¿Y quién le pone freno al dólar paralelo?

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- La liquidez sube con desmesura. Continúa el aumento del señoreaje del BCV: Con la caída de la recaudación tributaria real, el ente emisor se verá obligado a seguir monetizando el déficit. Y las reservas internacionales caen a mínimos históricos. El último invento del Gobierno para la administración de divisas no convence a nadie todavía. Su tasa sigue deslizándose hacia arriba. Hay que detenerse a revisar la lista de empresas asignadas. La confianza es el peor punto en contra de Nicolás Maduro. ¿Para quiénes resulta sostenible el precio del paralelo?


Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Hay que sentarse otra vez a revisar ciertos indicadores. La liquidez monetaria (M2) crece a un ritmo interanual de al menos 278,5% (4,94 billones de bolívares en junio de 2016 vs. 18,7 billones en junio de 2017). Una cifra récord. Histórica. Tan histórica como el hundimiento de las reservas internacionales, que ya van por la agónica cifra de 10 mil 200 millones de dólares, hasta la hora de redacción de esta nota. La recaudación tributaria real cayó 47% en el primer trimestre de 2017, como escribimos en esta nota, basados en datos de la firma Econométrica. El efecto “Olivera-Tanzi” obliga al Gobierno a pedir más financiamiento al Banco Central de Venezuela (BCV) para honrar sus compromisos internos. Y el BCV complace a Nicolás Maduro, a pesar de que está contraindicado. Más, en el caso de economías con dinámicas que se acercan a la hiperinflación. Eso se llama señoreaje.

El BCV complace a Nicolás Maduro, a pesar de que está contraindicado. Más, en el caso de economías con dinámicas que se acercan a la hiperinflación.

Y el señoreaje del BCV también ha crecido a niveles históricos. Esto lo evalúa Econométrica en un informe mensual. Advierten que la monetización del déficit ha pasado de 3 puntos en 1998 (moderado), hasta 10% en mayo de 2016. Eso es una locura. La locura de la receta inflación-monetización-inflación. Conducen el país al peor escenario. Lo saben en el Gobierno. No tardan demasiado en decretar otro “ajuste” salarial, que también tendrá como destino final otro ajuste. Y así sucesivamente, hasta que regrese la estabilidad fiscal, monetaria y cambiaria al país. Hasta que haya cambio de régimen. Antes no.

La política interna. La crisis. Los controles cambiarios. El fracaso del “nuevo Dicom” (sic), cuyas últimas novedades las explica Roberto Denis en esta nota. Hay más demanda para pelearse por el mismo botín.

¿Y quién le pone freno al dólar paralelo?

Ya se fue a otra galaxia. El precio se pierde de vista. Es consistente con estimaciones para 2017 de la firma Ecoanalítica. Pero la crecida ha sido vertiginosa. ¿Es sostenible el precio para un empresario? La respuesta la tiene el economista Henkel García en su cuenta Twitter:

-Un empresario debe tener en cuenta si el precio de su producto es vendible con el costo asumido.

Y para las personas naturales también hay respuesta:

-Una persona que esté desesperado por resguardar patrimonio en dólares está dispuesto a pagar un precio mayor al de un empresario para operar.

Y luego acota sobre el precio actual del paralelo:

-En términos reales está en un rango históricamente alto.

El freno al dólar paralelo nada más se lo puede poner el propio mercado. Cuando encuentre condiciones óptimas de oferta y demanda. Cuando se terminen los controles. Cuando haya transparencia. Cuando exista credibilidad en los voceros del sector económico oficial. Y todo lo anterior es imposible con Nicolás Maduro.