Embargo contra General Motors siembra más dudas sobre el futuro de la empresa en el país

Por Roberto Deniz @robertodeniz.- La General Motors informó que la planta de Valencia “ha sido embargada por la fuerza pública”, luego de que un juzgado del estado Zulia notificara un “amplio embargo” por el equivalente a 476 millardos de bolívares. La filial venezolana de la automotriz norteamericana sostiene que la medida “excede toda lógica e inviabilizaría las actividades en forma permanente”. El golpe se suma al colapso que atraviesa GMV tras sumar 15 meses consecutivos sin ensamblar vehículos por la falta de divisas.


Por Roberto Deniz @robertodeniz.- General Motors Venezolana (GMV) sufrió este martes otro golpe. La compañía informó que el Juzgado 3ro. de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito del estado Zulia notificó un “amplio embargo” que afecta a la planta de la ensambladora en Valencia, así como otros bienes de la empresa, hasta el punto de comprometer aún más sus operaciones en el país.

“En horas de la tarde, la planta ha sido embargada por la fuerza pública, y no se encuentra en control de GMV, siendo todos los acceso a la misma bloqueados. Al mismo tiempo, es probable que las cuentas bancarias sean bloqueadas, en cuyo caso ningún pago, incluyendo salarios, podrá ser realizado en el corto plazo”, manifestó la empresa en un breve comunicado.

El embargo, relacionado con un litigio que data del año 2000 con un “ex concesionario” de Maracaibo, asciende a 476 millardos de bolívares en activos, cifra que según la filial venezolana de la automotriz norteamericana, “excede toda lógica e inviabilizaría las actividades de GMV en forma permanente”.

La ensambladora también aseguró que la “demanda originaria, relacionada con la cancelación de la concesionaria por ineficiente desempeño, carece de toda substancia” y mantiene la “firme convicción” de que el embargo es “improcedente, absurdo, fuera de lógica jurídica y del debido proceso”.

GMV adelantó que “está tomando las medidas legales a su alcance a los fines de proteger los derechos de sus trabajadores y de sus bienes”.

En marzo, a propósito de un conflicto laboral que se vivió en las instalaciones de la ensambladora, la compañía había advertido que atraviesa una “delicada situación” tras acumular 15 meses consecutivos sin ensamblar vehículos y ante la imposibilidad para “reactivar de manera sostenible y definitiva la planta de ensamblaje” por la falta de divisas para importar el material destinado para este fin.

Durante años GMV fue la empresa líder en producción y ventas de la industria automotriz venezolana, pero la crisis iniciada hace tres años por la restricción casi definitiva en la asignación de dólares para el sector, ha provocado en la compañía una especie de colapso al que se suma la medida judicial del embargo.