konzapata.com

De profesión: denunciantes

miércoles 16 de abril de 2014, 19:04h

Por Juan Carlos Zapata

Levantan la voz. Hablan duro. Van a la Fiscalía. ¿Y qué ocurre? Se callan. Guardan silencio. Así, van de un caso a otro. En la Asamblea Nacional vigente hasta 2004, algunos de los casos contra ministros y altos funcionarios del gobierno chavista no prosperaron, porque el lobby cuadró a los denunciantes. El lobby fue más fuerte que el caso, la responsabilidad con el país, y la responsabilidad consigo mismo. Así, esos funcionarios, que luego le hicieron más daño al país, se salvaron, salieron ilesos. La historia se repite. Está por repetirse. Esta vez con el lobby petrolero. Se silencia el caso del fondo de pensiones de PDVSA. Pese a que en EE UU las averiguaciones siguen. Porque el escándalo es mayúsculo. Y lo saben en PDVSA, cuyos jerarcas andan contratando asesores de imagen para contrarrestar la situación. Pero, los denunciantes de oficio, por su parte, son débiles ante el lobby. A lo mejor terminan engavetando el caso para siempre. Al fin y al cabo, los intereses se enmarañan, enredando a uno y otro sector. En ese enredo, el lobby petrolero actúa con mayor soltura e impunidad. Para eso posee recursos.

La red funciona

El caso de Arturo Cubillas no se detiene en España. El nexo Farc-ETA. Que implica al gobierno de Chávez. Porque se despeja el escenario en la medida en que se promueven los testigos. Y salta una conclusión: para que Cubillas pudiera moverse con tanta soltura es porque la red cómplice opera en Venezuela. ¿Dónde están? ¿Quiénes son? Una red, garantía de movilizaciones, recursos, documentos, logística, etc.

Producción KonZapata