Qué hay detrás de la hipoteca de Citgo a Rosneft

Por Juan Antonio Avellaneda.- Este acuerdo PDVSA-Rosneft-Citgo hay que analizarlo más desde el punto de vista geopolítico que financiero. Las sospechas se hacen mayores cuando el préstamo se notifica a días de la elección de los Estados Unidos, lo cual abre otra hipótesis.


Donald Trump, presidente de EE.UU.

Donald Trump, presidente de EE.UU.

Por Juan Antonio Avellaneda.- Rosneft, el gigante estatal petrolero ruso dirigido por Igor Sechin, hombre de confianza del presidente Vladimir Putin, registró en una corte de Delaware en Estados Unidos el derecho de retención del 49,9% de las acciones de Citgo Corporation en caso de que PDVSA o Venezuela hagan un default (cesación de pagos) de sus obligaciones.

Recordemos que el pasado 30 de noviembre PDVSA llegó a un acuerdo con Rosneft mediante el cual los rusos prestarían 1.500 millones de dólares con garantía del 49,9% de las acciones de Citgo. Recordemos también que para esa fecha ya habían sido las elecciones de los Estados Unidos, y Donald Trump era Presidente electo.

¿Cómo interpretar lo que ha ocurrido? Este tipo de garantía es común en el mundo de negocios, pero cuando es de una empresa norteamericana hacia una rusa a través de un préstamo a Venezuela las hipótesis geopolíticas comienzan a florecer.

La documentación en el tribunal de Delaware fue publicada esta semana por el portal cbsnews.com de la cadena de televisión CBS de los Estados Unidos. En el escrito se concluye que Rosneft documentó rápidamente esta garantía accionaria de Citgo con el fin de que ante un evento de default este tribunal conceda la garantía a la empresa rusa de manera expedita.

Este acuerdo PDVSA-Rosneft-Citgo hay que analizarlo más desde el punto de vista geopolítico que financiero. Citgo posee tres refinerías y una serie de oleoductos en los Estados Unidos que son considerados estratégicos. De allí que ante cualquier rumor de venta de Citgo (recordemos Petrobras, los chinos, Repsol) el gobierno de turno de EE.UU. siempre se ha pronunciado.

En este caso, con los rusos el silencio de la administración Trump ha sido sospechoso. Sólo algunos senadores han declarado que no se debería aceptar una posible toma de Citgo por parte de Rosneft. Y es que el gobierno de Estados Unidos tiene la potestad, por razones estratégicas, de vetar la venta de activos estratégicos a corporaciones extranjeras. Ya en el pasado detuvo la potencial compra de Unocal por la estatal china, creando por lo tanto el precedente que activos petroleros estratégicos no quedaran en manos extranjeras sin aprobación de la Casa Blanca. Más aun sería así en este caso dado que actualmente existen sanciones contra el gobierno de Vladimir Putin por parte de Washington por los hechos de Crimea. Es decir, bajo estas sanciones es casi imposible que Rosneft pueda ejercer la garantía y tomar Citgo.citgo

Aquí se abren todas las interrogantes. Y es que pudiendo Venezuela otorgar garantías domésticas en la Faja del Orinoco, tal como ha hecho con otras empresas, ¿Por qué hipotecó Citgo a Rosneft? ¿Es sólo que los rusos buscan entrar al mercado de los Estados Unidos por esa vía? ¿O será que Venezuela compró allí un contrato que puede ser usado como negociación con Washington en un potencial conflicto? ¿Le brinda el gobierno de Nicolás Maduro una pista de entrada a Rosneft? ¿Acuerdo de aliados?

Las sospechas se hacen mayores cuando el préstamo se notifica a días de la elección en los Estados Unidos, lo cual abre otra hipótesis: Y es que los rusos estarían apostando a una rebaja de las sanciones, por lo que una eventual toma de Citgo no sería problemática.

Aunque todas estas interrogantes no son más que hipótesis, no cabe duda que este acuerdo a tres bandas de PDVSA-Rosneft-Citgo puede darle muchos dolores de cabeza a Trump. Y es que PDVSA al incumplir el pago de los 1.500 millones de dólares a Rosneft, el tema pasa a ser prioridad en la Casa Blanca. Por ahora los medios en Estados Unidos comienzan a analizarlo, algunos políticos demócratas lo están usando, la Casa Blanca no se ha pronunciado. Mientras tanto Rusia no pierde tiempo y registra todo en los tribunales de Delaware. Es una transacción que seguramente dará mucho de qué hablar en el futuro.