Otro Abril y su golpe inolvidable

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- Lo que dicen, lo que hacen, los errores y desaciertos demuestran que después del golpe judicial, los representantes del Gobierno andan cada quien  por su lado defendiendo su parcela de revolución y beneficios. La vergüenza de este lunes ante la OEA fue la guinda de una torta que no lleva harinas ni huevos, porque no hay.


Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- Difícil seleccionar quién lo ha hecho peor. Quien se gana la Medalla de Oro en desaciertos y metidas de pata luego del golpe judicial propinado desde un TSJ seleccionado a dedo. Los candidatos son muchos. A ver: Tarek William Saab, el defensor del Gobierno, declaró que no hubo golpe de estado porque “si este fuese un país antidemocrático, el pronunciamiento de la Fiscal no se hace en transmisión en vivo por VTV”.

Tarek William Saab, Defensor del Pueblo.

No sólo reconociendo que en VTV sólo transmiten lo que le conviene al Gobierno, sino porque, obviamente, está mintiendo ya que es notorio que la Fiscal aprovechó precisamente ese foro para sorprender a todo el país con su declaración, que dejó justo para el final de su discurso.

También dijo el Defensor que la foto de la reunión de la Fiscal con el presidente Nicolás Maduro demostraba que no hubo golpe. Entonces más de uno le respondió que explicara entonces qué demostraba la foto de la ministra Iris Varela abrazada al pran ‘Wilmito’. A lo que se le suma la salvaje agresión contra los diputados de la Oposición que querían llegar hasta su despacho, algo que probablemente se habría evitado si el Defensor del Gobierno los hubiese recibido como Dios manda.

Por supuesto, en esta apretada selección no puede faltar el presidente Nicolás Maduro quien este lunes ordenó que toda la administración pública se vaya de vacaciones desde el lunes hasta el Viernes Santo -como si todos tuviesen dinero para eso y en realidad se trata, a punta de reposo, acallar las protestas callejeras-, pero acto seguido da como excusa que “esos días no laborables permitirán avanzar en obras de mitigación de riesgos frente a llegada de las lluvias“. Es decir, que no han hecho ese trabajo cuando era debido y, además, esos obreros de la administración pública sí deberán trabajar mientras el resto del país se va de rumba. O un pedacito del país, que es el que tiene dinero para eso.

Otro que está en la lista es Miguel Pérez Abad: “Repudiamos las acciones realizadas por un grupo minoritario de la OEA que violan el hilo legal de esta organización”, aseguró luego de la cátedra de democracia que le propinaron este lunes al Gobierno en la OEA, nombrando la soga en la casa del ahorcado porque, precisamente, donde se rompió el hilo constitucional fue en Venezuela sentada desde esta semana en el banquillo de los dictadores.

Pero nada como el embajador ante la OEA, Samuel Moncada, quien trató de convencer que en Venezuela no hay un gobierno autoritario, insultando, agrediendo y finalmente, abandonando la sala porque no pudo contra la paliza democrática que le dieron los embajadores de carrera allí presentes.

Samuel Moncada, embajador permanente alterno de Venezuela ante la OEA.

Desde la Canciller de Argentina, que arrancó con esta perla: “Un país que fue una democracia…”; hasta el sarcasmo maravilloso delEmbajador de Colombia, quien le propinó una frase para la historia: “Usted tiene la virtud de disimular su condición de diplomático”; pasando por la Embajadora de Paraguay que le recordó que en su país no hay presos políticos.

“La democracia y el respeto de los Derechos Humanos constituyen los pilares del Mercosur, que Venezuela se comprometió a honrar cuando firmó el Protocolo de Adhesión. Lo que hacemos es exigir que Venezuela cumpla como miembro del Mercosur…”, le aclaró el Embajador de Argentina, no sin antes regañar furiosamente a Moncada, e incluso mandándolo a callar, porque había agredido a su Canciller.

Lamentablemente el debate de la OEA no lo transmitió VTV ni lo pudimos ver por CNN, porque el gobierno democrático de Nicolás Maduro también impide que tengamos derecho a la información.

De último pero no menos importante, queda el Ministro de la Defensa quien no habla pero hace. A un gobierno acusado de golpista en instancias internacionales, un gobierno acusado de arbitrario y violador de los Derechos Humanos, no se le ocurre otra cosa que mandar a “encarcelar” a Caracas por todas sus entradas.