Rocío Guijarro: Estamos preparados para proponer y presionar por el cambio (y II)

Por Ascensión Reyes R. @ascer19.- La gerente general de Cedice Libertad y presidente de la Red Liberal de América Latina mostró preocupación porque en la Asamblea Nacional presentan leyes populistas que son más de lo mismo. Creo que estuviéramos mejor si hubieran continuado las medidas de Carlos Andrés Pérez. Eran las políticas adecuadas. Hay todo un debate de si faltó o no voluntad y apoyo político. Se ve clarísimo que no hubo apoyo político para las reformas de CAP y su equipo. Todos los de ese equipo han sido muy bien catalogados y están entre los más prestigiosos del mundo. No se puede decir que alguno de ellos robó.


Rocío Guijarro, gerente general de Cedice y presidenta de la Red Liberal de América Latina (Relial).

Rocío Guijarro, gerente general de Cedice y presidenta de la Red Liberal de América Latina (Relial).

Por Ascensión Reyes R. @ascer19.- Para la gerente general de Cedice Libertad y presidente de la Red Liberal de América Latina el cambio radica en que haya más libertad económica, economía de mercado, democracia y los ciudadanos produciendo. En fin, una sociedad abierta para atraer inversión extranjera. Por ahora no ve que exista un líder que mueva a la gente, sin embargo cree que es la oportunidad para que se produzca una reforma de las políticas públicas y se dé paso a un Estado controlado por las instituciones y los ciudadanos y que estos se conviertan en protagonistas de la democracia.

-¿Qué presentaron en la Asamblea Nacional?

-Aún no hemos presentado nada, porque estamos en la lista. Ya hicieron una primera reunión con economistas. Nos llamarán para presentar nuestras propuestas. Creo que harán un foro abierto con las propuestas de cada una de las organizaciones. Hay varias propuestas. Está una de Maxim Ross que se llama Acuerdo Nacional que va a enfocada hacia a un acuerdo nacional para enrumbar al país. Conindustria también tiene un proyecto de reactivación del ámbito industrial. También la MUD tiene uno. No lo conocemos. Está igualmente un trabajo de Ricardo Hausmann que es económico, que al final de cuentas de ahí es que sale todo, hasta lo social. Por supuesto, insisto en hay que amentar el precio de la gasolina o estratificarlo. Hay que buscar la manera de ajustar las tarifas. El shock es fuerte y duro pero pasará, y el país se va ajustando hacia la libertad y la apertura económica. Lo duro es hacerlo gradual, porque es lento y nunca termina.

-¿Cómo convencer a la gente para que no se repita un Caracazo?

-Creo que estuviéramos mejor si hubieran continuado las medidas de Carlos Andrés Pérez. Eran las políticas adecuadas. Hay todo un debate de si faltó o no voluntad y apoyo político. Se ve clarísimo que no hubo apoyo político para las reformas de CAP y su equipo. Todos los de ese equipo han sido muy bien catalogados y están entre los más prestigiosos del mundo. No se puede decir que alguno de ellos robó. El mismo partido de Pérez no lo apoyó como tampoco las élites del país. Muchas de esas cosas hay que hacerlas otra vez, porque ahora estamos peor que en ese momento. Creo que el país está listo para aceptar el cambio y las políticas de apertura. Hemos sufrido tanto en estos años. Nunca habíamos sufrido esta carestía. Estamos preparados para aceptar el cambio, para proponerlo y para a activarnos y presionar por él. El cambio es más libertad económica, economía de mercado, democracia, los ciudadanos produciendo, una sociedad abierta, para que venga mucha inversión extranjera. Mientras, el Gobierno no se debe meter ni siquiera en salud y en educación. Hay muchos mecanismos para que la gente disfrute de buena atención médica y de una buena pensión de retiro. Tenemos el caso de Chile como ejemplo.

Carlos Andrés Pérez, ex presidente de Venezuela.

Carlos Andrés Pérez, ex presidente de Venezuela.

-Pero con este modelo político no se puede desarrollar.

-Hay que cambiar el modelo. En el socialismo es imposible que haya un cambio hacia más apertura económica, porque lo que ellos quieren es control y poder. Lo que hay que hacer es presionar como sociedad, presionar como ciudadanía por los cambios. Tiene que haber un cambio de gobierno y eso sólo se produce a partir de las elecciones, del camino democrático que es el que queremos y que debe darse en el ámbito local, regional y nacional. Tiene que haber un cambio total porque este es un régimen que no acepta ningún tipo de posibilidades de que el privado sea el que produzca. La realidad es que al final se abren al mundo ante el fracaso de las políticas socialistas. Cuba está viendo cómo se abre. Aquí creen que pueden seguir presionando, pero el venezolano es resiliente. El venezolano va a lograr el cambio por la vía  democrática y pacífica. En Bolivia hay una economía abierta, el gobierno de Evo Morales no se ha metido con el sector empresarial. No expropia ni controla nada. Ahora los  gringos están escogiendo a Nicaragua para su retiro, porque les ofrecen muchas ventajas. ¿No y que son países del Socialismo del Siglo XXI? Es mentira. Venezuela es el único país que nos tiene estrangulados con una telaraña legal que nos oprime permanentemente y con una inseguridad que no permite casi movilizarnos. Todos los días inventan. Eso es para asustar y amedrentar, para que tengamos más miedo. El tema del miedo hay que dejarlo salir y ser proactivos y presionar como ciudadanos. Hay que salir a la calle. El miedo nos ha frenado un poco, pero hay que salir y seguir trabajando.

-¿En la MUD cómo deben plantear las cosas para que haya una mayor respuesta de la gente?

-Tienen que ser más activos. A veces me preocupa que en la Asamblea Nacional se propongan leyes que son más de lo mismo y que tienen mucho peso de populismo. Los de la MUD deben salir a la calle, conectarse más con su elector, motivarlos y decirles de la importancia de la presión para el cambio. Deben tener un trabajo más ciudadano y más activo en la calle. Ellos tienen una misión muy importante que es determinar cuáles son los consensos que debemos tener para salir de esto. Tienen las herramientas más políticas para que los ciudadanos puedan actuar. Que se conecten con el votante que los eligió para que los representara, pero también para que tuvieran un accionar que permita lograr el cambio. Hay una tarea interna muy importante que tienen que hacer porque la gente ha dejado de tener confianza, que es otro tema fundamental para que una sociedad funcione. Debe haber confianza en las instituciones y en los líderes. Con la confianza es que se van a lograr las cosas y esa se ha perdido. La gente dice que la reestructuración de la MUD fue más de lo mismo y no debería ser, porque hay que tener un referente y un líder que mueva. El liderazgo está muy difuso. El líder logra que los cambios sean compartidos por la mayoría, que haya una agenda de consenso. Eso no lo veo por ahora. Imagino que va a surgir, que está en ebullición. Eso es lo que hace falta en este momento para encaminarnos. En el mundo están surgiendo líderes disruptivos como  Donald Trump, a quien hay que darle el beneficio de la duda. Son personas que uno no pensaba que iban a llegar al poder y vienen los cambios. Nosotros también vamos a necesitar un líder que nos mueva el corazón, que ahora está bastante golpeado. Creemos en un Estado limitado por la fuerza de las instituciones y los ciudadanos. Esta es la que permite que el ciudadano sea el principal protagonista de una democracia. El exceso de intromisión del Estado en la vida de los individuos y el exceso de intervención en la posibilidad de crear riqueza acabó con la posibilidad de que este país echara hacia delante, y eso se intensificó con este régimen que con el boom petrolero empezaron a crear esta cosa macrocefálica con subsidios indirectos, y empezaron a estatizar y expropiar. Se acabó la posibilidad de crear riqueza porque en el socialismo no hay cálculo económico y este es fundamental para que un país se desarrolle. El Estado se convirtió en una macrocefalia. Sin embargo, es la oportunidad para que haya una reforma, a la cual nadie se opondrá. Va a costar mucho recuperar las empresas, pero se logrará con inversión extranjera y privatizando las empresas nuevamente. Aquí como todo es opaco tocará revisar los contratos y convenios firmados por el Gobierno y ver qué nos ha atado a los chinos, iraníes, sirios y etc. Hay que investigarlo todo para saber cómo será la forma de desmantelarlo y lograr que las empresas vuelvan ser productivas. Así como se destapó el caso Odebrecht se irán destapando otras cosas. La opacidad ha sido otra de las banderas de este gobierno.