Maduro busca enfriar las protestas con la Fuerza Armada en la calle

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- La traducción de lo expresado este domingo por Nicolás Maduro es muy simple: Ha optado el Presidente de la República por sacar a la calle parte del poderío militar disponible para enfrentar a los civiles que manifestarán el 19 de abril. Pero en la MUD tienen plan, tal y como reveló un alto dirigente de la coalición a KonZapata.


Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Esta semana es crucial. Decisiva. Ha dicho Henrique Caprilesgobernador del estado Miranda– que podría producirse un “desenlace”. Los objetivos de la MUD con las protestas son, máxime, cronograma electoral; respeto a la autonomía delParlamento; liberación de presos políticos y la apertura de un canal humanitario de alimentos y medicinas. El “desenlace” al que se refiere Capriles, está en manos del presidente Nicolás Maduro, quien ya muestra serios síntomas de que la presión de calle ejercida por la MUD lo tiene de algún modo contra las cuerdas.

Nicolás Maduro, Presidente de la República.

¿Y por qué el balón está en el lado de la cancha de Maduro?

Porque las armas están en poder de su Gobierno; porque los civiles que protestan por la Oposición están desarmados, y porque la violencia la desatan los organismos militares, policiales y parapoliciales del régimen.

Y, además, la MUD ha puesto sobre el tapete una agenda clara. No se dejarán fracturar. Eso sí: Están dispuestos a participar a todo evento en cualquier proceso electoral, pero no dejarán la calle hasta tanto no se logren los objetivos descritos en el primer párrafo de esta nota. Luego de la rueda de prensa del sábado, un alto dirigente de la coalición lo confirmó a KonZapata:

-Seguimos en la presión y participamos en las regionales. Nunca más dejaremos de participar en nada, menos en alguna elección; pero eso será en paralelo luchando por el cambio, por la institucionalidad, la ayuda humanitaria y la salida de los presos políticos.

En consecuencia, pase lo que pase, seguirá la calle. Y la manifestación del miércoles, con al menos 26 puntos de salida -a decir verdad, no todos muy factibles de ejecutar- advierte que la calle podría desbordarse en niveles muy superiores a los observados aquel 11 de abril de 2002. Y no se trata de un final. No es una batalla final. Sino el inicio de una serie de protestas.

Una rápida revisión a las más recientes declaraciones de Maduro, dan cuenta del nivel de aislamiento en el que pretende atrincherarse el Presidente, y de lo que piensa hacer para “enfrentar” al ejercicio de calle opositor:

-Hemos vencido a los violentos-, tituló el diario oficial Correo del Orinoco en su edición impresa de ayer domingo, citando a Maduro.

-¿Hoy cómo estamos? ¡Más duros que nunca, más fuertes que nunca! (…) la Fuerza Armada Nacional Bolivariana estará el lunes en la calle desde el toque de diana-, señaló el domingo Maduro desde su programa dominical.

Ni ha vencido absolutamente a nadie el Presidente (los violentos están en el Gobierno y la MUD sigue manifestando), ni la gente dejará de protestar el miércoles con todo el poderío militar en la calle. Porque eso es lo que busca Maduro: Enfriar la calle a punta de represión, ya que no logra -ni va a lograr, por cierto- fracturar a la MUD. Estas son palabras mayores. La Fuerza Armada “en la calle”. Y desde hoy lunes. No quiere Maduro “un desenlace” que lo desaloje del Poder como a su antecesor, pero tampoco quiere ajustarse a las más elementales normas de la democracia.

En consecuencia, es Maduro quien decidirá si termina convirtiéndose en el sepulturero del chavismo. Por el camino que anda, va camino de convertirse en el primer y último presidente chavista de la historia.