Historia de cómo se produjo la concentración del poder por el chavismo (I)

Por Orlando Zamora.- En esta serie de tres artículos intentamos ordenar en forma cronológica la evolución de este regresivo ciclo político y las consecuencias, entre las que destaca el fracaso económico y social, producto precisamente de la hegemonía del poder ejercida bajo una conducción centralizada, que además malbarató una riqueza equivalente a 2,34 billones de dólares, aceleró la descomposición social y destruyó 8.000 empresas productivas.


Por Orlando Zamora.- Hugo Chávez y sus seguidores han acumulado y concentrado en 18 años la mayor suma de poder conocida en Venezuela en los dos últimos siglos. Lo lograron transformando las instituciones fundamentales del Estado: TSJ, CNE, AN, BCV, Fiscalía.

poderometro

Al doblegarlas bajo una dirección única perdieron la condición de contrapesos al poder central. Las decisiones adoptadas por el Ejecutivo Nacional para afianzar su poder contaron con el abierto apoyo de un sector partidizado de la FANB, muy proactivo en la gestión directa del poder. Eventos y acciones que dislocaron la constitucional división de los cinco poderes del Estado.

En esta serie de tres artículos intentamos ordenar en forma cronológica la evolución de este regresivo ciclo político y las consecuencias, entre las que destaca el fracaso económico y social, producto precisamente de la hegemonía del poder ejercida bajo una conducción centralizada, que además malbarató una riqueza equivalente a 2,34 billones de dólares, aceleró la descomposición social, destruyó 8.000 empresas productivas, trastocó las reglas de los diversos mercados e incrementó la pobreza extrema de la nación. La población tampoco vivió el prometido sueño protagónico y participativo prometido.

Inicio del proceso de concentración de poder: Período 2002-2004

Luego de los tres primeros años de su primer período de gobierno, Hugo Chávez olfatea la oportunidad que le brindan los eventos de los años 2002-2003 e inicia en primer término la toma de la renta petrolera, sin sospechar que sería la más fabulosa riqueza percibida en la historia del país.

Consuma tal acción al desmembrar a PDVSA y convertirla en el eje constructor del andamiaje de centenares de empresas públicas improductivas o de limitada vida. La operación de Plaza Altamira descubre los rostros de los militares demócratas, facilitando la inmediata desincorporación de las FAN, lo cual posibilita, con y sin cambios legales, el surgimiento de una FANB partidizada e involucrada directamente en el proceso político por venir.

Todo surge en esta breve etapa bianual. Se juntan como servido en bandeja de plata, tres pilares estratégicos: PDVSA, FANB, y el control de cambio. Así, el hábil Presidente inaugura el “estado comunicador” a través del abusivo uso de todos los medios de comunicación electrónicos (A la postre logrará la ansiada hegemonía comunicacional), instaura un provechoso sistema de anuncios y monólogos populistas que sirven muy bien a la toma de decisiones fundamentales a distancia.

En 2003 con el argumento del paro petrolero, instaura el control de cambio, herramienta estratégica que permite el control del sector externo de la economía. El Convenio Cambiario surgido exprofeso miente, pues ofrece un control “temporal” que finiquitará al recuperar la producción petrolera y las reservas del BCV, cuando en realidad el mismo se extiende ya por 14 años. Al limitar por siempre la tenencia de divisas se afecta seriamente la producción de pan, a la agroindustria, fábricas manufactureras; en fin, todo lo dependiente de insumos extranjeros.