Juan Pablo Olalquiaga: “Si logramos ponernos de acuerdo como sociedad podemos direccionar a los políticos que son un brazo ejecutor de actividades públicas” (y II)

Por Ascensión Reyes R. @ascer19.- El presidente de Conindustria, Juan Pablo Olalquiaga, ante la situación del país es enfático cuando señala que “nuestra solución radica en los ciudadanos. Cuando los ciudadanos nos pongamos de acuerdo para crear los mecanismos a través de los cuales generar alternancia, la tendremos”. Y propone que las “instituciones privadas se pongan de acuerdo entre ellas y que estas presionen los mecanismos políticos para generar los cambios que el país requiere”.


Juan Pablo Olalquiaga, presidente de Conindustria.

Por Ascensión Reyes R. @ascer19.- El máximo dirigente de los industriales en Venezuela, Juan Pablo Olalquiaga, rechazó la sentencia 156 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia mediante la cual se “disolvió” la Asamblea Nacional. “Es muy clara la posición del sector industrial. Seguimos reconociendo a la Asamblea Nacional como la legítima representante del pueblo y depositaria de los votos. “Conminamos a los poderes que están usurpando al Parlamento a que depongan su actitud y a llamar a elecciones generales y comenzar un nuevo proceso político con poderes renovados”.

Propone que se instale una junta de gobierno que debe estar integrada también por los militares que defienden la Constitución. Pidió a la sociedad establecer la dirección a seguir y que exija que se respete la Constitución y en caso contrario desconocer las acciones del Gobierno. “No puedes reconocer las acciones de una persona que está actuando de manera ilegal”.

Aboga porque la sociedad en su conjunto se ponga de acuerdo para exigir y generar un camino de salida a la crisis. Criticó que los políticos no supieran defender la Constitución en el momento cuando el Referéndum Revocatorio fue desechado.

Olalquiaga llamó a los ciudadanos a buscar representatividad en las instituciones y que estas presionen para lograr los cambios políticos.

-¿Cree que la posible aplicación de la Carta Democrática podría ayudar a cambiar las cosas?

-No creo. La Carta Democrática no es nuestra solución. Nuestra solución radica en los ciudadanos. Cuando los ciudadanos nos pongamos de acuerdo para crear los mecanismos a través de los cuales generar alternancia, la tendremos.

-Se critica a la MUD y a los ciudadanos por su falta de compromiso para generar los cambios.

-He ahí donde está el problema. La sociedad en su conjunto tiene que ponerse de acuerdo para generar, exigir un camino de salida del atolladero en el cual estamos en este momento. Si la sociedad en su conjunto no se pone de acuerdo, porque tenemos unos políticos que tienen una visión de país, unos trabajadores que tienen otra visión distinta, unos estudiantes que tienen otra, unos colegios profesionales que están viendo otra cosa, pues no será posible ponernos de acuerdo. Si logramos ponernos de acuerdo como sociedad podemos direccionar a los políticos que son un brazo ejecutor de actividades públicas, podemos diseccionarlos en el camino que la sociedad y la ciudadanía requieren. Estoy seguro que se pueden conseguir acciones. En la medida que la sociedad esté desagregada como lo está en este momento, esas acciones no se van a conseguir. Así que en la medida que esas acciones no se consigan continuaremos por este camino de altísima inflación, delincuencia desbordada, disminución de la actividad económica y empobrecimiento por el cual estamos transitando. La solución está en nosotros, pero tenemos que participar en la solución como sociedad.

-En este aquí y ahora, ¿Qué propuestas se les pueden hacer a los ciudadanos para enfrentar la crisis?

-Que exijan que las instituciones privadas se pongan de acuerdo entre ellas y que estas presionen los mecanismos políticos para generar los cambios que el país requiere. Eso es lo mejor que pueden hacer los ciudadanos. Más allá los ciudadanos individuales son una montonera, son una aglomeración; una marcha no es más que una aglomeración. Las  instituciones representando debidamente a los ciudadanos son las que tienen que generar la presión sobre el mundo político. En este momento no veo ninguna propuesta, hay que construirlas. Todos veíamos con expectativa el Referéndum Revocatorio como el camino de salida, y cuando nos quitaron la alfombra debajo de los pies nos quedamos en el aire. No tuvimos unas instituciones políticas que salieran a defender la Constitución. Los políticos se quedaron tan en el aire como nosotros, y no supieron cómo actuar. Muy malo, porque los políticos están ahí para hacer actividad pública y en ese momento han debido agruparse no en pro de unos intereses particulares sino en pro de sacar al país el atolladero donde estamos.  Eso no pasó, y en consecuencia estamos en este momento como en una especie de limbo, de punto muerto. Reitero, es la sociedad la que tiene que exigir, porque la sociedad es la dueña de la cosa, los políticos son los agentes articuladores, los gerentes operativos que tienen que satisfacer las necesidades de la sociedad, así que la sociedad en su conjunto y de forma  ordenada, articulada y formal, no como montera, debe poner esas exigencias y después tiene que haber las exigencias suficientes para que se respete la Constitución, so pena de si el Gobierno no la respeta simplemente ir desconociendo las acciones del Gobierno. No puedes reconocer las acciones de una persona que está actuando de manera ilegal. Creo que el camino no es nada fácil, no estoy diciendo que sea absolutamente fácil ponerse de acuerdo ni tomar las acciones y sostener las acciones sobre las cuales nos hemos puesto de acuerdo. No veo que haya otro camino.

-Hay planes para el desarrollo de la industria. Pero, ¿Hay alguno para desarrollar ciudadanía?

-Para eso están las instituciones. Son las que ejercen representatividad de las personas que agrupa.

-¿Los partidos?

-Conindustria, el Colegio de Médicos, las agrupaciones estudiantiles, las organizaciones sociales a través de las cuales se representa a la gente. Tienen peso importante. También están las iglesias. Son las que tienen que salir a exigir cuáles son los pasos que hay que dar, porque al final quién es el dueño del país. Lo eres tú como ciudadano. Se debe construir consenso sobre tu opinión. Primero con gente como tú, y luego confrontarlo con personas que tiene otra posición. Los periodistas, por ejemplo, tienen una opinión sobre lo qué se debe hacer y eso, se tiene que consensuar con los industriales, con lo trabajadores y entre todos al final le decimos a los partidos ustedes son los gerentes. A los que están en la Asamblea Nacional, si se consideran legítimos, nosotros les exigimos que hagan lo que le pedimos, porque si no, no habrá más votos para ustedes. Ni en esta elección ni en ninguna. Así que la sociedad es la que tiene que establecer cuál es la dirección y los políticos, en la medida que no acaten esa  dirección, pues dejan de representarnos. Así es como se organizan las sociedades. Por supuesto, cuando está secuestrada como está Venezuela en este momento es mucho más difícil. No somos ni el primer país secuestrado ni seremos el último. Debemos tener organización suficiente para no pensar que el mundo se acabó. Tenemos que tomar las acciones para salir de problema. Debe asumir una junta de gobierno por cierto período, mientras se produce el rescate macroeconómico y luego preparar las elecciones. Los ciudadanos debemos ponernos de acuerdo para esa junta de gobierno, en la cual deben estar también los militares institucionalistas, los que defienden la Constitución.

-¿Pero llamar a elecciones no se opone a la propuesta de designar una junta de gobierno?

-No la echa para atrás. La Oposición no debe estar escogiendo el candidato presidencial en primarias. La Unidad debería ir por una junta de gobierno que normalmente la integran tres personas. Una del sector político, uno del sector empresarial y el tercero debería ser uno de la FANB. Este equipo de gobierno restituiría el Estado y la economía. Se podrían tomar las medidas muy fuertes para restablecer el orden cotidiano. Tomaría medidas de seguridad y económicas para restablecer la producción nacional y los equilibrios macroeconómicos. No es incongruente, porque las juntas de gobierno llegan por golpe de Estado o negociaciones. Aquí se procedería a una negociación y luego se convoca a elecciones. La junta de gobierno sería una alternativa fuerte y no débil, porque iría más allá de lo político. Daría estabilización política y social y luego, en dos años, se celebrarían las elecciones.