Los llamados fondos buitres le darán oxígeno al gobierno de Maduro

Por Juan Antonio Avellaneda (Londres).- Como ha sido habitual en esta relación Wall Street-Chavismo, la transparencia no es un atributo. Así que las comisiones estarán de por medio en esta operación que acaba de destapar Reuters. El gobierno de Maduro logrará un respiro de 1.000 millones de dólares en estos tiempos de aprieto financiero.


Ricardo Sanguino, presidente del Banco Central de Venezuela (BCV).

Ricardo Sanguino, presidente del Banco Central de Venezuela (BCV).

Por Juan Antonio Avellaneda (Londres).- He reiterado en esta columna que la relación ha sido ventajosa para el chavismo y los banqueros de Wall Street, pero específicamente con los fondos de alto riesgo (los llamados fondos buitres) ha sido una de las más provechosas de los últimos tiempos. Insisto, para ambas partes. Por un lado, los “buitres financieros” obteniendo ganancias y beneficios históricos. Son muchos los que han visto multiplicar sus fortunas con transacciones relacionadas con bonos de la República o PDVSA. Por  otra parte, los gobiernos de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro han conseguido en ellos un salvavidas en momentos de aprietos económicos.

Hoy cuando el gobierno de Maduro enfrenta la mayor crisis económica en la era moderna, con reservas internacionales en la línea de los 10.544 millones de dólares, compromisos de pago de deuda de este año de casi 9.600 millones de dólares, y el caso Gold Reserve ejerciendo presión; la agencia Reuters informó la semana pasada de una operación de Repo por parte del Banco Central de Venezuela (BCV) con el banco de inversión Nomura.

Esta operación conocida como Repo en el argot financiero consiste en que el tenedor de unos bonos sede los papeles por un tiempo al inversionista mediante un pacto de recompra al finalizar el período. Es una especie de hipoteca de bonos.

La información obtenida por Reuters indica que “el Banco Central de Venezuela evalúa una operación de pacto de recompra o repo con el banco de inversión Nomura, en la que ofrecería unos bonos de la estatal PDVSA esperando recibir más de 1.000 millones de dólares”. Agrega que el compromiso de la recompra es a tres años, es decir hasta el 2020. La misma nota de Reuters apunta que la operación está en revisión por el nuevo presidente del BCV, Ricardo Sanguino, aunque este Repo entre el BCV y Nomura habría sido negociado por el ex presidente de la entidad, Nelson Merentes, de quien se puede decir que mantuvo buenas relaciones con Wall Street.

Detrás de esta operación deben estar varios Hedge Fund o Fondos Buitres que son lo que deben encargarse de suministrar los fondos, ya que Nomura Bank asume el rol de intermediario, como es normal en estos casos. Este banco ya ha realizado otras operaciones Repo con el BCV. Cuáles serían los fondos buitres que estarían montados en la operación, sólo Nomura los conoce. De ser cierta esta operación, el BCV estaría resolviendo parte del problema de liquidez con esos 1.000 millones de dólares.

Nicolás Maduro, Presidente de la República.

Nicolás Maduro, Presidente de la República.

Recordemos que PDVSA ha venido en los últimos tres años financiándose principalmente con operaciones de venta de bonos de manera privada con el BCV, y este ha salido al mercado a vender algunos aunque la mayoría los mantiene en el balance. Se calcula que el BCV dispone en las arcas a valor facial de unos 5.000-6.000 millones en bonos de PDVSA. En consecuencia, esta nueva operación podría ser el nuevo salvavidas que Wall Street y los buitres le lanzan a Venezuela: Usar aquellos bonos e hipotecarlos.

Como ha sido habitual en esta relación Wall Street-Chavismo, la transparencia no es un atributo. Así que las comisiones estarán de por medio. Lo cual también es normal si se trata de los agentes financieros. Las otras comisiones son las que entran en el rango de lo cuestionable. Pero en fin, de nuevo Wall Street y sus buitres -criticados siempre por la izquierda trasnochada- parece que le darán un respirito al modelo socialista del siglo XXI.