Los puntos que el BCV no ha aclarado en la operación de Goldman Sachs

Por Juan Antonio Avellaneda.- Con esta información surge la primera duda no aclarada por el BCV. Y es que siendo la emisión de 3.000 millones de dólares, y conociendo que Goldman Sachs hoy tiene 2.800 millones y Nomura Bank 100 millones. ¿Dónde están los restantes 100 millones de dólares? 


Por Juan Antonio Avellaneda.- La operación de compra de bonos de PDVSA por parte del banco de inversión Goldman Sachs desató todo tipo de críticas y opiniones en los mercados y medios especializados, ocasionando que el tema Venezuela fuese uno de los tópicos más hablados la semana pasada en el mundo financiero. Pero en cambio, el que ha guardado silencio es el Banco Central de Venezuela (BCV). Y ese silencio preocupa. Porque hay muchos aspectos oscuros.

Ricardo Sanguino, presidente del Banco Central de Venezuela.

El bono en cuestión es el PDVSA2022 con 6% de cupón, emitido el 28 de octubre de 2014 y que fue adquirido en su totalidad por el BCV en dicha fecha, tal como se explica en los balances de PDVSA publicados en diciembre 2016. Ese documento fue avalado por KPMG, y en la sección de Balance de Deuda Consolidada de PDVSA, página 11, nota 6, se explica la emisión. Esta ascendió a 3.000 millones de dólares y el BCV la adquirió a la par (100%), totalmente pero pagándola en bolívares, alrededor de 62.460 millones, como se lee en el balance. De estos datos obtenemos que el tipo de cambio usado fue de 20,82 bolívares por dólar.

Con esta información surge la primera duda no aclarada por el BCV. Y es que siendo la emisión de 3.000 millones de dólares, y conociendo que Goldman Sachs hoy tiene 2.800 millones y Nomura Bank 100 millones. ¿Dónde están los restantes 100 millones de dólares?

De esta misma información podemos adelantar algunas hipótesis. Dado que lo girado en 2014 por el BCV fueron bolívares y no dólares, ¿se puede hablar de un negocio cambiario por detrás la operación? Y es que para que el BCV recupere los bolívares entregados a PDVSA en 2014, usando la tasa nueva del Dicom de 2.100 bolívares por dólar, se necesitaría cambiar sólo 30 millones de dólares. Ya se ve la diferencia. De 3.000 a 30 millones de dólares.

Otro punto es la operación técnica como tal. El CEO de Goldman Sachs aclaró en nota de prensa que el banco norteamericano no negoció con el gobierno de Venezuela sino con una casa de bolsa de Londres llamada Dinosaur Securities LLC. Técnicamente esto es totalmente cierto. Goldman Sachs le compra a la firma de Londres 2.800 millones de dólares de los bonos al 31%, lo que representa alrededor de 868 millones de dólares. De allí hay que preguntarse: ¿Con qué descuento o a cuánto compró por su parte Dinosaur Securities los bonos al BCV?  ¿Por qué el BCV no negoció directamente con Goldman Sachs? ¿Por qué el BCV usa este intermediario de poco nombre en el mercado?

Recordemos que Goldman Sachs ha asesorado a Grecia, Ucrania, Iraq y hasta Libia por lo que siempre ha sido conocido como un tiburón de Wall Street. Pero la diferencia es que han negociado directamente con los gobiernos de turno y en el caso Venezuela fue todo a través de este intermediario. Las dudas siguen por tanto del lado del ente emisor venezolano.

El comportamiento de las Reservas Internacionales es otro punto a aclarar. El 23 de mayo estaban en 10.106 millones de dólares y el 25 de mayo en 10.855 millones de dólares. Es decir, un incremento de 749 millones. El detalle vale la pena comentarlo porque el pago en dólares debía afectar positivamente las reservas internacionales del BCV. Y aunque Goldman Sachs canceló 868 millones de dólares, y como vemos en la data que se desprende del mismo BCV, las reservas internacionales aumentaron en 749 millones. De nuevo sólo el BCV puede aclarar esta diferencia.

En consecuencia, la Asamblea Nacional debe enfilar sus investigaciones hacia el Banco Central de Venezuela. De allí es de donde tienen que salir todas las respuestas a la cantidad de interrogantes que está generando esta transacción.