y asignación del papel periódico que necesita el país, siendo los medios regionales, esos que nacieron en el calor de la descentralización y para darle real identificación a cada estado de nuestra nación, los que más han sufrido y han quedado presos de una política persecutoria, coercitiva y de enorme chantaje. El Carabobeño, Correo del Caroní, Tal Cual y un sinfín de otros tantos periódicos han sido las víctimas de esta política.

conatel

Lo propio acusan hoy los medios audiovisuales, que bajo el yugo de la concesión mantienen a muchos bajo el limbo jurídico y colocan a otros en un calendario que puede definir su existencia. Conatel en el ejercicio absolutamente arbitrario de sus funciones, ha puesto a nuestra televisión en una especie de permanente escrutinio en búsqueda de sus fallas en el apoyo al poder, con lo cual, quienes hoy son buenos, mañana podrían ser malos y viceversa, sacar series de televisión o eliminar de las cableras medios internacionales como NTN24 o CNN en español, dando paso a otros tantos medios que a bien “quieran hablar maravillas” de este estado de cosas que padecemos.

Según la asociación civil Espacio Público, son ya 17 los casos de corresponsales extranjeros que han sido expulsados o se les ha negado su entrada al territorio para realizar sus trabajos de investigación. Entre otros, los periodistas brasileños o los de Al Jazeera, sin ningún criterio más que el miedo a que la verdad trascienda nuestras fronteras.

En todo gobierno que se pretenda hegemónico, como efectivamente este quisiera, la comunicación es un factor fundamental, no sólo por lo que se diga, sino precisamente por lo que se logre callar, lo que se haga para que no se digan cosas, pero más aún, cuando esta pretensión se sostiene sobre la mentira, no sólo hace falta inundar con hipocresía la discusión de la sociedad, sino conquistar el silencio absoluto de la verdad.

Por ello esta política. Por ello, hoy cuando el poder transita su peor momento, cuando la necesidad de cambio es irreversible, se fortalece la política de “democratizar el espacio radioeléctrico”. Por ello necesario es que triunfe la verdad.