Las protestas en la calle también están relacionadas con el pago de la deuda externa

Por Juan Antonio Avellaneda.- La semana pasada, mientras las protestas de la población en las calles era noticia mundial, PDVSA logró pagar 2.900 millones de dólares en deuda externa evitando el default o cesación de pagos, siendo este el mayor pago a tenedores de bonos que hace la petrolera en los dos últimos años. Estos dos hechos están totalmente relacionados, aunque en el papel no lo parezca.


Por Juan Antonio Avellaneda.- La terrible crisis económica y social que sufre Venezuela que se expresa en devaluación, hiperinflación y escasez de productos, se debe al programa de ajuste económico que viene ejecutando el presidente Nicolás Maduro con el único fin de ahorrar divisas que luego serán usadas para pagar deuda externa. Este programa de ahorro de divisas ha consistido básicamente en el recorte brusco de las importaciones. La firma Ecoanalítica estimó que en 2016 las importaciones fueron 51% menor al año anterior. En un país con una mermada producción interna, es fácil predecir por lo tanto que esta reducción de importaciones se traduce automáticamente en escasez.

A pesar de estos ajustes en las importaciones, el deterioro del aparato productivo, la baja producción petrolera y el gran gasto público ocasionan que aquella medida no sea suficiente. Y es cuando la administración de Nicolás Maduro comienza a coquetear con préstamos alternos o ventas de activos (como la hipoteca de Citgo) con el fin de levantar más efectivo con el único propósito de pagar la deuda externa. Así, uno de los motivos de la sentencia 156 del TSJ fue saltarse la Asamblea Nacional para agilizar la venta de activos petroleros a Rusia, por el desespero de obtener recursos. Y fue esta sentencia lo que activó las protestas.

Es decir, el hambre y la sentencia llevaron a la gente a la calle, y ambas tienen su raíz en una causa: El estar al día con el pago de la deuda externa.

Es importante recordar que toda la deuda externa, tanto de PDVSA como de la República, ha sido ocasionada luego de 1999; es decir, en el período Chávez-Maduro. El bono PDVSA2017 que venció el 12 de Abril remite a la emisión de 7.500 millones de dólares emitida en el 2007, con bonos que vencían en el 2017, 2027, 2037. Para aquel momento la mayor emisión de deuda de Latinoamérica. Y estos fondos fueron gastados más no invertidos.

La solución lógica de esta situación sería un mega refinanciamiento de la deuda externa como ocurrió en 1989, con el fin de aliviar pagos y usar los recursos para alimentos, medicinas, etc.; pero para esto se necesita un Gobierno que garantice el Estado de Derecho, reglas claras de la economía, y principalmente confianza a la inversión privada.

En conclusión, el modelo económico chavista nos llevó a este punto de la historia. A este mal manejo de las finanzas públicas, acompañadas con ese programa de ajustes extremo que ocasionó que en esta Semana Santa ocurrieran estos dos hechos simultáneamente: Mientras  las calles de Venezuela se llenaban de protestas, los tenedores de bonos de PDVSA recibían su pago.