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Guerra de guerrillas en el chavismo

miércoles 14 de julio de 2010, 01:46h

Publicado en El mundo 14 de julio de 2010

Democracia con energía porque había una situación muy compleja, muy difícil. Comenzaba a vislumbrarse el desbordamiento del hampa. La demagogia hecha durante el gobierno de Caldera estaba dando la posibilidad de un resurgimiento de la actividad guerrillera…”. Carlos Andrés Pérez en Memorias Proscritas de Ramón Hernández y Roberto Giusti.

I

    Un caso más como el de PDVAL, y el chavismo se descose por completo. Miren que la guerra interna es terrible. Tan complicada que hasta Chávez perdió la dirección política. Ha intentado por todos los medios recomponer la agenda, sin lograrlo. Sabe que el escándalo de la comida podrida le hace daño, tratándose de un tema tan sensible en un país, su país, el que gobierna desde ha 11 años, donde todavía la mitad de la población no come completo, y en el que buena parte de los consumidores, los más pobres, hacen colas a la intemperie para comprar alimentos de Mercal y PDVAL, temiendo ahora que aquellos estén vencidos, podridos, o en el mejor de los casos, “no conformes”.

    Chávez se inventó la intervención del Banco Federal, la nueva amenaza contra Globovisión, los ataques al Cardenal y a la Iglesia, la detención del supuesto terrorista Chávez Abarca y de Peña Esclusa, la denuncia contra Holanda por la presunta violación del espacio aéreo, y la gente sigue pensando en la comida podrida. Lo dicen las encuestas. El caso se suma al de la inseguridad. Ya compite con este ítem. E impacta en las encuestas. Impacta en sus candidatos, desmovilizando al PSUV, y abriendo espacios para los candidatos de la oposición.

    Porque, además, la causa de la desmovilización no se halla sólo en la desmotivación militante, atónito el dirigente ante Pudreval, sino en lo que el descubrimiento de los contenedores trajo consigo. La lucha intestina. La guerra de los grupos.

    Es que se matan entre ellos. Pues PDVAL es un caso que ha dejado al descubierto todos los males del régimen de Chávez: corrupción, ineficiencia, mafias, grupos, y pérdida de la sensibilidad social, si es que alguna vez el discurso social fue sincero, y más bien la razón de la conquista del poder, para el gran saqueo nacional.

II

    Elías Jaua contra Rafael Ramírez. Y los de Ramírez contra Jaua. Se acusan mutuamente. Se señalan nombres, aparecen nombres. Del lado de Ramírez Rafael Reiter, Dieguito Salazar, George Kabboul. A Salazar se le vincula más por las importaciones de medicinas.

    Aparece Eliécer Otaiza atacando a Ramón Carrizales. ¿Y por qué?  Una forma de Otaiza de tomar venganza contra Diosdado Cabello, quien no lo cubrió a raíz del accidente de la moto. Eran amigos. Ya no. Otaiza desprendido de ese lote, intenta jugar solo, y denuncia la corrupción del gobierno paralelo, con lo cual, ello casi suena a lo que una vez dijo en referencia a la Asamblea Nacional: un Poder bajo sospecha. Lo de Otaiza contra Carrizales va con sentido. En los tiempos en que era vicepresidente se prometieron medidas para agilizar la nacionalización de alimentos en los puertos, mejorar la infraestructura, y el mismo Carrizales anunciaba que se agilizaban los trámites para los importadores. Lo único que se hizo fue favorecer a los importadores, pues los puertos colapsaron, y los puertos competían a Carrizales y a Diosdado Cabello.

   La gente de George Kabboul apunta a más arriba, hacia los que tomaban decisiones en PDVSA, es decir, Ramírez y Asdrúbal Chávez. A Kabboul lo desautorizaron. Y sus amigos afirman: todo está documentado. En Bariven se pagaba. Se recibían las órdenes de pago. Pero todo venía de arriba. Y arriba es Rafael y es Asdrúbal.

    Y reaparece el caso de Juan  Barreto. Investigación total. La Contraloría entrará con todo, revisando los años de gestión del ex-alcalde Mayor de Caracas. Tanto en los cuarteles de Jaua como en los de Barreto, observan un coletazo de Pudreval. Se trata de la misma operación montada por Diosdado  Cabello y Freddy Bernal. Ahora la misma cuenta con el apoyo de la gente de Ramírez. ¿Y por qué? Para afectar a Elías Jaua, el vicepresidente. Barreto y Jaua son amigos.

    -Es poner a Elías entre la espada y la pared –señalan los defensores de Juan Barreto.

    -¿Por qué?

     -Porque si no defiende a Barreto queda mal, y si lo defiende, también.

III

    Chávez y la fiscal general intentado concentrar la culpabilidad en el subalterno, Luis Pulido, una manera de salvar a Ramírez, pero sobre todo salvar al grupo cubano encargado de dar las instrucciones de las compras de comida, y también para que no se sepa que buena parte de la comida fue adquirida por empresas cubanas.

    Es que aquí hay un punto. De conocerse todos los detalles, saltarían los tapones de la conexión cubana. No sólo en qué asesoraron, sino cuánto vendieron, cuánto intermediaron. Y cuánto en realidad era negocio, más que guerra ideológica, o guerra económica contra los grupos agroindustriales, o necesidad de acumular comida para la reserva estratégica de alimentos. Pues un día quedará al descubierto este detalle: que amparados en el discurso de la lucha contra la especulación y el acaparamiento o en el discurso de la lucha contra los grupos económicos, se compró más de lo conveniente, más de lo que podían soportar los puertos y más de lo que se podía distribuir. ¿Cuánta responsabilidad le toca a los cubanos? Esto lo sabe Ramírez. Esto lo sabe Carrizales. Y también Asdrúbal Chávez. Y Kabboul…

IV

     Hay otro coletazo en todo esto. El conflicto de los operadores. Comenzó con la caída de los bancos. Con la caída de las casas de Bolsa. Y se ha profundizado a raíz del escándalo de la comida podrida.

      Como se han roto los lazos con las casas matrices (PDVSA, Min-Finanzas, Min-Infraestructura, bancos estatales, etc.) resulta que ahora se reclaman dinero entre sí y la excusa para no pagar es que todos quedaron enredados, descolgados, con dinero en tránsito.

      El reclamo de dinero es cotidiano, y cotidiana la misma respuesta: aquel que se fue me quedó debiendo tantos palos; en el fideicomiso tal perdí muchos millones; que el contacto tal me cortó la vena, los contratos.

    Esto también genera un punto de conflicto. Pues detrás de cada operador, un jerarca del poder, un jerarca rojo.

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