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En Cadivi no investigan empresas que negocian con la Fuerza Armada

lunes 28 de julio de 2014, 06:00h
Por Danny Leguízamo @DannyLeguízamo.- Empresas que negocian con la Fuerza Armada y con el Estado, reciben millones de dólares pero algunas no cumplen con la Ley: descapitalizadas algunas, sin experiencia otras o con una razón social que les permite divisas para importar desde cauchos hasta alimentos.

Por Danny Leguízamo @DannyLeguízamo.- La lista que publicó CENCOEX de las liquidaciones de divisas en el período enero-abril del 2014, aún da mucha tela para cortar. Recientemente, y luego de citar más de 29 mil personas naturales, anunciaron investigaciones a 20 de ellas  por presuntas irregularidades en el uso del cupo CADIVI en los años 2012 y 2013: apenas una gota del océano de inconsistencias que presentan las liquidaciones de divisas en el país. Y es que, a juzgar por las informaciones que emanan de CENCOEX, en el primer cuatrimestre del año se liquidaron 5 mil 875 millones 549 mil 804 dólares. De ese total,   33 % equivale a efectivo para viajes y tarjetas de crédito; es decir, mil 340 millones de dólares. Ese monto global asignado en cuatro meses, solamente cubre las necesidades de un mes y medio de importaciones utilizando cifras del PIB del año 2013.

Como se demostró con estas 20 personas investigadas, el  gran foco de corrupción no está en los viajeros que raspan tarjetas en el exterior, sino en las empresas de maletín que recibieron divisas y probablemente las transaron en el mercado secundario, obteniendo ganancias por arbitraje de precios. Las últimas investigaciones –con data oficial- que hemos realizado en KonZapata, arrojan como conclusión general lo siguiente: muchas de las empresas que negocian con el estado no llenan recaudos para hacerlo; poseen una nómina pírrica de trabajadores que no se corresponde con el capital declarado; fueron creadas en los últimos cinco años; poseen un objeto social extremadamente amplio y algunas se encuentran en pleno proceso de descapitalización. Pero,  pesar de ello, recibieron divisas y, hasta ahora, ninguna  ha sido señaladas en la lista de CENCOEX de empresas que deben verificar uso correcto de divisas.

Meter la lupa es fácil porque la información es de acceso público: ingresando al sitio en Internet del Registro Nacional de Contratistas (RNC), e introduciendo el número de RIF de la empresa a consultar, se obtiene su información financiera, junta directiva, accionistas, listado de clientes y objeto social, entre otras cosas. Empresas como: Suministro de Alimentos Soberanos, La Blanda Val,  Inversiones Delram e Inversiones Fiboca son un buen ejemplo.

Alimentos Soberanos C.A, RIF número J-298888865, fue creada en el 12 de abril del año 2010 con un capital de apenas 200 mil bolívares. Para el 29 de marzo de 2012, registra una nómina de  cuatro trabajadores. Recibió a través de CADIVI la insólita suma de 1 millón 264 mil dólares. Presenta 10 meses en experiencia de compras del catálogo de productos del Estado, y su único cliente es la Dirección Logística Servicio de Alimentación del Ejército. Se encuentra suspendida por el artículo 30 de la Ley de Contrataciones Públicas; es decir, sus datos no han sido actualizados y por ende, se encuentra impedida de contratar con organismos gubernamentales. Pero lo sigue haciendo y recibe sus dólares.

Otro caso que llama poderosamente la atención, es el de Inversiones Delram C.A, número de RIF J-297788034: recibió 2 millones 498 mil dólares. Fue creada en el año 2009, y su fecha de inscripción en el RNC es de junio de 2013, reportando una nómina de apenas dos trabajadores, capital de un millón de bolívares, y un objeto social que causa, por decir lo menos, extrañeza: abarca desde la construcción y reparación de obras en general (escuelas, hospitales, canchas, ambulatorios, entre otros), pasando por el mantenimiento de áreas verdes, decoración de eventos, refrigeración industrial, medicinas veterinarias, y línea blanca, hasta llegar al ámbito agropecuario, donde textualmente se establece que será “con la finalidad de cumplir con los lineamientos del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social establecidos por el Ejecutivo Nacional”. El 90 % de sus servicios los vende a la misma empresa: Inversiones Mis Nietos.

La Blanda Val, RIF J- 297788034 parece tener todos sus recaudos en orden en el RNC. Recibió 2 millones 091 mil dólares y su cliente principal es Mercado de Alimentos MERCAL (el contacto es el Coronel Félix Osorio), pero al revisar su nómina de trabajadores, encontramos que apenas posee cinco según registro de noviembre del año 2013, con un objeto social que carece de toda lógica: alimentos, baterías, maquinarias y cauchos.

Finalmente no deja de sorprender el caso de las empresas en proceso de descapitalización según el artículo 264 del Código de Comercio Venezolano. La empresa Inversiones Fiboca, RIF número J-312950331, recibió de CADIVI un monto de 2 millones 576 mil dólares. Según información del Registro Nacional de Contratistas para julio del año 2013 (pocos meses antes de la asignación de divisas), en letras rojas y con mayúscula sostenida, se encuentra “descapitalizada”.

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