Gobierno sigue comprometiendo el patrimonio de la nación sin rendir cuentas

Por Redacción @konzapara.- La urgente necesidad de recursos mezclada con la negativa del Gobierno a rendir cuentas sobre las negociaciones que realiza, han terminado por generar un fuerte daño patrimonial a la nación.


Ricardo Sanguino, presidente del Banco Central de Venezuela.

Por Redacción @konzapara.- Usando los pocos espacios que le quedan a las autoridades para evadir la obligación de acudir a la Asamblea Nacional para informar de sus planes y solicitar autorización, la semana pasada se confirmó que el Banco Central de Venezuela (BCV) hizo una operación con la firma Fintech Advisory a través de la cual logró levantar 300 millones de dólares. Lo grave de esta transacción es que el BCV comprometió como garantía 1.300 millones de dólares en bonos de PDVSA. Es decir, que por cada 100 dólares que el BCV dispuso en bonos recibió aproximadamente 23 dólares en efectivo.

El BCV llevaba meses preparando el terreno para esta transacción. De hecho, al cierre de 2016 la República hizo una emisión de nueva deuda por 5.000 millones de dólares en una operación cerrada donde participaron el Banco de Venezuela y el Banco Central de Venezuela. Para hacer esta emisión el Gobierno utilizó la Ley de Endeudamiento 2016 vigente para el momento y que fue aprobada por la anterior Asamblea Nacional.

De acuerdo con un despacho de Reuters, como los títulos de la República y de Petróleos de Venezuela se transan hasta por menos de la mitad de su valor, debido al creciente temor a un posible incumplimiento de pagos por parte de Venezuela, el BCV optó por recurrir a pactos privados, como el alcanzado con Fintech Advisory, para conseguir liquidez sin vender sus papeles en el mercado.

Estos 300 millones de dólares lucen poco ante los compromisos de deuda que se avecinan. Entre abril y mayo la República y PDVSA deben pagar 3.583 millones de dólares y sólo este miércoles 12 de abril a Petróleos de Venezuela le toca erogar 2,2 millardos de dólares, sin dejar de mencionar que las reservas internacionales apenas se mantienen en el orden de los 10.500 millones de dólares.

Pero no es la primera operación que el Gobierno pacta en condiciones poco ventajosas para la nación, y que además se adelantan sin que se le ofrezca información oficial al respecto a la nación. En este sentido se cuenta también el uso de 49,9% del capital accionario de Citgo para obtener financiamiento de Rusia. A la petrolera rusa Rosneft Trading S.A. se le dio como respaldo el 49,9% de las acciones de Citgo Holding Inc. por un financiamiento de 1.500 millones de dólares.

El resto del capital de Citgo se comprometió en la operación de canje de bonos de PDVSA que tuvo lugar el año pasado. En ese momento PDVSA amarró como garantía prendaria de primer grado el 50,1% de las acciones que conforman el capital social de Citgo Holding Inc. por algo menos de 3,5 millardos de dólares.

En general, entre ambas operaciones, Citgo sirvió como respaldo de 5 mil millones de dólares en financiamiento, aunque este activo externo, el más importante de la nación, había sido valorado en más de 10 mil millones de dólares por el propio Gobierno.

Lo peor es que todo indica que el Gobierno seguirá adelante echando mano de lo poco que queda en los mismos términos y con la misma opacidad que lo caracteriza, pues tomó la decisión de pagar la deuda asumiendo el costo económico que eso implica, que es equivalente a prácticamente paralizar las importaciones y desatender las necesidades básicas de diversos sectores prioritarios.

En los primeros dos meses del año hubo una contracción promedio de importaciones de 17% con respecto al mismo periodo de 2016 y los desembolsos de divisas al sector privado han descendido 45%, según Ecoanalítica. “Si bien es cierto que esta fuerte contracción de importaciones y de flujo de divisas hacia el sector privado puede interpretarse como una inamovible voluntad de pago de la deuda, indicadores en cuanto a niveles de inventario y de probabilidad de conflicto social le están comenzando a indicar al Gobierno que estos recortes no son sostenibles en el tiempo, y que nuevas acciones/estrategias deben ser consideradas”.

Nelson Merentes, ex presidente del Banco Central de Venezuela (BCV).

Entre los escenarios que se podrían estar evaluando para buscar recursos adicionales, Ecoanalítica sostiene que se busca concretar nuevas operaciones de canje de oro. “Es de nuestro entendimiento, que el anterior presidente del BCV, Nelson Merentes, tenía adelantada dicha operación, pero la misma se ha visto retrasada por el nombramiento de Ricardo Sanguino como nuevo presidente. En Ecoanalítica pensamos que esta operación se podría realizar en las próximas 8 semanas”.

La firma señala que el BCV mantiene 7.672 millones de dólares en oro que podría disponer para hacer estos canjes. De allí que sostenga que el pago de la deuda externa va a traer una nueva restricción en la venta de divisas, por lo menos, hasta que se concrete la operación de oro monetario.

De esta manera el primer semestre estaría signado por la escasez de divisas, la fuerte restricción en la importación de materias primas e insumos para procesar internamente y, en consecuencia, por un recrudecimiento de la contracción económica, el sostenimiento del cuadro crítico de escasez y más inflación, en medio de la presión política y el descontento popular.