Los dólares no alcanzan para comprar los fusiles de la milicia

Por Orlando Zamora.- Maduro no mide ni reflexiona sobre las dimensiones de cifras, valor de cosas o promesas de mentiras. En su cosmos es lo mismo. Dice que en ocho meses casi triplicará el número de efectivos militares. Ordena equiparlos con 500.000 armas de fuego. Si son escopetas son carísimas, si son Kaláshnikov AK, mucho más. ¿Cuánto cuestan los fusiles?


Nicolás Maduro, Presidente de la República.

Por Orlando Zamora.- Nada más poderoso que la verdad y también el momento preciso de que a una idea le llega su hora. El régimen ha podido hacer uso de una gran capacidad para la mentira. Más mentira que de temor, porque miedo paralizador nunca ha habido, en realidad. En cambio, sí existió mucho engaño que amarró a varios millones de venezolanos, en su mayoría pobres, los más vulnerables al acaramelado celofán de la mentira. Otros se mantienen ciegos ante la realidad actual.

A éste experimento fallido ¿Por qué le llegó su hora final? La respuesta es simple. La mentira es tan grande que hace ya mucho rato que cayó por su descomunal peso: Por la hiperinflación, escasez, la hambruna, el delito, la represión y la anomia institucional.

Lo que en realidad despierta en el pueblo a estas horas, es el olfato de triunfo, de la civilidad y la razón frente al engaño y disfraz del cambio revolucionario. Estos meses son una recta ya sin túneles obscuros, que impedían la visibilidad del objetivo último. El objetivo se observa mucho más claro a la corta y relativa distancia.

Pedir elecciones, en tiempos de elecciones, es un arma mortal para enfrentar al socialismo hueco. Aclaremos, también es tiempo de elecciones presidenciales, su preparación siempre exige un año como mínimo. Por lo tanto es tiempo ya. Aunque se programen para el II semestre de 2018. Las circunstancias de que millones de ciudadanos demanden elecciones, arrastra todas las voluntades pacíficas, aún las más indiferentes.

Las perspectivas del cambio definitivo se instalaron ya, y en forma irreversible, porque las presidenciales son adelantables pero nunca postergables más allá de diciembre de 2018. Y es que en caso contrario, es decir si osan detener la alternancia presidencial, no habrá autopistas ni calles que contengan a la gente protestando y eso lo trasmite hoy la llamada “Primavera de autopistas y avenidas del cambio democrático” que se vive en todo el territorio nacional.

Los quinientos mil fusiles de anime, cartón y madera

Maduro no mide ni reflexiona sobre las dimensiones de cifras, valor de cosas o promesas de mentiras. En su cosmos es lo mismo. Dice que en ocho meses casi triplicará el número de efectivos militares. Ordena equiparlos con 500.000 armas de fuego. Si son escopetas son carísimas, si son Kaláshnikov AK, mucho más. Cada fusil costó una década atrás 2.520 bolívares (1.172 dólares) cuando el dólar se ubicaba en 2,15 bolívares. Ahora, si multiplicamos por el dólar Dicom, cada fusil sale en 835.636. Y si hacemos el cálculo global para toda la milicia, son 417.818 millones de bolívares. O sea, 586 millones de dólares, sin incluir uniformes, avituallamiento y otros menesteres.

El país no cuenta con reservas líquidas de divisas porque de los 10.252 millones de dólares, 7.750 millones son en oro y el resto en títulos de limitada negociabilidad. No dan para habilitar los camiones-pajareras verdes gigantes para movilizar 500.000 militares, vehículos como los que usa la GNB. El fondo chino compró 100 tanquetas “made in China” para reprimir. Fortunas en gas lacrimógeno.

Ya no pueden ocultar con desfiles de militares y de cuasi militares, una verdad del tamaño del cerro El Ávila. Es más, siempre repiten este guión de “miedo” con rumores, en las vísperas de movilizar millones sin autobuses.

¿Cómo atemorizar con tamaña mentira a multitudes? ¿Cómo engañar a un pueblo guiado hoy por la más experimentada dirección política, de naturaleza múltiple agrupada en los seis partidos certificados y en los no certificados, muy superior a la vieja dirección de la Coordinadora Democrática u otros agrupamientos semejantes?

Hugo Chávez, ex presidente de Venezuela.

Otras cifras y más mentiras

La revolución perece en cifras de fantasía. Y con ella muere también la escasísima credibilidad en los valores numéricos que expresa el presidente Nicolás Maduro y que antes expresó Hugo Chávez: 1.510.000 casas; 2.500.000 universitarios; 6.000.000 de familias alimentadas por los CLAP; 500.000 fusiles recibirá la Milicia Nacional Bolivariana al finalizar 2017; Simoncitos pre-escolar para 1.000.000 de niños.

El llamado proceso vivió 15 años a fuerza de mentiras, luego convertidas en ilusión. Lograron despertar mucha fe en 3,6 millones de personas alrededor del sueño de casas para todos, los enfermos se sintieron librados por siempre de enfermedades con 5.800 módulos de Barrio Adentro, ni construyeron hospitales grandes ni hubo especialización médica, aunque Chávez dijo: “Con una capacidad instalada para atender a más del 90% de la población en atención primaria”. Los buenos y malos estudiantes, se sintieron defraudados por la inexistencia de 50 universidades públicas con capacidad para 50.000 alumnos. ¿Dónde están las universidades y los 2,5 millones de estudiantes?El engaño publicitario (7 canales de TV, 6 periódicos grandes, decenas de radios, cadenas) y el engaño de las 47 misiones, desaparecidas casi todas (sólo emplearon el 5% del brutal ingreso público) fueron posible por el billón de dólares de PDVSA que malgastaron, combinado con el otro billón y medio de bolívares expresados en moneda extranjera, generados por deudas del Ministerio de Finanzas, Seniat y BCV (dineros de anime) principales fuentes de financiamiento del agónico régimen.