La recesión tumba al mínimo operaciones de la industria gráfica

Por Roberto Deniz @robertodeniz.- Las empresas dedicadas a la producción de empaques, etiquetas y estuches resienten la parálisis de la producción en empresas de consumo masivo. Hoy la caída del consumo afecta a los industriales gráficos tanto como la falta de divisas o materia prima.


Edgar Fiol, director ejecutivo de la Asociación de Industriales de las Artes Gráficas (AIAG).

Edgar Fiol, director ejecutivo de la Asociación de Industriales de las Artes Gráficas (AIAG).

Por Roberto Deniz @robertodeniz.- La producción de la industria gráfica se desploma. A los problemas estructurales como la falta de divisas y materia prima, en el sector se ha sumado el desplome de la demanda, causada a su vez, por la caída de la producción en el resto de la industria nacional.

Así lo confirma la encuesta de coyuntura realizada por la Asociación de Industriales de las Artes Gráficas (AIAG) entre 50 empresas afiliadas. “Para este momento la demanda natural de la industria gráfica, es decir, los productos que imprimimos que van al resto de la cadena productiva -alimentos, medicinas, cuidado personal, cuidado del hogar, etc.-, está al mínimo, ya que en toda la economía hay una recesión muy marcada, las empresas de consumo masivo no están en condiciones  de producir lo que necesita el mercado”, señaló Edgar Fiol, director ejecutivo de AIAG, en una nota de prensa.

El rendimiento de las empresas de la industria gráfica dedicadas a la producción de empaques, etiquetas, estuches o facturas depende de los pedidos que realizan compañías dedicadas al consumo masivo. “Es un círculo vicioso que nos afecta a nosotros igual que al resto de las cadenas productivas”, apunta Fiol.

Las cifras del gremio revelan que en el segundo semestre de 2016 hubo una caída de la producción de 80%, y que al momento de la recolección de la información había empresas que “tenían paralizadas las líneas de producción”. En el sector también registran un alza constante en los costos de producción, tanto por la política de ajuste salarial del Ejecutivo nacional, como por la imposibilidad de adquirir divisas para la importación de materia prima a las tasas de cambio oficial.

El director ejecutivo de la AIAG aseveró que “hay material” para trabajar, pero a precios “realmente exorbitantes” ya que en 2016 apenas hubo acceso a dólares por la vía del Dicom. “Muchas empresas se vieron en el problema de que habiendo comprado a una determinada paridad cambiaria, libre o no oficial, no pueden reflejar esos costos en sus productos ya que el bien final al que va nuestro insumo tiene el precio regulado al final de la cadena de comercialización. Aparte de eso hay penalizaciones a través de la Ley de Ilícitos Cambiarios para aquellos empresarios que utilizan sus propias divisas para importar, con todas las consecuencias que ello implica”, señala Fiol.